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Alacridad Alevosa De Los Azagados.

Una constatación sobre el cadáver madurado de Rob Reiner, otrora fan de los Sheffield Stags, y un ajuste de cuentas con el fantasma rojo de las AGC pasadas, presentes y futuras.



El wokismo ha muerto, masacrado en su propia casa de manera poco elegante por un hijo díscolo sobreestimulado. A quienes esperen con curiosidad el resultado de la psicostasis, sepan que el juicio se ha aplazado indefinidamente: los espantapájaros, las banderas enemigas y las adicciones exculpatorias, entre otras cosas con causa, pueden languidecer durante décadas sin que se produzca el tránsito, que llega cuando ya nadie mira.

A menudo me pregunto dónde se gestó esa degeneración frívola de la compasión que es lo woke, si en el acomodamiento lenitivo del tardocapitalismo o en la victoriosa contrarréplica de la relatividad a los totalitarismos. Quizás el germen es anterior y se encuentra en las pretensiones de cosmopolitismo y tolerancia de la modernidad y las vanguardias, o en las ansias emancipadoras de darwinistas, sufragistas y abolicionistas, o en las vindicaciones de indígenas y sindicalistas, o en el narcisismo de románticos y libertarios. También, trenzando la maroma, puede que el pecado original sea la altanería de los ilustrados, que se dice mucho, o la liberalidad para consigo mismos de los seguidores de Bentham, que se dice menos, o la erradicación del pater familias como figura jurídica, que se calla pero la idea palpita en banquillos y estrados y ya asoman guiños cómplices. De ahí, claro, se va uno, más grueso a cada paso, al racionalismo cartesiano, a la subversión reformista, al antropocentrismo de erasmistas, rabelesianos y ficinistas o a la creación de esas incubadoras de engendros epistémicos que son las universidades. Y no la escolástica, por cierto, ni las gretescas odiseas de los cruzados para montar el resort palestino, pero sí el protohipismo de lolardos, fraticelos y albigenses, la deglución de pueblos paganos por el Imperio Romano en su decadencia, las doctrinas pusilánimes de los primeros cristianos y la misma mansedumbre de Jesucristo, producto sin duda de la aquiescencia de José de Nazaret con la gestación subrogada, el concubinato, la adopción de niños extranjeros y demás procederes contra natura.

Podría dejarme caer algunos milenios más, y el olor a sangre, sudor y mierda seguiría intensificándose, hasta la invención de la rueda y el descubrimiento del fuego, obra sin duda de un indolente y un débil, respectivamente. Pero tiendo a detenerme en lo de poner la otra mejilla como momento clave en el desdoblamiento de la historia, aquel en el que el relato, gracias fundamentalmente a la red vial romana, se impuso con más amplio acuerdo sobre la realidad de las cosas, y así, en tres siglos de nada, el imperio que cimentó nuestra civilización se plegó a la doctrina de un judío pordiosero e iluminado, enemigo del dinero y consentidor. Nótese el paralelismo con la difusión descontrolada de memeces en el mundo actual, que ha logrado condensar esos tres siglos en las mismas décadas para desandar el camino y allanar el regreso del Dios del Antiguo Testamento, iracundo, caprichoso, transaccional: como los hijos del wokismo.

