header-photo

Viaje Sentimental por Yorkshire, por England, e incluso por Gales. Uno no se libra de un Reino unido

In Memoriam Steve Pearce, aka John Terry



Los ingleses, los ingleses, que vienen los ingleses, the englishmen are coming. La noticia corre como la pólvora por los mentideros habituales. Estamos en Abril del año 2007. Guarden la fecha en la memoria.

El heraldo de la nueva es uno que luego acabó siendo conocido por el título de Mainporco, aunque esa es otra historia. “Pontevedra - nos explicó- va a ser el campamento base durante 4 días de unos 20 ingleses procedentes de Sheffield que están en ruta celebrando una Stag’s Night”- ¡Ah, bueno! acabáramos. Yo me preparé para lo mejor y las fuerzas de seguridad para lo peor.

Desde aquello, las cosas rodaron cual cabeza decapitada. Mi primer contacto contra ellos fue cerca de la capilla de San Roque, esperando el autobús que nos llevó a ver un partido entre Celta y Mallorca. Recuerdo bien, como si de una aparición se tratase, a un sorprendente y variopinto grupo de personas de diferente altura, edad y grosor, vistiendo camisetas de futbol en su mayoría rojiblancas (Sheffield United) o blanquiazules (Sheffield Wednesday). Hay que reconocer que estos ingleses, de futbol saben bastante (excepto jugarlo) y no querían dejar pasar la oportunidad de visitar un campo tan mítico como Balaídos.

Digresión: Ni por asomo se me ocurrió que siete años después aún estaríamos compartiendo unos fines de semana, ahora numerados a la romana, tan divertidos como anhelados, o, que gallegos e ingleses mantendríamos contacto regular a través de las redes sociales y del enorme aparato mediático de la Anglogalician Cup.

Se cuenta y rumorea que al día siguiente del partido en Vigo se jugó un correcalles resacoso entre los ingleses y un grupo infame de locales prepotentes que vendieron la piel del oso antes de cazarlo. Yo no acudí porque mi rodilla estaba aún peor que en la actualidad. Sin saberlo me estaba perdiendo la I.

Desde entonces he visitado seis veces Sheffield, seis viajes llenos de anécdotas y grandes momentos. Aquí va mi resumen, hecho a base de machetazos y pintas:


Primer Viaje

Septiembre de 2007. La despedida del Main, cuando todavía no lo era. Por motivos obvios, las opciones eran Inglaterra o Inglaterra. Además, ahora teníamos un motivo de peso para viajar a la ciudad del Acero. Así que emprendimos viaje un cuarteto de pioneros (hubo muchas bajas de última hora). En Inglaterra se nos unió un quinto. ¿Somos los Porcos originales? La polémica está en el aire, sostenida más que nada por los que no hicieron ese viaje.

Digresión: Me gusta viajar a Inglaterra, no sé desde cuando tengo esa atracción, aunque sí recuerdo, que ya siendo muy pequeño, la primera historieta que siempre leía en los comics, era la de Sir Tim O´Theo que siempre acababa bebiendo las pintas en el Ave Turuta, junto a su fiel Patson.
Algo así nos pasa a los Porcos, siempre acabamos la historia tomando unas pintas en los pubs.

Dicen que la primera vez siempre es algo especial e inolvidable. Ciertamente guardo un grandísimo recuerdo de este viaje. Burton Upon Trent no es que destaque por sus grandes monumentos ni su belleza ni nada parecido, pero qué más da, si como ellos la definen es The Britain´s brewing capital & the ale center of the world.
Está todo dicho. No faltó por tanto, lo que estábamos buscando, excelente cerveza, y además, nos encontramos con la grata sorpresa de un salvaje festival CAMRA.

Curiosamente, en este primer desplazamiento apenas estuvimos 24 horas en Sheffield. Poco tiempo pero bien empleado.
Tras tres días de destrucción personal en Burton (escapada a la recomendable ciudad de Nottingham incluida) nos levantamos golpeados por el vicio el domingo 23 para hacernos unos 100 kilómetros en coche y llegar a tiempo de ¿jugar? ¿disputar? ¿patear? la II, aunque conste que de aquella aún no sabíamos que era la II.

Después el tercer tiempo en un pub llamado Psalter Tavern, que devendría en cuartel general de los Porcos por los tres viajes siguientes: III, V y VI.
Tras la comida, una ruta cervecera (que ahora ya es tradicional acto oficial) por el Fat Cat donde prendió la chispa, el Kelham Island Tavern, Riverside y Harlequin.

Por si fuese poco y para dar la puntilla a nuestro hígados acabamos el viaje en Liverpool.


Segundo Viaje

Bien, cualquiera podría pensar que esto de la AGCUP, no pasaría de ser una idea alocada de todos, verbalizada por el Main siempre atento al zeitgeist y a colgarse medallas, producto de una ingesta excesiva de cerveza con sus correspondientes fases de exaltación de la amistad y cantos regionales. Una idea, como tantas otras, que caería en el olvido y que nunca más se hablaría de ella.

Pues no, el concepto de aquel 23 de septiembre de 2007 era demasiado bueno como para dejarlo ir a morir sin más. Descubrimos que estábamos dispuestos a sacrificarnos por la Causa y al día siguiente de proponer la competición, ya buscábamos nombre para el equipo, diseño para el trofeo, e ideas varias para que el chorromoco siguiese adelante.
Y, cómo no, la mejor muestra de sacrificio era dar el primer paso y para que no se enfriase la cosa decidimos en Liverpool que viajaríamos en la primavera siguiente.

Claro que, para ello debíamos superar dos obstáculos importantes.

El primero, las parientas.

- ¿Qué vas a volver a dónde?
- A Sheffield, a jugar un partido.
- Qué partido ni que gaitas, déjate de bobadas hombre, tú no vas.
- Que si, que sí, que es una competición seria y que es importante ganar la Copa.
- Ya... las copas, ya se yo las que son, la de los cubatas y las pintas esas...
- Que no mujer, que de verdad es ir a jugar un partido muy importante.
- Ahora irse de juerga con los amigotes, se le llama así... Que no, que tú no vas...
- ...
Y de morros una temporada.

Entiéndase que ahora cualquier persona que quiera viajar, tiene como prueba fehaciente para negociar un blog con tropecientos mil usuarios únicos y chorrocientos miles de comentarios-piontas, tiene un facebook de miles de seguidores con fotos donde mostrar los lugares de interés que visitan los Porcos Bravos, tiene un twitter que está buscando su sitio bajo la lluvia, tiene 10 blogs bastardos más, y, por si fuera poco y para dar más lustre, sólo hay que tirar de la excelente prensa local y ver las cosas bonitas que ponen acerca de los Porcos, firmas tan importantes y autorizadas como Rodrigo Cota, Adrian Rodríguez y Clara Aldán, entre otras.

Ahora os parece fácil cabrones, pero los inicios fueron difíciles, muy difíciles.

El segundo, el equipo. Ahora que el partido es oficial no podemos volver a presentarnos cinco en precarias condiciones y volver a dar un espectáculo similar al de la II. Ahora somos la punta de lanza del fútbol gallego. Por lo tanto necesitábamos convencer a alguien más para poder jugar un partido en condiciones. El reclutamiento funcionó de aquella manera (la creación de este BLOG en febrero de 2008, ayudó a ello) y así pasamos de ser cinco expedicionarios a ocho, número de rima fácil.

Así que de Santiago a Madrid y de Madrid a Leeds. De nuevo en Inglaterra.

De este viaje quiero destacar la excursión por North Yorkshire. Estuve a punto de no ir y quedarme por Sheffield de turismo, pero como me levanté temprano decidía acompañar a los demás. Os digo, posiblemente una de las jornadas más bonitas en todos los viajes a las Islas.
Estoy seguro que no seré el único al que le no le importaría repetir visita a Masham (y sus sublimes cervecerías Theakston y Black Sheep) Ripon y York. Tal cual un capítulo de Downton Abbey.

En esta edición estrenamos entre otras cosas la Copa de peltre que ahora pueden ver en O Grifón. Perdimos el partido por 1-0.

La típica ruta cervecera Fat Cat, Kelham, Riverside, Harlequin, cierra la visita a Sheffield.
El viaje vuelve a recalar en el puerto de Liverpool.


Tercer Viaje

Una vez al gran Norm de la serie Cheers, le preguntaban:
- ¿Qué va a ser Norm?
- Pues como tengo que hacer tiempo para tomar la segunda pinta, vete poniéndome la primera.

A nosotros nos pasa algo similar, para beber la segunda vamos haciendo tiempo bebiendo la primera, para tomar la tercera pasamos el tiempo con la segunda, para bajar la cuarta nos entretenemos con la tercera, para disfrutar de la quinta nos vamos pidiendo la cuarta...

Diez meses después del segundo, hacemos el tercer viaje a Inglaterra. Entre medias hemos ganado la CUP por primera vez y la competición se va asentando, Vamos a disputar ya la V edición.

Viajamos uno más que la vez anterior, nueve.

Sheffield nos ofreció como siempre un excelente fin de semana, coronado por el triunfo 1-3 en el terreno de juego.

En Rugby, curiosamente, decidimos que dejaríamos de jugar con polos de rugby y empezaríamos a jugar de negro. Bueno, lo de los polos lo decidimos entre todos, lo de jugar de negro, el Main. Rugby fue una arriesgada parada técnica, camino a Londres.

A partir de esta edición, siempre hicimos los viajes hacia y desde Londres.

Es una pena perder la baza de Liverpool, una ciudad muy futbolera, con cultura, compras, marcha apocalíptica, pubs majestuosos, una ciudad ideal para el porcobravismo. Esperemos que algún día el señor Michael O´Leary vea el gran negocio que puede suponer la AG Cup y se decida a poner una línea directa en condiciones horarias decentes.


Cuarto Viaje

Taberna de Moe, día de San Patricio.
- Vale, oídme, hoy es el día del año que se bebe más ¿quiénes son los que van a conducir?
Se levantan unas pocas manos.
- Pues largo de aquí, que solo quiero a los que dejen la pasta.

El cuarto viaje coincide con la VI. Saltamos turno y volvemos a jugar fuera de casa. Es Marzo de 2010. Aunque viajamos el día después de san Patricio, no tenemos el problema, ya que ninguno pilota un avión. Por tanto la previa del viaje también fue interesante.

La idea se asienta completamente y pasamos a ser 12 viajeros en esta ocasión. Doce en el patíbulo.

