Ganar es un hábito. Pero no hace al monje ni al Porco Bravo. Las cosas no se deben dar nunca por supuestas. Ninguna cigarra pasó nunca mejor invierno que una hormiga. Es cierto que a veces hay casualidades y otras hay excepciones. Pero no se convierten en regla general. Sin entrenar, sin sacrificio, sin disciplina, no se va a ninguna parte. Aunque a veces un buen resultado maquille una mala actitud. Aunque a veces el talento colectivo tape las miserias individuales. Hemos tomado nota. Los trenes de la purga ya están en el andén del no volverá a pasar.
¿El uniforme no era todo negro?

3 comentarios:
Huele a sangre
Entrada en deposición.
Versión definitiva para el día de Pearl Harbor
Se van a agotar las palomitas
Publicar un comentario