La URETER (Unidad de Recursos Teratogénicos) del DAM (Descomunal Aparato Mediático, antes E[norme]AM), ha tenido acceso a un documento incautado en el domicilio de los Reiner que está causando algo de revuelo en la manosfera, atraídos sus viriles miembros por ese locus amoenus del hombre actual que es la antigua Roma. El documento en cuestión recoge la transcripción de tres reuniones que tuvieron lugar entre 1950 y 1951, y revela una operación de los servicios secretos ingleses en España. Entre los asistentes figuran dos nombres conocidos: el historiador Arnold J. Toynbee y su íntimo amigo el abad Columba Cary-Elwes, tío abuelo, o algo así, del protagonista de "La Princesa Prometida ", que se entiende habría facilitado el documento a Reiner. La primera de las reuniones se celebró en The White Swan, en Ampleforth, donde por entonces residía Cary-Elwes. Él y Toynbee se encontraron allí con tres funcionarios del MI5, uno de ellos viejo conocido del historiador, que venía prestando servicios a su gobierno en materia de asuntos internacionales desde los tiempos de la Gran Guerra. En este encuentro inicial, se les expuso el caso y se discutió su concurrencia en la operación como agentes encubiertos. Según se relata en el documento, tras los Juegos de Londres del 48, Franco y los suyos se habían puesto a trabajar para desmarcar al país de las Olimpiadas y otras competiciones internacionales y, simultáneamente, reconducir las políticas nacionales relativas al deporte. Lo de Londres había generado ya a priori una gran antipatía en el régimen a causa del veto a los alemanes y la invitación a los soviéticos, pero el elemento crítico había sido la retransmisión televisiva. Contemplar a tantas mujeres ligeras de ropa, tantos negros, y pensar que en pocos años los contemplarían también los españoles de a pie, fue suficiente para que el caudillo convocara a su consejo de ministros y comenzara a establecer una estrategia llamada a vigorizar la imagen del deporte patrio. El gobierno británico, por entonces muy atento a la deriva de la dictadura, quería impedir que se tomaran las radicales medidas descritas en un borrador de ley muy avanzado cuyo título encabeza también el documento filtrado: Emendatio Theodosiana ad exercitationem corporis.

Aparte de la experiencia de Toynbee en asuntos políticos, el MI5 sabía que él y Cary-Elwes tenían contacto con la intelectualidad española y albergaban planes para visitar el país, por lo que no resultarían particularmente sospechosos de espionaje. Además, el religioso tenía una relación fluida con el padre Pérez de Urbel, confesor de Franco, y precisamente era esta figura la elegida por la agencia para influir en el dictador y revertir sus propósitos. Tras algunas objeciones y otras tantas concesiones, la primera reunión termina con una conminación a la colaboración activa de ambos intelectuales, y se les emplaza a una segunda cita, unos meses más tarde, en The Market Porter, en Southwark, Londres, donde se concretarían los detalles de la operación. El contenido de esta segunda entrevista es de menor interés, breve y de carácter ejecutivo, pero incluye las que son, quizás, las páginas más amenas de la transcripción, en las que Cary-Elwes observa la feliz coincidencia que ha llevado a los representantes del gobierno a elegir precisamente ese pub para la cita, pues era el local predilecto de su ancestro más célebre, John Elwes. Como los agentes ignoraban de quién se trataba, el abad y Toynbee, haciendo gala de su vasta erudición, desgranan en un breve diálogo al personaje y su influencia en la cultura universal como inspirador del que probablemente es el personaje más famoso de Dickens, Ebenezer Scrooge.

El tercer encuentro, con la misión cumplida, tuvo lugar en Galician Point, minúscula localidad costera a tiro de piedra de los acantilados de Moher. En este, tras cuatro formalidades para constatar los hechos y un breve intercambio de palabras, uno de los agentes anuncia el fin de la grabación, y sin embargo la transcripción continúa, y es el diálogo que sigue el que revela el aspecto que más interés ha despertado de todo este asunto. El abad abre fuego brindando por el feliz desenlace y expresando su sorpresa ante la inesperada intuición de Franco. Cómo intuición, inquiere el oficial al mando, acaso tiene sentido alguno tomarla con el deporte. Y ahí es cuando Toynbee, a quien siempre le entraba sed en la costa occidental irlandesa, toma la palabra y se lanza toda una alocución sobre un plan descabellado que un círculo de personas influyentes iniciara décadas atrás. Resumiendo, el objetivo era efectivamente propagar la práctica y el consumo deportivos de manera masiva y convertir las competiciones en un aparato de propaganda enfocado a inducir un descenso de la natalidad que forzaría la importación de mano de obra extranjera, lo que propiciaría un aumento del nivel de vida de los autóctonos, facilitando la aparición de minorías creativas llamadas a consolidar los preceptos de la ONU y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero cómo piensan ustedes, se ve que interrumpe un agente. Y el abad le pide calma y le pregunta si recuerda aquel pariente suyo que se mencionó en la reunión previa y el cuento que había inspirado. Pues verá usted, los fantasmas…