Oiga, pero no todo es beber. Hacemos turismo, vemos otra muchas cosas como orfanatos e incluso, quien lo diría, visitamos fábricas de cerveza.

En este viaje tuvimos la ocasión de conocer la Thornbridge Brewery. Una visita entretenida e interesante con unos dueños muy amables que nos regalaron botellas de Jaipur.

También vamos al fútbol. Hemos visitado los campos del Burton Albion , el Sheffield United y el Sheffield Wednesday.

Perdimos el partido de la VI por 2-1, y aun así disfrutamos de un gran tercer tiempo por los pubs que todo el mundo a estas alturas debería recitar de carrerilla: Fat Cat, Kelham, Riverside, Harlequin...

De regreso a Londres, la alocada y estupenda idea de desviarnos a Newton a conocer el Queen´s Head Pub, uno de los siete magníficos de CAMRA. Estas cosas hacen grupo, mito y leyenda en el porcobravismo.


Quinto Viaje

Como casi siempre, toca madrugar y mucho (ya saben lo duro que es ser un porcobravo) pero... de nuevo Norm al aparato.
Woody: ¿le pongo una pinta, Mr. Peterson?
Norm: es un poco pronto, ¿no Woody?
Woody: para una cerveza
Norm: no, para las preguntas estúpidas.

Así que nunca es pronto para la primera antes de embarcar.


19 meses de espera para volver a Sheffield. Estamos en Octubre de 2011 y vamos a disputar la VIII.

Por primera vez no subimos el número de expedicionarios y volvemos a ser 12.

De este viaje destacaría dos cosas, por un lado Whitby, valió la pena las horas en el bus de Finlandia Travel. Seguramente esta localidad portuaria cargada de literatura está en el pódium de lugares más bonitos hollados por el porcobravismo.

La segunda, el acto más formal y protocolario que hemos vivido en la historia de La AGCUP, la recepción que la alcaldesa de Sheffield concedió al equipo en el Sheffield Town Hall. Todo un privilegio y un honor poder asistir al mismo.

Entre medias, el inefable alojamiento en el Harley Inn, asistir al segundo partido más importante de Sheffield (el steel Derby) y jugar el primero, la AG CUP, que perdimos por 4-2.

También suenan en mi memoria los magníficos conciertos en el Yellow Arch.
Es justo resaltar a estas alturas de la canción, que la faceta musical ya es parte indivisible en los actos de la AGCUP, algo que celebro totalmente ya que hace que esta aventura haga más ruido, se expanda cada vez más y vaya creciendo e incorporando nuevos adeptos a la Causa.


Sexto Viaje

Madrugón y cosas personales en la cabeza, pero en esta ocasión recurro a Homer Simpson:

Homer: Muy bien cerebro. Tú no me gustas a mí y yo no te gusto a ti, pero solventemos esto y podré seguir matándote con cerveza.
Cerebro: trato hecho.

Me doy cuenta que cada vez espaciamos más los viajes. Posiblemente la crisis. El sexto viaje para la disputa de la X, lo hacemos casi 20 meses después del último, De hecho nos saltamos el año 2012 como nos vamos a saltar el 2014.

Quizás por todo ello, viajamos con muchas ganas y record de participantes hasta el momento, 15 porconautas.

De Londres a Bristol y de allí a Sheffield, pasando por Gales (Wales).

Posiblemente hemos encontrado nuestro cuartel general definitivo en el Victoria Hotel. Gracias a su ubicación y al tour del maestro Ron Clayton descubro bastantes aspectos de esta ciudad que no había visto en los cinco viajes anteriores. Y espero que no hayáis olvidado lo de las siete colinas de Sheffield y lo de los ríos Don, Sheaf, Porter, Brook y Rivelin... Será materia de examen para poder embarcar en futuras expediciones.

Otra cosa que me ayudó en este viaje de mayo de 2013 fue haber visto la final de la copa española de antifútbol. Ahí aprendí como no debíamos jugar el domingo. Y resultó. Segunda victoria a domicilio. Ganamos 2-4 y nos trajimos la copa de vuelta a casa.

Destacar la visita al Cutlers Hall, impresionante sede del Gremio de Cuchilleros, una visita interesante aunque abstemia, el concierto de los Killer Joules y The Payroll Union, y el mítico recorrido del tercer tiempo por la habitual zona de perdición del Fat Cat y aledaños.


EPÍLOGO

Por la cerveza, causa y a la vez solución de todos los problemas de la vida. –Homer

Con una cerveza en la mano y una pinta en la otra nació todo esto y espero que sigamos brindando mucho tiempo por la larga duración de la Anglo Galician Cup.

He disfrutado de seis estupendos viajes a Inglaterra. Espero hacer muchos más.

Me he reído, me he divertido un montón, he conocido muchos pueblecitos y ciudades encantadoras, excepcionales cervezas y mala comida (bueno hasta que conocí el Yorkshire gammon), y a pesar de los dolores de combatir lejos de casa y del cansancio, en cuanto subo al avión para regresar a casa, ya estoy pensando en el siguiente.

He de reconocer que gran parte del éxito de los viajes, es que la compañía es la adecuada. Me lo pareció en el primer viaje, en el segundo y me lo sigue pareciendo.

Gente que sabe ir por libre, gente que se adapta al grupo cuando hay que hacerlo y gente a la que le gusta pasarlo bien, jugar al futbol, la buena música, aparcar tractores y como no, gente a la que le gusta la buena cerveza.

Por ello mi gratitud y mi reconocimiento a Fran, Martín, Lutzky, Marcos, Sergio, Fontaiña, Arturo, Víctor, Xandre, Jorge, Isaac, Pablo, Nando, Fandiño, Charlie, Alfredo, Jose, Luis, Manu, Xurxo y Fer, esas 21 personas con las que he disfrutado estos seis viajes.

Por supuesto no puedo olvidarme de nuestros amigos ingleses, esos que nos han tratado siempre con hospitalidad, que han estado pendientes de nuestras necesidades, que nos han hecho tantos regalos, que han sabido hacer que todas nuestras experiencias en Sheffield hayan sido magníficas (vale, vale, olvidemos los currys, el Harley...) y que hacen que siempre sea un poco triste el momento de la despedida.

Con este apurado recordatorio de media docena de ediciones overseas; con la esperanza de las tantas y muchas por venir, les despido. Como dijo el otro:
- Le aseguro caballero que ni yo mismo me creo la mitad de ese cuento, pero esto que he relatado es verdad.

XII is coming.

No pierdan la cabeza.



Fragmentos para unha hermenéutica deturpada da AGC

I. XENTE AO LONXE

En 1975 fundouse en Londres, UK, o FC Deportivo de Galicia de Londres. Nado da unión dos equipos "Centro Galego de Londres" -adscrito á sociedada do mesmo nome- e "Deportivo de Londres" -homenaxe dun grupo de coruñeses ao equipo dos seus amores-, ten na súa curta historia un traxecto cheo de éxitos deportivos que o fixeron merecedor dun “FA Charter Standard Club" por parte da Federación inglesa de fútbol.



O "Centro Galego de Londres" denominábase inicialmente "Centro Rosalía de Castro" e foi creado nunha reunión nun pub de Notting Hill en 1968 baixo os auspicios de Marcial Folgueiras (de aquí en adiante M.F.). Dende 2006, preside esta institución Nicolás Miño. Baixo a súa presidencia e, en colaboración coa Xunta de Galicia e os propios socios, o clube pasa a ter local social propio na cidade de Londres. Respecto a este acontecemento, pódese ler na súa web: "La compra del nuevo local en 869 Harrow Road, London NW10 5NG trae al club una nueva vida haciendo posible aceptar mas gente que la última sede y creando un punto de encuentro para todo el mundo gracias al restaurante , el bar y la sala de juegos."

"Un punto de encuentro". That´s the point.



II. O MELLOR PEOR PARTIDO DO MUNDO

O 30 de xuño de 2002, un día antes da final do mundial 2002 na que Brasil gañou 2-0 a Alemania con dous goles de Ronaldo Luís Nazário de Lima, disputouse o encontro Bután-Montserrat -naquel momento seleccións 202º e 203º do mundo según a clasificación FIFA, e, polo tanto, penúltima e última seleccións no ránking da organización mafiosa que rexe os des(a)tinos do fútbol mundial.

O encontro foi auspiciado polo cineasta holandés Johan Kramer, o cal foi quen de gañar o festival de cine documental de Aviñón de 2003 coa historia do partido e as condicións nas que tivo lugar. O resultado final, 4-0 a favor de Bután con tres goles da súa estrela Wangay Dorji e disputado a 4000 metros de altura, non reflexa a peripecia dos xogadores de Montserrat, obrigados a unha viaxe de avión con sete escalas que engadían unha parada en Calcuta na cal todo o equipo pillou a disentería nin a festa conxunta das dúas selección durante os días previos ao encontro que fixo estragos no estado de forma de todos os xogadores que interviron no partido.

Bután foi protectorado británico até 1949. Montserrat aínda o é na actualidade. Ás veces penso neste partido. Un grupo de caribeño-británicos collendo un avión para ir xogar a Bután contra outro grupo de tibetano-británicos, chegando enfermos ao estadio de xogo, índose de parranda os días previos, ambos habitantes de dous países minúsculos con historias de colonización-descolonización ás súas costas e non podo evitar que unha sensación coñecida me veña a cabeza: isto parécese a algo pero non remato de saber a que.




III. OS EXTREMISTAS

No libro clásico de Lucien de la Hodde sobre as sociedades segredas na Francia do periodo 1830-1848 atópase unha clasificación daqueles grupos sociais que alimentan os extremismos e conforman iso que se ten chamado "a masa". As categorías que establece o autor son as seguintes:

1. O estudantes
2. Os impotentes
3. Os bohemios
4. O pobo soberano
5. Os tontos útiles
6. Os eternos descontentos
7. Os refuxiados políticos
8. Os elementos criminais

A masa é un ser informe pero dotado do potencial de subverter a orde dominante. Na Francia de 1848 cada un destes oito grupos por si mesmo carecía da forza necesaria para darlle a volta a todo. Pero cando se combinaron entre eles quedaron no borde do cambio de réxime en dúas ocasións. Lucien de la Hodde non sabía aínda a lección que aprenderíamos máis adiante, co Maio do 68: o poder é un tigre de papel, un porco bravo sen colmillos, unha besta exhausta que so oculta o cerca que está de desfalecer a base de levar cousas por diante. O poder non é máis que a suma dos seus símbolos. Pero alguén ten que tirar deles e amosar ao rei espido, baixo eles.



IV. HORROR POLA VIDA COMÚN: UNHA NOTA SOBRE A BOHEMIA

A vida común é iso que te pasa mentras cres estar agardando pola "chamada", pola incorporación aos exércitos dos que están vivos e listos para conquerir o mundo. Moitas persoas viven esta espera como unha especie de stand by no cal vense na obriga de realizar accións que detestan de forma repetitiva (p.e. traballar, madrugar, facerse a comida, limpar a casa, etc etc) mentras o tempo pasa e o "acontecemento" non da chegado. Para conxurar esta angustia de vivir -xa coñecida polos nosos antepasados polo vello nome de tedium vitae, ou polos primeiros poetas da modernidade como spleen- o xénero humano ten inventado estratexias de diverso tipo entre as que podemos atopar tanto o deporte como a guerra. Nalgúns casos, a confusión entre estes dous termos ten dado lugar a híbridos inclasificables e lixeiramente monstruosos nos cales a pompa épica dos actos bélicos recubre coa estrutura da traxedia a banalidade do encontro deportivo.

Porén, fronte a vida común, moitas persoas cabais teñen elixido o camiño da bohemia. O mesmo Lucien de la Hodde, na clasificación anterior di dos bohemios que forman "unha clase imaxinativa que experimenta horror pola vida común". Eses primeiros bohemios que aparecen nos experimentos revolucionarios que salpican o século XIX francés teñen un gusto particular polas tabernas de fóra das cidades: nelas podían conspirar a gusto e a prezo económico dende que as taxas do ano 1830 facían prohibitivo o acceso a o viño nas cidades de máis de 4000 habitantes.

A condición da bohemia é descrita desta forma polo escritor Adolphe D'Ennery y Grangé: "Entiendo por bohemios esa clase de individuos cuya existencia es un problema, su condición un mito, su fortuna un enigma, que no tienen residencia estable, ningún lugar reconocido adonde ir, que no se encuentran a gusto en ningún sitio, y que ¡uno se encuentra en todas partes!, que no tienen una única profesión, y que ejercen cincuenta oficios; individuos que en su mayoría se levantan por la mañana sin saber dónde cenarán por la noche; ricos hoy, hambrientos mañana; dispuestos a vivir honestamente si pueden, y de otro modo si no pueden." Adolphe D'Ennery y Grangé, "Les bohémiens de Paris" (L'Ambigu-Comique, 27 de septiembre de 1843).

V. DE BUITRES E LEOPARDOS: UNHA HISTORIA QUE É UNHA FÁBULA QUE SIRVE DE CODA A UN AUTO SACRAMENTAL

Tal e como conta Francisco Ferrer Leirín no número tres da revista "El Estado Mental", na India, o uso xeralizado do antiinflamatorio Diclofenaco nas vacas ten producido unha grave mortandade de buitres dende o ano 1990. Este medicamento -que permanece nas reses despois da súa morte- pasaba aos buitres que aproveitaban os seus restos mortais producíndolles graves insufiencias renais que desembocaban na súa propia morte. A consecuencia deste crac na cadea trófica foi un aumento considerable dos cans en circulación, que de rebote, deu lugar ao crecemento do número de exemplares doutra especie: os leopardos, superdepredadores especializados en cánidos. Darlle antiinflamatorios as vacas, polo tanto, deu lugar ao aumento inesperado da poboación de leopardos. Tomemos nota: ao mellor reducir os exemplares de delfíns pode dar lugar a un crecemento inesperado da poboación de, poñamos, gatos, tapires, alacráns, dogos ou mesmo outras especies inesperadas...



VI. UNHA FRIVOLIDADE INCONEXA

Nun episodio dos Simpsons Homer di: "Deus é o meu persoaxe de ficción favorito". O meu, sen ningunha dúbida, é o Usuario Único. Esperemos que non sexa vingativo. Nin colérico. Agardemos pola súa benevolencia e imploremos o seu perdón por adiantado. Alabada sexa a súa gloria eterna. Polos séculos dos séculos e polas piontas das piontas, roguémoslle polo ben da sagrada competición. Amén.

Apotemnofilia, Acomoclitismo y Coulrofobia en los Acantilados del Götterdammerung. Fábula Distópica deviene en Auto Alegórico


En el reverso de la imagen grácil del somormujo que se zambulle durante el cortejo de su pájara favorita, la estampa sórdida del Rey Psicopompo encastrado en su trono hace las veces de espejo deformante de la esencia del porcobravismo. Y aunque la mayor parte del tiempo actúa como dovela central o clave contra la que se sostiene la ascendente parabólica de lo esto, gótico de vanguardia, como de lo otro, épico ralo, no podemos seguir callando el anhelo de realización que nos arrasa el pechaso, un imperativo que retumba en el culo de cada carolino llamándonos a completar nuestra tarea: rapaces, hay que matar al padre.

Así es como una entrada empieza. Luego ya pones un punto y aparte y vas pensando cómo seguir la cosa mientras sorbes algún líquido al que se le suponen virtudes estimulantes.

(Parece una caverna. En el centro de la escena, entre tinieblas, se vislumbra el trono. La alas de un albatros descomunal forman el respaldo, cuyo extremo superior se pierde en las alturas. El REY está encaramado a uno de los brazos de su real asiento y bebe cerveza en peltre. A su alrededor merodean criaturas varias que huyen de la luz. Se oyen murmullos, pasos cortos que vienen y van a toda prisa. El REY apura su jarra sin miramientos y frunce el gesto)

REY: ¡Gato! ¿Por qué no hay cerveza de brezo en mi jarra? (GATO le sirve) ¡Dogo! ¿Por qué hace tanto que nadie viene a visitarnos? (GATO sirve de nuevo) ¡Alacrán! ¿No atrapaste a ningún desamparado anoche? ¿Han muerto los usuarios únicos? (GATO vuelve a servir). ¿Voy a tener que bajar yo mismo a la tierra para trajinarnos las almas? En mi eternidad me había visto en una así, ¿qué sucede? ¿qué cojones pasa? ¿lo tengo que hacer todo YO?
ALACRÁN: Mi señor Psicopompo, no es como dices.
REY: Ah, ¿y cómo sería?
ALACRÁN: Pues se está dando mucho el caso de gente que no tiene alma.
REY: ¡Mi sustento!
GATO (aparte): Clientes que perdemos.
REY: ¿Gente sin alma? ¿Cómo es posible?
ALACRÁN: Vienen así de fábrica.
REY: ¡Y tanto! Entonces, ¿ya no se dan a las pasiones?
ALACRÁN: Si se entregasen a otros…
DOGO: Nos enteraríamos.
REY: ¡Pues estaríamos buenos!
ALACRÁN: No hay duda. La gente moderna está naciendo sin alma. Incluso los ingleses.
REY: ¡Gato! (Rellena la jarra) En verdad, Alacrán… cierto es que si entregaran su alma a otros, nosotros lo sabríamos, porque de lo contrario podría llegar a pensar que alguien está haciendo mal su trabajo. ¡Gato! (Más cerveza. Silencio) ¿Y qué pasa con la música esta mañana? ¿Cómo es que no escucho a nuestro trovador? (Se pone en pie sobre el asiento y rebusca con la mirada) Lo extraño.
DOGO: Está de gira por villas y burgos cantando las hazañas de su Excelencia.
REY (suspira, se sienta): Pues contratad a un maldito bardo de guardia. Si me amuermo caigo en la dejación de funciones.
GATO (sirviendo de nuevo, en tono confidencial): Me han hablado de uno de Terranova o del Québec o algo así, Sire, un portento según dicen él y su vanidad matinal. Lo mismo un día te toca la tuba que al otro te hace un fresco como te esculpe un poema en basalto o cava tumbas. Pero parece ser que se muestra reacio a servir a las autoridades.
REY: Ah, ¡un irreverente! Con el extraño país de la integridad hemos topado. Ofrecedle un plato de lentejas.
ALACRÁN (titubeando): Milord, la reserva de lentejas la agotaron los ciervos.

(Llaman a la puerta. Se hace el silencio. El REY, uneasy lies the head that wears a crown, desciende despacio y cabizbajo del trono, expectante y filoso, y derrama sin querer su cerveza. Ordena por gestos a GATO que le sirva más. DOGO está a su lado. Los dos miran hacia la puerta)

REY (fulmina con la mirada a Dogo): ¿A qué esperas?

(DOGO camina hacia la puerta aojando al REY, que le impele con aspavientos. El contenido de su jarra se derrama de nuevo y GATO cumple con su tarea una vez más, con su eficacia habitual. Al fin, DOGO abre y la luz irrumpe en lo que resulta ser una habitación lúgubre, con dos ventanas al fondo tapiadas con tablas y las paredes surcadas por chorretones de humedad. Hay lámparas de gas extintas, aparadores con las lunas rotas, pergaminos flotando en el charco que cubre el suelo de toda la estancia, y del techo, cuelgan estandartes raídos de campañas pretéritas, cuando el Jabalí Rampante dominaba el Mundo. En el lado opuesto a la puerta, a la derecha del trono, un gran objeto anguloso se oculta bajo un manto de terciopelo que alguna vez fue granate. Todos se protegen los ojos. Al otro lado del umbral, TAPIR espera)

REY: ¿Qué sucede? ¿Quién es?
DOGO: Milord, es Tapir.
REY: ¿Qué me dices? ¡Tapir! ¡Mi amigo, mi consuelo! Dime, ¿cómo has estado? Traerás buenas nuevas, seguro. Pero pasa, deja que te abrace. ¿Qué haces ahí parado? ¿No ves que la luz nos arruina el ambiente?
TAPIR (desde fuera de la escena): Mi buen Rey, no puedo pasar.
REY: ¡Por el Tártaro Lazslo Toth donde caga Ægir! ¿Qué ha sido de la moral de mis tropas? ¡Zorro! ¿Dónde está el entrenador de mis lansquenetes? Tengo uno aquí que necesita un correctivo.
ZORRO (asomando con su elegancia habitual el hocico por debajo del trono): Mi señor, hace un mes que le cortamos la cabeza, como tú ordenaste.
REY (mirándose los pies): Mi memoria se ha vuelto vaga; y yo más ligero. Refréscame los cargos, Zorro.
ZORRO: El éxito le nubló el juicio, sire. Creyó tener criterio propio y consideraste preferible dejar la plaza vacante un tiempo a exponernos a todos al libre albedrío.
REY: ¡Magnífica decisión, como todas las mías! El orgullo es el padre del desastre. Unciré a otro. Traedme a Incitatus si ya acabó con las yeguas.
TAPIR (carraspea): Sire… No es instrucción lo que me falta, más bien…
REY: ¡Ah, Tapir! Sigues sin traspasar el umbral de mi casa. Muy bien. ¿Será que has engordado? ¡Que traigan la vaselina!
TAPIR: Señor, no es el grosor lo que me impide entrar.
REY: No te entiendo, pero habla entonces. Nada has de temer. ¿Qué sucede?
TAPIR: Nada he de temer… ¿tengo tu promesa de que respetarás mi pelaje?
REY: ¿Qué es esto? ¿Tu pelaje, Tapir? ¿Por qué habría de tocarlo?
TAPIR: Descubrid la pecera y hablaré.
REY (visiblemente incómodo agarra un hacha): ¿Pones condiciones a tu lealtad, Tapir? Habla ahora o vete por donde has venido.