Si tienes suerte, la Santa Compaña se te aparece en una encrucijada de cenizas. Si orbitas el Porcobravismo, encontrarás al fantasma de la AGC en las sombras de las tascas más frías y entre líneas, en las redes del DAM. Cuidado que se hace acompañar de 700 almas cautivas y 788.000 usuarios únicos y la memoria de los padres muertos. Y dicen que ahora reparte hostias y certificados de antecedentes penales. 



Anybody want a peanut?

215 comentarios:

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  1. Mike Barja dixo...
  2. El tiempo no diseña el pasatiempo
    el canto no reclama el desencanto
    el viento no vindica el aspaviento
    la fiesta no perdona al aguafiestas.

  3. un misticismo único dixo...
  4. Un bel morir tutta una vita onora

  5. Deacon Sangriento dixo...
  6. ¿No hay nadie entre mis servidores que vengue la afrenta que me inflige este miserable sacerdote?

  7. Learpholl dixo...
  8. De un modo o de otro, solos o en compañía, no sabemos vivir sin contar lo vivido.

  9. Lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano. dixo...
  10. He dicho otras veces que si llego al Poder (dios nos libre), mi primera ley sería una que obligara a los motoristas a estacionar sus vehículos dentro de sus propios culos (sobre todo en las ciudades). Odio esos trastos. Antes, hace años, cuando la concebí, la ley abarcaría a todas las motocicletas, pero hoy (creo que me ablando con la edad) me conformaría con que se limitara a las motos más ruidosas.

    Por otro lado, el contrario a mi supuesto ablandamiento senil, creo que hoy incluiría a los ciclistas en mi novedosa regulación. Estoy hasta los huevos de los putos ciclistas.

  11. Puntal Puntual dixo...
  12. Decía mi padre que la puntualidad era la cortesía de los príncipes y yo diría más. La puntualidad no solo es una cuestión de cortesía y consideración hacia los otros: es algo que afecta a la organización del trabajo de todas las personas involucradas en una cita y sería inteligente, por respeto a los demás y a uno mismo, ser puntual.

  13. Un científico que no duda no es un científico dixo...
  14. Trabaja para el Main y no te metas en política.
    Sólo así saldrás adelante en la Anglogalician.

  15. Polifemo dixo...
  16. Siempre hay que decir lo que vemos.
    Sobre todo, hay que ver lo que vemos, lo cual es más difícil.

  17. También empezaba entonces la manía histérica de aullar «¡reaccionario!» a cualquiera que se atreviera a no repetir el mantra izquierdista dixo...
  18. Nunca habría que debatir. El debate, como todo lo demás en nuestro mundo de intransitividad galopante, ha perdido su complemento de objeto. Se debate antes de preguntarse siquiera sobre qué: lo importante es reunirse. El debate se ha convertido en una manía solitaria que se practica a diez, a cincuenta, a cien, un estereotipo a la vez solitario y gregario, una forma de estar juntos, un magma de glosas entrelazadas que permite consolarse sin cesar por no haber podido alcanzar nunca, en solitario, nada magistral.

  19. la baratería del revival gótico dixo...
  20. ¿Dónde estamos? ¿Ayer, hace un siglo, hoy? ¿Seguimos en el XIX, o está el XIX por llegar? La clave de este desconcierto podría encontrarse en nuestro actual empeño, cada vez más febril, por buscar sentido en periodizaciones cada vez más cortas. Por querer detectar cambios a toda costa. Los años 50, los 80. Los sesenta, los noventa. La esencia de cada década y la de su generación. Como si sospechásemos que en realidad hay cada vez menos diferencias reales bajo el destello de los cambios superficiales, que vivimos en una especie de gigantesca totalidad que perdura y se eterniza. Con acontecimientos y sucesos, desde luego, necesarios para que sigamos debatiendo sobre ellos. Para que parezca que las cosas evolucionan y cambian con normalidad.