(TAPIR entra en escena, atraviesa la estancia sin detenerse y llega hasta el objeto cubierto por la tela enmohecida. La toma entre sus dientes y con un giro de cabeza descubre un gran tanque de vidrio en el que se agolpan cuatro criaturas de morfología indefinida. Las contempla brevemente y se vuelve con pesadumbre)

REY: ¿A qué viene esta insolencia, Tapir? Sabes bien que nadie puede tocar a mis delfines.
TAPIR: ¿Delfines? He visto delfines, Psicopompo, y esto que tienes aquí no se parece en nada a lo que yo conozco.
REY: Quien cree haberlo visto todo, o se ha quedado ciego o es tonto.
TAPIR: Los delfines no son obesos.
REY: Ya conoces nuestras dietas, Tapir. No te tenía por incrédulo.
TAPIR: Los delfines no tienen la cara chata.
REY: Se la han partido contra la Pérfida Albión. Estás yendo muy lejos.
TAPIR: ¿Dónde están sus aletas dorsales?
REY: Me abanico con ellas. No las necesitan si me tienen como guía.
TAPIR: ¿Y el espiráculo? Porque estos de aquí tienen fosas nasales.
REY: Sabes tan bien como todos que no tolero que se esnifen sustancias euforizantes.
TAPIR: No te creo una palabra, Psicopompo. Haz venir a tu barbero.
REY: Mariconadas las justas, Tapir. Aquí, cada cual usa su bayoneta.
TAPIR: Será una esteticien entonces. Confiesa lo que todos vemos. Estos no son delfines. Demonios de Scunthorpe, ¡son focas rasuradas!
REY (sonríe mientras cubre nuevamente la pecera): Tapir, amigo, ¿no te he hablado de nuestro último proyecto? Estoy seguro de que te parecerá interesante. Está algo avanzado, pero necesitamos mentes preclaras como la tuya para desarrollarlo. Verás, vamos a expandirnos por las Tierras Brunas de los arponeros, adoradores fieles del cruel Crom, pero son gente…¿cómo te diría? ¡Gato, mi diletante predilecto! ¡Sírvenos cerveza con grosella negra, por favor!

Se armó la cámara húngara: Boroman’s World Cup Form Guide

Dicen que es la segunda competición más importante del planeta football



Brazil - The favourites, no doubt about it. Don’t expect the flowing football of old though. This lot are bit more rough and ready like a night out in Stockton but they’ll be hard to beat especially with Lou Ferrango in the team. Will the weight of expectancy prove too heavy a burden?? This country will not accept failure.
Croatia - Expect the usual mix of elegance and grit like Fer and Argie combined. Will the rarefied atmosphere be their undoing as it always has been for European teams? Will rely heavily on Mandzukic for goals but will be in the mix.
Mexico - Struggled to qualify and about as exciting as a $1 taco. Last time they had a decent squad Pancho Villa was president. Will be Mexican waving bye bye at the first stage.
Cameroon – This could be the youngest squad in the competition or the oldest who can tell? This isn’t the team of previous World Cups though. They will struggle to make any real impact and we’ll be left with memories of Roger Milla the oldest swinger in town.



Spain - Will the holders be able to reproduce the style that made them kings? Looks like a squad who may struggle to score despite a lot of possession. Nowadays Torres would lose a foot race with Fatty Arbuckle. They will progress from the group but like Barca they will be found out later in the competition.
Chile - I tip them to be the surprise package in this group. They will be fun to watch and tough to play against, just like the Boro. As an omen they have a player named after two Galician legends Arturo Vidal you can play the guitar like a god and like pies, probably...
Netherlands - Strolled through the qualifiers but usually flatter to deceive in the later stages. I’m not a fan of the Dutchies, always think they are better than they are. I predict a shock and they will fall at the first hurdle. Cocky bastards.
Australia - If they can get their squad of beach bums from spending all of their time eyeing up the totty on Copa Cobana they will be difficult to beat, but get beat they will. Stick to Aussie Rules lads.



Ivory Coast - Star studded team with not one but two Toure’s and the old diver Drogba. They are all getting on a bit to be honest but they’ll still make it out of the group stages.
Colombia - Bit of a mystery this lot but you can usually be guaranteed some entertainment on the way be it on the field or off with the fear of reprisals from the Drug Lords should they lose a game. They also beat Uruguay and Chile in qualifying. I still miss Carlos Valderrama’s hair. He looked like he should have played bass in Earth, Wind and Fire.
Greece - Defence is as stable as a Greek Bank. These guys take austerity to new levels. All of their matches could end up 0-0 but it won’t be enough to make them progress. Thank the Gods.
Japan – Makeweights in this group, they have some useful players but just not enough experience at this level. Defence is prone to committing Hare Kari so there will be no Rising Sun this time around.



Italy - Always well organised and used to progressing in World Cups but this is not a great Italy team. They lack any real superstars. Will qualify from a weak group but then it’s Arrivaderci Azzuri.
Uruguay - It’s all about Suarez it seems. Will we get the goal scoring genius who has set the Premier League alight or the arm bighting diver? I hope it’s the former, except when they play England of course.
England - 1966 seems a long way away. We will continue to pay the price of too many exports in the Premier League and the skill gap will be in evidence. Most of these lad’s couldn’t trap a pig in a passage. Will Hodgson let the youngsters have their head and attack attack? Doubt it. It’s not coming home. Get used to it.
Costa Rica - A bit of an unknown quantity this lot. They could cause an upset, though beating England wouldn’t be an upset, but not strong enough to progress.



Switzerland - In my Panini stickers album most of these lads look like they should have been extra’s in “The Last of the Mohicans” but they are a good side. They defend like the Spartans at Thermopylae and could be one fore the neutral, boom boom.
Ecuador - Talented attacking team but with no defence to speak of they will be like the Stags after a night on the beer. Start well but quickly degenerate into a shambling mob. At least they won’t have the hangover to go with it.
France - A team still in transition. The Gallic flair and élan of the teams of Platini and Zidane seem a distant memory. I can see only failure here. More Bo Diddley than Baudelaire.
Honduras - Could be another surprise package. They are going where the weather suits their clothes and will be workmanlike rather than thrilla dilla but will be hard to beat.



Argentina - My favourites to win. Quality throughout the team and is this the time for Messi to finally set the world stage alight? I think so. See I have mentioned them without reference to the Hand of God – Oops sorry.
Bosnia-Herzegovina – Their first World Cup but I reckon they will make the last 16. They attack with the abandon of an alcoholic getting to the bar for last orders. Expect goals, goals at both ends when these lads play.
Nigeria – An ageing squad who could only draw with Scotland in a recent friendly. They must be shit. The Super Eagles look more like the crap budgies these days so an early exit expected.
Iran - Qualified in a very week group and the quality of the opposition will be too much for them. The moving finger writes, and having writ gives it a big middle digit and moves on.



Germany – I hate to say this but this is an excellent team that should be in contention right up to the closing stages. Excellent players in all positions but at least they haven’t got Franz Beckenbauer strutting about like he’d just won a seat in the Reichstag. I just hope England don’t have to play them.
Portugal - Qualified on the back of a remarkable Ronaldo performance. Will the presence of the preening ponce be enough to help them progress? Bet he wishes Gareth Bale was Portuguese.
Ghana – The African Nations Cup is usually a tedium fest of 0-0 and 1-0’s. Like most of the African sides these boys will be skilful but you just can’t see where the goals will come from.
USA – You still expect these lads to come up to the line of scrimmage after a goal. Just like the Porcos they don’t seem to have a settled starting line up. As soon as they lose Jurgen Klinsman will look for a job in the English Premier League so I hope they make it to the final.



Belgium - This team is full of excellent players so could be one of the surprises. Well organised and with a potent front line they will be influential but can you be confident in a nation who put mayonnaise on their chips? I can’t. Good choice for an after match beer though...
Russia - This team proves the adage: Money can’t buy you love. Will get through the group but Vlad’s lads will go no further and the free world with breathe a collective sigh of relief. Hope they get kicked in the oligarchs.
South Korea - Any mention of Korea brings back memories of the North Koreans at Ayresome Park in 1966. Everyone was worried about mass defections to the West but the ploy of basing them in Boro worked. It was so bleak and desolate they were happy to go back to Korea as will this lot.
Algeria - A few people fancy this squad to cause a few upsets but I’m not one of them. Will they sweep majestically through the competition like a desert wind? No they will disappear like a Camel’s fart in a sandstorm.

An Bailéad an Torc. The Fields of Anfield Road by Isaac Xubín

A Carlos Seco e a aqueles tres nenos.
E tamén a Frankie,
onde sexa que esteas: Come on the 'Pool!




Aconteceu varios anos atrás. A tarde anterior aos feitos chave deste relato, o meu compañeiro de despacho e mais eu acudimos ao Welcome Inn para ver o Irlanda-Francia do Seis Nacións. O Welcome Inn é a taberna pequecha e vella no cruce entre Oliver Plunkett e Parnell Place onde se xuntan, sobre todo nas fins de semana, moito vellote working-class, seareiros do Liverpool e bastante xente do rural que se achega á cidade rebelde de Cork para beber pintas e copazos até non poder, literalmente, cos seus corpos. Carlos e mais eu facíamos iso moito, beber stout, nunca Guinnes, no Welcome Inn e sobre todo el era un habitual do local. Abofé, agora que el volveu a Galicia teñen unha foto súa alí, na parede fronte á barra.