  21. Stalin dixo...
  22. Todo cerebro es un koljoz. El Imperio del Bien retoma sin muchos retoques no pocos rasgos de la antigua utopía. La burocracia, la delación, una adoración de la juventud que pone la carne de gallina, la inmaterialización del pensamiento, la eliminación del espíritu crítico, el obsceno adiestramiento de las masas, la aniquilación de la Historia bajo sus reactualizaciones forzadas, la apelación kitsch al sentimiento contra la razón, el odio al pasado y la uniformización de los modos de vida. Todo ha ido rápido, muy rápido. Los últimos núcleos de resistencia se dispersan, la Milicia de la Imágenes ocupa el terreno a punta de sonrisas. En el fondo, de las grandes ideologías colectivistas solo han desaparecido los capítulos más ridículos (la dictadura del proletariado, para empezar). Lo invariante permanece, lo gregario, y no hay peligro de que desaparezca. La fantasmada del gran retorno del individualismo, en un mundo donde toda singularidad es eliminada, es una de tantas consoladoras banalidades periodístico-sociológicas a la que no acabo de verle la gracia.

  23. Veo a Satán caer como el relámpago dixo...
  24. Gasta barba y es atlántico y turbulento, desaliñado, galante y corazonal, y vive como un futbolista retirado, en los afueras de la ciudad, en una calle bullidora y solana poblada de turistas de licenciosa conciencia y de gatos enteros, maulladores y noctámbulos. Probablemente es vikingo y gusta de ser activo en el arte de la sodomía

  25. El Maizal de Sombras de Juan Fake dixo...
  26. Me hace gracia (una de esas biliosas que te pudren) que ni uno solo de los creadores (como 200) a los que he tratado, pagado, invitado, promocionado, etc, hayan sido capaces de pagar una suscripción a lo mío. Y el que quiera, que me lo discuta en público, a la vista de todos. Quiero pornografía porque sabéis lo ladillas que sois y así podemos echar cuentas.

    Yo seguiré pagando (es de ley), vosotros no dejaréis de ser ladillas o niños duros echando cuentas para la herencia o la IPA
    El undreground auténtico son herederos y funcionarios. No se salva ni uno. Mejor: no os salvais ni uno. Yo soy un escritor sin lectores, pero no soy undreground. Y pago, siempre pago
    Dedicado a todos y cada uno.

    A todos y a cada uno. Respuestas en público, por favor.

  27. El Maizal de Sombras de Juan Fake dixo...

  28. QA es hoy una de las palabras más utilizadas del mercado laboral español. Pero ¿qué nombramos realmente cuando hablamos de QA?

    La necesidad de asegurar que algo se realiza conforme a un estándar compartido es tan antigua como las propias organizaciones humanas. Desde las primeras regulaciones sobre construcción, comercio o responsabilidad, las comunidades desarrollaron mecanismos para verificar resultados y sostener la confianza operativa. La calidad, como función social, existía mucho antes de recibir denominaciones técnicas.

    El acrónimo QA pertenece, sin embargo, a una etapa mucho más reciente. Su consolidación se produce en entornos industriales y tecnológicos anglosajones del siglo XX, asociados a metodologías formales orientadas a prevenir errores y estabilizar procesos complejos. Con el tiempo, ese término técnico comenzó a circular entre sectores y geografías hasta convertirse también en una etiqueta reconocible en el mercado laboral español.

    Cuando el término se convierte en etiqueta
    La globalización del management, la digitalización del trabajo y la expansión de sistemas automatizados de selección favorecieron la difusión del acrónimo. QA dejó de referirse únicamente a una función concreta y empezó a operar como identificador transversal.

    Si accedemos a cualquier web de empleo en España encontramos, para sectores, perfiles y habilidades muy distintos, ofertas que utilizan esa misma etiqueta: QA Tester, QA Automation Engineer, QA Compliance Analyst, QA Auditor Contact Center, QA Operario Control de Calidad, QA Continuous Improvement Analyst o QA Data Quality Specialist.

    La diversidad no es anecdótica. Refleja cómo una necesidad organizativa —asegurar resultados fiables— se despliega sobre disciplinas muy diferentes. El término permite clasificar trabajos diversos dentro de estructuras complejas. Su utilidad no reside tanto en describir con precisión el trabajo como en hacerlo reconocible.

    Reclutar simplificando, trabajar complejizando
    Desde la perspectiva del reclutamiento, esta simplificación responde a una lógica pragmática. Las organizaciones gestionan grandes volúmenes de candidaturas y los sistemas ATS requieren categorías sintéticas que permitan ordenar perfiles y comparar trayectorias. QA funciona como prefijo operativo que señala responsabilidad sobre la fiabilidad de un proceso o resultado.

    Sin embargo, la realidad del trabajo contemporáneo se vuelve progresivamente interdependiente. Los roles asociados a calidad combinan observación, análisis de datos, verificación técnica, mediación operativa o influencia transversal en decisiones organizativas. El nombre permanece estable mientras la función evoluciona.

    Economías de servicio y funciones híbridas
    El desplazamiento desde economías centradas en la producción hacia economías intensivas en servicios ha ampliado la elasticidad del término. En entornos de Experiencia Cliente, operaciones externalizadas o servicios omnicanal, los perfiles vinculados a QA no se limitan a verificar resultados. Interpretan dinámicas, detectan patrones operativos y traducen indicadores en ajustes que contribuyen a la estabilidad del sistema.

    Diversos análisis sobre transformación organizativa han señalado que las empresas han pasado de satisfacer necesidades funcionales a gestionar expectativas relacionadas con experiencia, confianza o reputación. En ese contexto, el cliente deja de ser únicamente receptor del producto y pasa a formar parte activa del ecosistema de valor.

  29. El Maizal de Sombras de Juan Fake dixo...
  30. Trayectorias largas en mercados de nombres cortos
    El tejido empresarial español, caracterizado por la coexistencia de PYMES, grandes corporaciones y modelos de subcontratación, favorece carreras profesionales no lineales. La trayectoria de una persona puede ser larga y compleja mientras su etiqueta laboral ocupa apenas dos letras.

    Un mismo profesional puede haber desempeñado funciones operativas, analíticas o formativas bajo denominaciones distintas. Sin embargo, su posicionamiento depende de etiquetas breves que permitan ser identificable en entornos competitivos. El nombre del puesto se convierte así en una negociación entre identidad profesional y legibilidad en el mercado.

    Cuando la palabra pierde anclaje
    Autores como Wittgenstein o Sennett han señalado que el significado de las palabras depende de su uso dentro de contextos concretos. Cuando un término circula entre realidades muy diferentes puede conservar su forma mientras pierde precisión funcional.

    Algo similar ocurre con QA cuando actúa como ticket laboral genérico. Permite coordinar expectativas mínimas, pero no garantiza comprensión profunda del trabajo real. Decir QA no implica necesariamente estar hablando de la misma función.

    Nombrar el trabajo, nombrar la realidad
    Las palabras organizan la experiencia colectiva. Facilitan acuerdos y permiten dinamizar mercados laborales complejos, pero también simplifican trayectorias profundas. El trabajo no es únicamente una función económica. Es una forma de relación con otros y una vía de integración en estructuras mayores como la empresa o la sociedad.

    Comprender cómo se nombran las funciones ayuda a comprender cómo evoluciona esa realidad compartida. Porque emplear todos la misma palabra no presupone que la usemos para decir lo mismo.

    El mercado laboral no solo clasifica trabajos. Clasifica identidades. Y cada palabra que simplifica una función también simplifica una trayectoria.

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