O caso é que aquel día, como sempre que se retransmitía un evento deportivo, a pequena taberna estaba petada. Irlanda recibía unha boa malleira e malia que a diferenza no marcador non era excesivamente grande, a derrota final era máis que evidente. Menos mal que estabamos ao carón da barra e podiamos subministrarnos de Beamish sen problemas. Todos mirabamos para o televisor, en pé, como se estivésemos no mesmo Stade de France, aburridos e en silencio. Sei que só bebín dúas pintas por cada 40 minutos de partido, tomábao con calma porque despois do partido faría acto de presenza o magnífico Roy Buckley para amenizar a noite coa súa guitarra. A noite sería longa.

O asunto é que efectivamente Irlanda camiñaba con paso firme cara a derrota e aquilo era un decepción, toda a provincia de Munster estaba orgullosa de liderar a idade de ouro do rugbi irlandés e aí estaban os quince homes de verde a perder o partido penosamente, contra os trampulleiros froggies, os comedores de ras. Frankie, un dos máis vellos searerios do Welcome Inn, estaba ao noso carón. De súpeto, a dez minutos para o final, pousa a pinta de Murphy’s na barra, ao carón do vaso de whiskey, mantendo a orde, e berra incomprensible, quijotesco e desesperado Come on the ‘Pool!!!

O que veu despois non importa un carallo, podería falarvos das cancións que cantou o bo de Roy Buckley pero tampouco procede para a historia, vai ti saber, igual investigo de máis e resulta que o mangallón éche do Man United. O caso é que ao día seguinte eu tiña unha resaca considerable e o mellor que se me ocorreu para aliviala foi baixar ao centro e meterme un almorzo irlandés no lugar máis cutre que puidese atopar. A graxa fixo bo efecto no meu sistema dixestivo ou, cando menos, admito que quizais estaba toda acumulada no meu cerebro e iso era o que me facía pensar que non estaba tan mal, e iso era abondo, máis que suficiente.

O que decidín despois si pode parecer unha sorte de suicidio definitivo. Diante da miña primeira casa en Cork hai un parque, Tory Top Park. No medio estaba o campo de fútbol do equipo do barrio, coa herba sempre ben coidada, sen mácula. Ver aquel céspede facíame desexar ser xogador de fútbol, só por ter o pracer de pisar aquelas pequenas febras verdes que saían do chan irlandés, disputar algunha vez, cando menos, a Anglogalician Cup. Nas fins de semana o parque enteiro estaba cheo de nenos a xogar e a bourar cos seus xoguetes, bicicletas e a escapar das nais. Decidín xuntarme a eles porque a miña casa era fría coma o inferno. Así que afinei a gaita na casa e me dirixín a Tory Top Park.

Pousei o cu contra o pequeno valado que delimita a zona do campo de fútbol e empecei a inflar o fol da miña gaita, o aire empezou a circular con relativa harmonía polo roncón e polo punteiro. A primeira vez que toquei en Bilbao axiña acudiu xente para deixar moedas no interior do estoxo aberto da gaita. Daquela non sabía até que punto ía ter que repetir aquel proceso para subsistir naquela cidade vermella. Pero aquel día de resaca eu non quería que ninguén se achegase a darme diñeiro ningún, así que pechei o estoxo para facer máis evidente que estaba a tocar por puro pracer. Isto non evitou que a xente se aproximase para mirarme durante uns segundos antes de seguir co seu paseo. E cando xa ía aló a marcha do Reino, Freixido, Padrenda, Aires de Pontevedra e mentres estaba a tocar a marcha de Corpus de Pontevedra, achegáronse tres rapaces.





O maior deles, co balón apertado contra o corpo co brazo dereito, non pasaba dos doce anos. Era evidente que eran seareiros do equipo vermello de Liverpool, esa cidade onde seguro que aínda queda algún recuncho onde se pode ulir o bravú dos Porcos Bravos. Os tres levaban cadansúa camiseta do Liverpool, noviña do trinque, a da temporada en curso. Ía un frío de carallo pero aí estaban eles pletóricos de enerxía, camiseta e pantalón curto. Permaneceron uns segundos a tres metros diante de min, escoitando abraiados, até que o maior deixou o balón no chan, meteu a man no peto e achegouse. O estoxo da gaita permanecía pechado aos meus pés. El amosoume con dous dedos unha moeda de cincuenta céntimos e cunha habelencia incrible conseguiu que ficase en equilibrio sobre o único sitio onde realmente podía pousar a moeda: sobre a cremalleira pechada do estoxo. Levantou a mirada e sorriume, colleu da man ao máis pequeno e marcharon cando eu estaba a tocar a muiñeira de Ramelle, a favorita do meu irmán. E de súpeto, sóubeno, berrei: Come on the ‘Pool!

Porcos Bravos Scales New Heights of Glory



La sinécdoque es mala compañera de viaje. Nubla juicios, bastardea perspectivas. Llovía en Sheffield el uno de Junio de 2008. Los stags ganaron 1 a 0 en un tenso partido, dejando a los porcos bravos con el desolador bagaje de tres derrotas en otras tantas ediciones. Condenados a remar contracorriente. La sinécdoque vestida de púrpura es traicionera. Es 15 de Octubre de 2011. La Grande y Felicísima Mesnada muerde bordillo en Sheffield contra pronóstico. Estamos en la octava edición. Os porcos jadean sobre las playas del Devónico, se arropan bajo estrellas neolíticas. Escupen sangre entre dientes machacados. Los stags se distancian otra vez. Cinco anglogalician a tres. Cuesta recuperarse en las tierras baldías. Un cónclave sobrevolando las Islas Anglonormandas da con la tecla. Víctor Hugo nos bosqueja un Ronnie Farras libre y salvaje. La metonimia es una ramera despiadada. Ningunea ocho largos años, ¿o son siete putos años?. El tiempo de una guerra, de la maldición del espejo, el círculo de una Nawyecka cabalgada por los centauros del desierto.
La metonimia desnuda al desnudo seduce. Hace que olvidemos que hubo un tiempo donde el Correcaminos ejerció de Coyote.

La otra crónica, la escrita según el tradicional método galeguidade ao pao, informa:


Porcos Bravos 8 - Sheffield Stags 1


Os Porcos Bravos: Santi Barrilete (Gk); Josué; Fontaiña; Frank (1); Martín (1); Lutzky (1); Del Río; Fer (1); Serge (1); Marcos; Xandre (1); Fandiño (2); McKey.

The Sheffield Stags: Dave Moxon (Gk); Thomo; Albert Finney; Fenners; Col W; Jonathan; Mido (1); Rob Roy Hist.

Venue: Campo de Monteporreiro. Pontevedra. Cielo encapotado. En perfectas condiciones a pesar de la manguera externa.

Attendance: Unos treinta y cinco privilegiados. Afición entregadísima a la Causa a la par que elegante, entendida y animosa.

Uniformes:
- Os porcos, del invicto negro Ronnie Farras que ha hecho correr ríos de tinta. Excepto uno, que pensó que aún jugábamos la VII.
- Los stags, de verdiblanco manque pierda.

El Laurence Bowles al mejor jugador porcobravo es para Sergio.

El Derek Dooley's Left Leg al mejor jugador inglés, se lo lleva Fenners.

Barrilete, tres de tres como entrenador. A la altura del gran Bob Pasley.

Mido se convierte en el primer jugador egipcio en participar en el torneo.

The Anglogalician Cup tiene nuevo Rey Psicopompo. Por primera vez en la historia de la competición más famosa del mundo, os Porcos Bravos lideran el palmarés. 6 triunfos a 5.

Os Porcos Bravos no tenían alternativa en la XI. Ganar o ganar. Más presión que la cerveza. Una cita con la Historia no se tiene todos los días. Era su gran oportunidad de cambiar la marea de la Anglogalician Cup por primera vez desde el inicio del Todo, allá por 2007. En la senda de los inmortales. Los stags, no nos engañemos, lo pusieron fácil. A huevo. Viajaron con un equipo tan capitidisminuido que hasta echaron mano de refuerzos afincados en Pontevedra. El chorromoco se les veía venir. Las goteras. Si vas a bailar con el Diablo, que toquen una lenta.

Quizás por todo lo expuesto arriba, a Barrilete le dio un ataque de entrenador. Revolucionó tanto a la Muerte Negra, que en los primeros compases del encuentro es difícil distinguir churras de merinas. Son unos minutos iniciales tensos, de tanteo, donde parece estar penado pasar bien un balón. En esto, Fer se incorpora al ataque, tira una pared, y define con categoría. El gol sienta peor a los porcos que a los stags. Cousas da Porcallada. En una de esas habituales perdidas de balón que tanto daño le hacen históricamente al porcobravismo engreído, Mido exhibe su clase contra la zaga local y empata. Queda un mundo dentro de un mundo. Los stags conscientes que no tienen cambios, se atrincheran atrás, acechando otro regalo. Os Porcos, conscientes que los stags no tienen sustituciones; elevan el ritmo dentro de sus posibilidades, y, sitian la portería de un inmenso Blond Cat Miller. El segundo gol gallego está a la vuelta de la esquina. Momento olímpico del choque. No habrá segundo acto en la tragedia stag. Mientras agoniza el primer tiempo, os Porcos marcan el tercero tras un nuevo córner. Asunto liquidado.

El descanso no da para arengas de baja estofa. Todo el pescado está vendido. Comienza una segunda parte que se antoja eterna para el equipo inglés. Sin posibilidad de dar descanso a sus jugadores, éstos dan una lección práctica de las virtudes que han hecho grande al Imperio. Entre ellas, y no es la menor, no rendirse jamás por jodida que esté la cosa. Os porcos a los suyo. Abusan del tiqui-taka y del toque-caca. Aún y así, saben que van a seguir marcando. Trallazo de Xandre que revienta el balón. El cuarto. Los stags siguen atrás, buscando evitar al hombre del saco. Fandiño se adueña de la pelota a la par que hace un doblete. Falta el gol de Martín. Os porcos saben que no hay resaca feliz si no marca su killer, y juegan para él. No les falla. Cuando consigue el con ocho basta, acaba el partido.

Aparte de lo obvio, quedan las pinceladas de rigor: Josué se revela como la pieza que faltaba en el puzle defensivo del porcobravismo. A la Vieja Guardia le quedan muy pocas campañas. No son los años, es el kilometraje. Por ahí cojea el equipo. El relevo generacional se antoja necesario pero siempre hay un pero. Algunos de los que vienen a por la antorcha, se creen más de lo que son. Naufragan una y otra vez en estas finales. Habrá que cavar en la victoria para que no nos llamen ventajistas. Los Stags lo tienen más difícil. Su proyecto clama por una Restauración. Destacamos en sus filas a Colin W, Cundy y Jonathan.

Equipo XI AGC
The Black Death

La XII subirá al patíbulo al norte del Río Bann, donde terribles sueños fruncen el ceño de Inglaterra. Necesitamos que el león dormido ruja de nuevo, aunque no despiertes a la serpiente. Precisamos nuevos desafíos en las viejas cumbres de Yorkshire. The Anglogalician Cup está obligada a vivir acorde con su Leyenda. A veces, la obstinación es el mejor atributo. El útil ciclo de venganza, redención y cicatrices debe continuar.

Pig, Goose and Boar no quarter found. Yet let's be content, and the times lament, you see the world turn'd upside down


Once Upon a XI. Onceando el Poder y la Gloria



La sangre es el vientre de la lógica



Programa Oficial de la XI Edición.
Un Jabalí y un ciervo llegan empatados a orillas del Rubicón. Si se trata del inicio de una fábula, de un chiste o de una crónica de sucesos, sólo lo saben las Parcas y las Nornas

28 de Marzo.- Los Redcoats aterrizan en Lavacolla a eso de las 10.15, hora local.

12.04 Ourense.
A Esmorga. Registro en el Hotel Irixo. Breve paseo cultural y primer run amok afilado por los vinos que definen el casco antiguo

14.35 Comida copiosa en el Bar Melón. Café, puro y siesta para quien guste.

17.50 O Moucho. La jornada alza el vuelo contemplando la huella de los astros.

19.06 Segundo run amok cervecero por la ciudad de las Burgas. Lo mollar será hollar el mayor número de bares y tascas posibles.

23.03 Café & Pop Torgal.
Cando paramos de correr, aló pola praza do Corrixidor, ouvíronse no reló da catedral as badaladas de meia noite

29 de Marzo. ¿Esto no pasó ya en la IX?

10.55 Nos despedimos de Ourense con suavidad.
12.31 Los Stags repiten cuartel en el Hotel Apartamentos Dabarca. Registro, breve respiro cerveza en mano, y, otra vez a la carga.

14.29 Vigo Cuesta
Partimos hacia la ciudad olívica. En los aledaños de Balaídos se nos unen otros ilustres integrantes de la Causa. Regresamos al Tercer Tiempo y al Arredemo para pinchos y pintas. El resto de las paradas técnicas es cuestión de cercanía e instinto.

18.00 Celta contra Sevilla Fútbol Club
El equipo andaluz es uno de los 9 clubes que pueden presumir de haber ganado la liga de la Primera división. Fue en 1946. Les entrenaba Ramón Encinas, un pontevedrés que, una guerra civil mediante, había sido míster del Celta. Estrella Galicia tiene el detalle de regalarnos 20 entradas.

20.41 Volvemos a Pontevedra

21.19 Cena en O Milano. Como es víspera del partido, sólo habrá verdura, pescado hervido y agua sin gas.

23.03 Visita guiada por psicopompos nativos al  Gato Cheshire, Grifón, Basset y demás lugares de perdición.

Nota más que Importante: en la madrugada del 29 al 30 de marzo de 2014 se realiza el cambio horario. A las 02.00 horas de la madrugada serán las 03.00 horas, con lo que bebemos una hora menos.

30 de Marzo.- Hoy es el día en que alimentamos a la Bestia

EL PARTIDO. 12.09 en Monteporreiro.
Mismo Battlefield de la IX. Los remozados stags son un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma. Tanto, que se han acogido al comodín de plantar la Cruz de San Jorge en el Teucro, para reclutar ingleses afincados overseas. Os Porcos Bravos vuelven a apelar a su condición de héroes locales y al extenso kilometraje de su versátil, aunque azotada por las lesiones, plantilla.

14.29 Tercer Tiempo
Debutamos en Santiñas’ Street. Festín de la carne. Acabamos las Black&Tans elaboradas por la Octopus Brewery. Se pronostica la atmósfera habitual en la kermés ctónica de porcos y stags: unos sonríen, otros contienen el llanto, todos beben se alaban se culpan.

17.00 Pontevedra-Barbadás.
Partido del grupo I de la Tercera División. En la década de los 60 del siglo pasado, el Pontevedra jugó seis temporadas en Primera División. Fueron los tiempos del  Hai que Roelo. Estamos invitados por la Directiva.

20.19 Quinto aullido de la “Anglogalician Cup es otro cantar” en el Pequeño Karma.
Una mirada psicogeográfica: magia, cerveza y las performances apocalípticas de Ronnie Farras & The Psicopompos, Los Leprosos del Lérez, Somormujo Buckley y Nihil Old & The Beaten Victorian entre otras fieras corrupias de ambas orillas del Bann. Si alguien alberga cualquier tipo de reserva o suspicacia con respecto a la implicación de la Anglogalician con la música, esto bastará para acallarlo. Va a ser jodidamente acojonante.

23.03 Visita guiada por psicopompos autóctonos al  Gato CheshireGrifón, Basset y otras oquedades de vicio.

31 de Marzo.- Nuestro gozo en un Pazo.

13.01  Rumbo a Barrantes.
Poe es más del país que el vino Barrantes, eso deberían decirlo en las escuelas. Run amok de mancha azul en los manteles, por los maizales de Gog que bordean el Umia en su ribera norte. Se incluye comida sin vino de mesa. Ritos híbridos subiendo 33 escalones. Don Ramón agonizando paupérrimo muy lejos de las tardes doradas del Salnés nos saluda con la mano roja. Y si esto no es así, nos vamos a Bueu, comemos en O Muiño, pateamos Cabo Udra, bebemos en O Farol.

18.54 Pontevedra. Visita guiada por somormujos en vías de extinción al The Basset, Gato CheshireGrifón e incontables catacumbas de depravación. Hasta que el cuerpo se exilie o un tractor arrolle a los viajeros al final de la noche.

1 de Abril

12.25 Santiago e pecha a XI!
Los stags se van volando. Aunque la media luna amenace cierta idea de continuidad, no será día apropiado para hacerse el inocente o el tonto. Para la XII nos toca a nosotros hacer el Waltzing Matilda. Mientras la Idea brille, nuestro mundo no será pequeño.

E como sempre o de sempre, Galicia Über Alles!

Tan Irascible como el Oleaje y la Bruma. Una aproximación épica al Lesende Lege.




Aquí se otorga a la nostalgia la resonancia de un mito.

Ante ellos se extiende el océano Atlántico. No hace frío pero todo está inmerso en un gris profundo y suave.

Ahora los porcos bravos son de nuevo convocados a luchar y beber, y es tan alto el destino de los porcos bravos en la lucha por la XI que “quien muera en ella muere mil veces”.

No exagera. Cuando se tañe el toque a rebato, el paradigma feniano del porcobravismo rampante es el único capaz de encauzar lo que el sentimiento proclama:

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los stags...

Es la oportunidad para la Manada de cerrar un ciclo. De culminar una remontada.
En casa. Delante de los nuestros.
Es una epifanía momentánea, un fogonazo hacia lo jugado desde 2007 que sólo dura un instante porque basta con eso para darle un sentido a toda la competición, un verdadero aturuxo colectivo sin voces discordantes.

Un marinero vasco que frecuentaba las tascas de Port Drake salmodió la saloma que no lo era:

me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie

Se debe ampliar a otros campos, otros ámbitos.

Aquí otorgan a la nostalgia la resonancia de un mito. Te quieren engañar diciendo que los buenos tiempos no volverán. Si es que alguna vez los hubo. No cuenten con nosotros para perpetuar este chorromoco de resignación, estos cuentos de la abulia. No se equivoquen. Sabemos de dónde venimos, honramos nuestras tradiciones, exhibimos nuestras raíces. Entonces, avezados, avanzamos. Mientras pagamos peaje al redoble de tambor

¿Qué haremos cuando juguemos la XI?
– Prepararnos para la siguiente. Y para la siguiente de la siguiente.

Encontré esta mandíbula a orillas de nuestro mar. No sólo hablaba de fútbol.

Tales son los logros del Atlántico.

Demo de rabo! Día de Pedra by Aser Álvarez


O tipo aquel case que nin me mirou. “Noooon, si cando o demo non ten nada que fagueeer mata as moscas co raaabo”, dixo aquel petrucio chepudo sen erguer a vista do chan cando me dispuña comezar o meu primeiro ascenso a Pena Trevinca. Aquel vellote con acento oriental andaba a acomedar os porcos e quixo avisarme dun perigo mortal mais dun xeito sutil. Eu fixen que non escoitaba e teño que recoñecer que foi unha cagada boa porque case remato a miña historieta naquela subida invernal que mesmo chegou a ser infernal por momentos.

Unha inmensa praca de xeo baixo a neve fixo que andivera a escorregar coma unha cucaracha sobre un espello branco coas Trevincas ao fondo. Unha bimbarreira insondable turraba de min dende abaixo coa fodida dozura da vertixe que provocan a nada e os xistos de coitela. Un cumio branco e xeado, afiado coma una faca xitana de corte limpo, desafiaba calquera rastro de vida que puidera alviscar entre o medo dende o alto do ceo, coma unha anfetamina xigante de luz branca de charcuteiro. Non sei moi ben como nin por que carallo, mais o certo foi que demo quixo darme outra oportunidade.

Dende aquela aventura montañeira con final feliz trato de reservar o rabo do meu demo interior para actividades que non teñan nada que ver con iso de matar moscas que tan ben facedes por estes lares. E agora que o penso ben, revisando as entradas e as calvas deste blog anglogalaico, penso que aquela frase pronunciada polo sabio labrego de Prado resume ben o procobravismo ilustrado, vitalista, cervexeiro e futbolante que catacteriza ao fato de tolos que andades polas ribeiras desta nosa mar, onde conviven os deuses celtas co demo priscilianista que todos levamos na punta do nabo. E por iso cando o demo non atopa nada mellor que facer mata as moscas co rabo.

Pola vosa puta culpa galicialbiona andiven toda a noite polo faiado da casa dos vellos na procura da musa que se agochaba dentro do meu Spalding de rugby. A mesma pelota coirona que cruzou comigo a nosa mar no maleteiro do Seat 124, un coche coñecido na familia coma Pomba Branca e que tiña eu daquela. O moi atrevido mesmo chegou a escribir unhas memorias de ultratumba despois dun ano xogando o seu tipo latino por conducir pola outra beira da estrada cos tolos dos ingleses. E mira que estivemos con Chateaubriand e coa derradeira pita de monte de Anglesey, e choveu un mundo durante aquela viaxe de retorno ao principio do mundo, de Plymouth a Santander, con ondas de oito metros meneando o universo enteiro. E chove hoxe miudo nos prados galeses que percorro montado no google earth, dende onde vexo medrar a herba e os cogumelos e fago voo rasante sobre as agullas de Snowdonia onde se mataron os fodidos londoners por non facer caso dos sabios. E furo esta noite polas toxeiras da costa de granito de Pembrokshire e reviso os portos dos contrabandistas de Cornualles.

Onde cona van xa a miña pombiña branca, a xefa da ferralla, e a pelota dos domingos soleados de resaca que me dera o welsh thug vexetariano, o grande bimbas Watkins, canda unha camiseta dos all blacks cheirando a crica podre. E onde il vai xa a musa putona do noso barrio obreiro de Cardiff, e aquel waterfront oxidado que anos despois mercou un emigrante de Santa Comba, quen se fixo rico coa venda de viños a granel, para erguer o Millenium Stadium e a casa do fodido fodedor de mulleres e de ovellas, como lles din os ingleses, o gran Tom Jones de escrava, cruz e pelo en peito.

Xa non sei canto tempo hai que Dylan Thomas me deixou tirado no pub da aldea a cambio dunha manchea de berberecho podre e unha pinta de cervexa quente galesa?. E que ben fixo o marraxo. Mais foi demasiado tarde, galo, demasiado tarde... Xa non cantes que pasou a primavera e nin a cheiramos con aquelas cuncas de fungos disecados pola mesa adiante e o disimulo do meu escuro pasado como lateral dereito do Sporting de Celanova. E toda aquela montaxe para que me deixaran sentar arredor das do ganchillo das mesas camilla (ou debera dicir mesas padiola in enxebre style) desta incivilizada parroquia de canibalismo como Dior manda (con rotacirmo fashion).

Hai que dicir na miña defensa, se existise algunha defensa posible, que a amnesia foi aplicada a base de estadullazos sobre un pasado duro, violento, marxinal e perigoso. Penso que renunciei a facer memoria definitivamente cando voltei do meu retiro espiritual en Gales, xusto antes de deixar o opio e trasladarme a Madrid para coñecer ao futuro padriño do meu fillo, Luis Boullosa, que xa daquela estaba deixando de fumar e escribindo con moito xeito. Mais xa choveu tanto sobre os nosos mortos que a auga borrou ata a memoria das corridas de touros en Pontevedra. So escoito xa , moi de cando en vez, as voces ancestrais que turran de min coma o ouveo dun lobo dende o alto do Penagache.

Cando chove miudo nos Mociños, por baixo da Coriscada, na faldra do Leboreiro, no mesmo principio do mundo, lembro de onde son os antergos e recoñezo na intimidade do cemiterio que os mellores anos da miña vida xuvenil paseinos fuxindo de Compostela, de Celanova e de Cardiff. As tres ces que me deixaron eivado e me levaron a Swansea, Cardigan e Llareggub, onde cheguei sen saber moi ben que carallo andaba a procurar. Atopei a Dylan Thomas unha noite nun andel cunha folla medio abterta e xogando ao snoocker. Intimamos unha tarde gris nadando arredor da Boathouse do artista maldito, onde mataba de fame aos pequenos. Xa lle dixen eu que non se liara con Stravinsky pero non fixo caso. As anfetas e a noite neoiorquina fixeron o resto. E no derradeiro taxi da esmorga ficou esquecida aquela obra mestra titulada Baixo o Bosque de Leite, escrita para a BBC e que despois recuperamos porque o taxista era de Celanova, capital Newark, e adaptamos ao teatro aquel fermoso texto na sala Nasa de Compostela. Ata Vidal Bolaño veu presenciar aquel atentado feito para esquecer.

Cando podo deito no esquecemento aquel pastilleo de Bristol, o house e os viños malos e as nenas con cara de vella que pululaban por aquela cidade de triquinose e purgatorio victoriano, onde os contrabandistas sempre nos sentimos coma na casa, arrolados polo mar e pola raia invisible que cruzaba o seu porto pirata a altas horas da madrugada. Sempre aquela raia e outra irrepetible cruzando a circunferencia infinda da rosa dos ventos. Aquela raia seca e branca que marcaba os lindeiros do lateral dereito, arrepentido crebanoces da rexional preferente grupo sur do norte. A sempre lonxana raia da liña de gol trala que agardaba aquela moza a xogar coa cometa azul celeste en Castro Baroña, agardando a chegada da novena onda e unha pinadela de rabo de demo ipso facto. Porque na raia onde se xuntan a terra e o mar sempre acontecen cousas interesantes.

Son arraiano porque me peta e dame a gana, dende as raigames do tempo. Habito a mesma raia onde o demo xoga a matar moscas co rabo e onde o rabo do demo mosquea ao destino xogando coa vida e coa morte de xeito circular. Debeu ser aquela a derradeira raia que quixemos cruzar cando fundamos en Malasaña o mesmo destino daquela banda de rock chamada os Porcos Celtas, o desgrazado grupo terrorista que nunca deu ensaiado porque Shane MacGowan sempre deixaba os dentes na casa e porque Luis Boullosa non confiaba no ritmo tribal deste menda, que proviña do interior da terra, da gran cona santa de Pena de Numao. E cantos mortos aforramos grazas a iso...

Lembro que deixamos Vilanova dos Infantes a rolos. Ficamos derrotados definitivamente no Cristal e collimos monte arriba pola congostra que leva a Castromao, con corenta quilos de metralla ao lombo e unha botella de augardente de herbas. Vimos Celanova ao fondo dende aquel outeiro, coma unha raqueta de tenis, e deixamos a San Rosendo facendo o peixe grellado na Chaira de Amoroce mentres as vacas andaban a pacer tranquilas e os lobos fozaban polos carreiros dos contrabandistas na procura dos mellores poemas de Curros e Celso Emilio Ferreiro e algunhas pedras de chisqueiro coas que prender o derradeiro xaruto da noite.

Dende Penagache ao Castro Leboreiro fomos perseguidos pola terrible besta do Castelo das Poulas, onde fomos finalmente esmagados baixo as grandes gadoupas peludas e sepultados nas pedras inmensas das motas, os mesmos megalitos onde xa foran soterrados os nosos antepasados e os antergos da outra ribeira do mesmo mar. Son as mesmas penedas onde estivemos a comer enormes bocadillos de chourizo con pan de broa e onde a graxa e o pemento ficaron gravados coma unha pintura rupestre e unha marca do noso sangue porqueiro galaicoalbionante. E xogamos despois unha pachanga no mato entre as carqueixas e as torgeuiras, chegando xa de paso ao remate deste singular exercicio de onanismo inocuo do que debedes procurar aos reponsables entre as vosas bancadas.

Eu non sei escribir ben. Iso ficou claro dende sempre, mais seino facer sen utilizar nin un til en todo o texto. Heivos confesar que non foi unha licencia. Simplemente o feito de que este teclado andara tan mal coma min, desconfigurado, e non soubera onde carallo andaban os putos tiles. Desconfiado, agora ben podes comprobalo. Hai que ser valente. Os erros atopados poden canxearse por unha cervexa na vindeira viaxe dos bravos porcos celtas a terras dos nosos antepasados. Xa sabedes que cando o demo non atopa nada que facer, mata as moscas do rabo. Se non os houber, vou a gastos pagos, como quedou acordado en Ribadumia. Que demos e rabos habelo hainos. E de demos anglogalaicos imos sobrados, como se pode comprobar nesta poza sen fondo onde nos emborcamos de cando en vez co xabaril que todos levamos dentro, para fozar nos baixos da fochanca.



Los caballeros de la tábula rasa - un paseo por los maizales






No hay ninguna guerra como la guerra ya perdida. Sólo en ella el hombre se encuentra a sí mismo. Quizá por eso hay quien considera que apenas hay tres cosas importantes: la cerveza, el fútbol y los bares de maricones. El orden en que, a partir de una edad, deben administrase tales sucedáneos de la vida ciega y heroica lleva años siendo largamente discutido en la tascas de Galizalbión, nuestro segundo país inventado favorito, lo cual parece indicar una apuesta encubierta por la primera de las disciplinas.

Los que os quedéis con los titulares podéis dejar de leer aquí. El resto no será mejor para vosotros.

Los que prefiráis el pensamiento crítico de altura id a otra parte.

Los que no tengáis gran cosa que perder, ni familia que os lastre, ni más que la montura, podéis seguir, si os place.

Se me requiere un texto y yo lo escribo desde mi lecho acuático, como un Marat cualquiera, que espera la inspiración y que olvida la muerte, la cabeza ceñida por una toalla que será ya para siempre la última corona. Estoy enfermo. Los achaques de viejo me sobrevuelan. De Carlota, ni rastro.

-Nena, ¿dónde estás?

Carlota es fantástica. Puro realismo mágico.

-Ahora voy, mi amor.

No hay ninguna guerra mejor que la guerra perdida de antemano para aquel que ansía la libertad, decíamos.

Llegué a esa conclusión, por otro lado obvia, durante alguno de mis largos paseos con Bloody Bill por los maizales que bordean el Umia en su ribera norte. Quedábamos cada miércoles a las once allí, exactamente en el lugar donde lo mataron a traición unos tipos de Deiro, hace ya un tiempo, dicen que por cosa de faldas. Bloody Bill era de Mosteiro, aunque emigró pronto a Las Américas, donde, no se sabe muy bien cómo, acabó en la raia entre Kansas y Missouri, llevando a una pandilla de porcos bravos tirando a jodidos. Hay quien dice que cayó allá, en el condado de Ray, pero es mentira, lo mataron en los maizales del Umia, años más tarde, a escasos cien metros de una casa de comidas donde ahora sirven unos chocos suculentos y cuyo nombre omitiré. El me enseñó el lugar.

A Bloody Bill los chocos, la cerveza, el fútbol y los bares de maricones ya le dan igual. Hasta las guerras perdidas le dan igual. Habla poco, fuma en una pipa de mazorca y tiene muy buena planta, aunque el hueco de un tiro le atraviesa la cara de mejilla a mejilla y le afea un poco el gesto. Cuando bebe caña el líquido se le vierte por los dos lados y parece una fuente.

- ¿Tú qué opinas de las guerras perdidas, Bill?

- Depende.

- ¿Crees que son las mejores o las peores?

- Si están perdidas de antemano, las mejores. Si se podían ganar y se pierden, ya es harina de otro costal.

Y exhala una bocanada de humo blanco.

Y eso es, exactamente.

A Bloody Bill le gustaba quemar graneros, arrancarle la cabellera al personal y casarse con putas. Para la segunda cosa le fue bien largarse del país. Al final volvió como hacen muchos, sin saber muy bien porqué, y lo mataron en una emboscada junto al río, ya lo dije, una mañana de niebla tenue en que había salido a ver como los chavales pescaban muxos.

- ¿Pican?

- Bah. Non moito. Xa non hai nada.

Las guerras perdidas también son excelentes para quien tenga la capacidad de manipular la construcción de una identidad mítica. Esto lo pensé después. Quizá lo pienso ahora.

Los irlandeses lo saben. Ellos han ganado al menos dos guerras, la de su independencia y la de su imagen, y la segunda la ganaron, precisamente, mitificando la pérdida. Actualizan y alimentan constantemente su propio derrotismo romántico con una especie de relamida satisfacción folclórica.

Nosotros les compramos todo el paquete. Nos queda como un guante, pensamos, porque ni siquiera hemos empezado guerra alguna ni sabríamos como hacerlo. Aunque la añoramos, claro. Añoramos una guerra que ganar, probablemente. Pero a buen seguro añoramos una que perder de verdad.

No es mal rasgo, porque todo hombre sano que vive en paz añora una guerra que le permita definirse como hombre y lo libere de las pequeñas servidumbres diarias que lo convierten en un hacendoso ratón. Todo hombre desea que le partan los morros al menos una vez.

Bloody Bill conoció a W. Quantrill. Una vez le pregunté.

- Conociste a Quantrill.

- Pse…

Que si Quantrill esto, que si Quantrill lo otro.

Últimamente –quizá por esa tara irlandesa que compramos al por mayor- cada burgués en babuchas que me encuentro quiere ser Quantrill. Y cuando me hablan de Quantrill parece que están cantando una puta canción de U2. Ni él ni Bloody Bill eran resistentes heroicos, porque nunca desearon ganar, fuera o no fuera posible, y porque no resistían ante cosa alguna: eran simplemente libres y felices sabiendo que todo se había ido al carallo. Al menos Bloody Bill lo era. Me lo dijo él. Vivía en el interregno aural en el que cualquiera lo bastante loco puede ser un príncipe.

Y el hombre espiritual, sólo o en compañía de otros, añora esa felicidad casi animal pero tan humana, esa felicidad sólo posible en el intersticio mínimo entre lo animal y lo social, cuando el macho con el que te acuestas tiene aún cara de lobo, aunque sepa hacer café por la mañana, cuando la mujer con la que yaces posee todavía algo fluvial, mineral, por más que lo cubra con faldas. Y así, en busca de esa única bisagra posible, el hombre espiritual –que suele ser el más carnal, no obstante- se ve forzado a rechazar la posibilidad de ganar.

He visto a las mejores mentes de mi generación boicoteándose a sí mismas, os lo puedo asegurar.

Ahora hace tiempo que no veo a Bloody Bill, porque los miércoles siempre suelo estar enfermo, metido en la bañera, con un turbante medio cómico en la cabeza, escribiendo cartas a mano y esperando a Carlota. Pero él me lo me lo contó a su manera, entre gruñidos, escupitajos y silencios: Cuando Bloody Bill llega a Missouri le dan una guerra ya perdida y es feliz. Es salvajemente feliz. Puede dedicarse a matar putos yanquis a cartuchazos, a coleccionar cabelleras y colgarlas de la silla de su caballo pinto, a quemar graneros con gente dentro y a casarse con putas jamaicanas de baja estofa y hacer que todo el mundo las llame señora. Señora por aquí, señora por allá. Viaja de noche, bajo la luz de lunas recortadas de papel maché que descienden a tumbos la colina, como un tonel. Y no es Dios, pero es un hombre de verdad. Vive en el instante previo a la humanidad y posterior a la jungla magmática, y ese instante feroz parece durar para siempre.

Todas las autodestrucciones gozan de esa raíz de alegría satánica. Son inmolaciones a falta de marco. Esto también lo pensé después. Hay algo celebratorio en ellas. Quien lo probó, ya fuera momentáneamente, lo sabe.

Mi amigo C. me lo explicaba muy bien hace años, mientras nos emborrachábamos en un bareto de Cristo Rey, Madrid, bajo una bandera hispaniola: “La revolución sólo dice NO. Lo único que la revolución quiere decir es NO”. En esa sencilla frase cabe toda la tragedia de cualquier derribo del estado establecido que tenga éxito: tras el éxito viene la reconstrucción, y la reconstrucción es ya de nuevo el sistema. Y si es sistema, no es revolución.

De eso habla Camus en “El hombre rebelde”.

Bloody Bill no leyó nunca “El hombre rebelde”. Evidentemente, no le hacía falta alguna.

- ¿Entonces hay que tender a la tábula rasa?

- ¿La tábula qué?

Como todo el mundo en Galizalbión sabe, tres de los protagonistas de la entrada que abrió el año que acaba de morir en nuestras manos, Shane MacGowan (gurú nihilista irlandés), Edgar Morin (antropólogo cósmico) y Carlos Oroza (poeta atlantista mendicante), siguen vivos a día de hoy (hay alguien que me debe tres cuartos de whisky y una reverencia). El primero de ellos es un buen ejemplo de todo lo que digo:

Shane, San Shane de Tipperary, emociona en lo personal pero es profundamente nihilista en lo social. Shane, San Shane, esgrime sus escupitajos a favor del IRA y de la ejecución de los ricachones igual que los ‘porquos’ de Bloody Bill invocaban al sur, como una bandera utilitaria que les permitiera esa última inmolación, esa primera cabalgada de pura libertad. Por supuesto, en persona Shane no podría matar ni a un pajarito. Es pues, como nosotros: desea la épica última. Pero no es como nosotros: no confunde la épica última con la revolución que quiere suplantar algo dado. Sabe que la verdadera revolución dice “NO” y quiere la tábula rasa, aunque a menudo él la confunda con –o la vea en- un pasado misérrimo de felicidades infantiles.

Hay más ejemplos que cortan tangencialmente esta discusión esencial que habita, conscientemente o no, en el corazón de cada hombre. A vuelapluma, tres, cuatro, no sé:

- El Baudelaire, que decía “El trono y el altar, máxima revolucionaria” entendió en esa sola frase toda la paradoja. Probablemente eso lo mató en parte, además de la sífilis.

- La sabina de “La insoportable levedad del ser”, quizá el mejor personaje de esa buena novela-ensayo de Kundera, muerde sin saberlo el centro del problema: su vocación de traición no se diferencia nada de una abrasadora sed de liberación. Su definición del “Kistch” es necesaria. Forzando una guerra perdida tras otra, Sabina se evade –feroz, aunque temporalmente- del “Kistch”.

- Todos los deformes siameses de Pessoa, quizá más vivos que él, son testigos a medio hacer del puro horror al compromiso de cualquier tipo que precede a la verdadera libertad.  Su translúcida presencia dice algo de todo esto, aunque nos sea complicado definir exactamente qué.

- El John Chapman que afirma “Desearía retirarme con los solitarios (de la Isla de Caldey) en lugar de ser superior y tener que escribir libros. Pero no deseo conseguir aquello que deseo, por supuesto”, elude (y por tanto define) el escollo con una apuesta, inversa, por la heroicidad social. Por mucho que la frase sea fantástica, entendida en este contexto es un sofisma: no se diferencia nada de los mensajes que nuestros padres siempre usaron para mantenernos atados a la rueda.

- Mucho más Bloody Bill es la Emily Dickinson que, como pocos, describió el sencillo placer pánico y ebrio de perder pie: “Bred as we, among the mountains/can the sailor understand/the divine intoxication/ of the first league out of land?”.

- También lo hace John Varley, a quien casi nadie recuerda, y que cierra su muy recomendable novelita “La persistencia de la visión”, con uno de los finales más hermosos, entregando a su héroe a la mudez y la ceguera como quien lo entregase a la absoluta felicidad de la liberación: “Vivimos en los maravillosos silencio y oscuridad”

Podría seguir, pero basta.

Todos –menos el de Chapman, en cierto modo enfrentado a Francisco de Asís- son intentos de liberarse de la paternidad espiritual forzada. Reclamaciones de la única prerrogativa que nos atribuimos y nos queda: ser hijos de quien queramos y no de quien se nos diga.

Al final, el único modo de conseguirlo es no ser hijos de nadie. Por eso una guerra perdida es un regalo.

- La única diferencia es que hasta nuestras guerras perdidas son metafóricas, Bill.

Bill gruñe y escupe al suelo. Hemos llegado de nuevo al lugar donde cayó, junto al río que baja turbio hacia Cambados. No sé si Bill sabe lo que significa “metafóricas”.

No hay nada metafórico en nada de lo que hizo Bill.

Mientras, nuestra cerveza, nuestro fútbol y nuestros bares de maricones son pura metáfora -metáfora de una metáfora, quizá- por mucho que los maridos regresen a casa tarde y cargaditos, al emperador le duela el empeine y alguno que otro tenga que dormir boca abajo unos días. Son las metáforas de la rebelión pura. Del desacuerdo total. De la parte de nosotros que vive en el resquicio. Que su consistencia, por ahora literaria, sea un buen principio o una patética claudicación, supongo, depende de cada cual.

Y Bill y yo nos saludamos con una inclinación de cabeza y yo me vuelvo a la vereda. Y él se desvanece en el relente de niebla que flota sobre el río.

Ahora hace ya tiempo que no quedo con él. Los miércoles los tengo ocupados. Ahora yazgo en mi lecho acuático: Marat de vuelta a un lodo primordial, tan paso a paso, portando la corona como una Prima Donna de barrio un poco histérica. Noto un dolor en el costado y otro dentro del pecho, y otros más laten agazapados en partes distintas de mi cuerpo, engordado y amoratado por los años. En la cabeza me bailotean poemas y recuerdos.

Se me requiere un texto, y yo lo escribo.

-Carlota, ¿a qué andas?

-¡Ya voooooooy!

Carlota es puro realismo mágico.

La tendríais que conocer.