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Del Lérez Al Mersey. De Intemperies, Cervezas Y Otros Vagabundajes Salvajes.


Cuando cayó la noche, el vagabundo entró en una tasca del Norte y se lio a hostias cuando iba por la séptima pinta.

El río Lérez atraviesa 4 concellos durante su discurrir por 60 kilómetros y muere en Pontevedra, entre cantos de sirena y seres indolentes pescando lorchos desde los puentes. El vagabundo opina que en esta ciudad no debe trabajar nadie, pues las terrazas están siempre llenas y la gente no para de ir de compras. Además huele rara.

El vagabundo piensa que mejor seguir el rumbo de la estrella Polar y conocer otras tabernas y otros tractores. 

El gótico es oro, el románico es plata y la Anglogalician es peltre.

El vagabundo se encuentra a una huérfana con el pelo de la hermosa color de la zanahoria y un palo en la mano.
- ¿Adonde vas muchacha?
- Ya lo ve, a dar dos palos a un alma en pena...

En Lalín el vino no se pide por tazas sino por cuncas. Y para carne, pan y vino, Carballiño. Que es sitio tirando a feo.

El vagabundo llega a Ourense, villa vieja y de noble origen, ciudad levantada a buen golpe de cincel sobre ilustres piedras, cuna de las más hermosas hijas de Galiza. Quien fundó Ourense no se quedó a vivir allí ni un par de años. El Miño lo haya perdonado.

A Coruña es ciudad abierta, alegre y decidora. La, la, la. Tiene unos 250.000 habitantes y un famosa cervecera. Sus edificios son altos y tienen un mar de historias dentro de sus barrigas. También tiene las playas de Orzán y de Riazor, donde todos los años se ahogan forasteros. El vagabundo pregunta a un neno que pasea por el puerto:
- ¿Qué queda detrás de la Marola?
- Inglaterra, que es un país de marineros. Aquí hasta tenemos un cementerio inglés
- ¿Y allá enfrente?
- La Habana. Famosa por sus pajas.

Betanzos es un pueblo con abolengo, lleno de historia y de jabalíes esculpidos en piedra. En Betanzos muere la mar y se besan con lengua el Mandeo y el Mendo. Si eres tortillera, este es tu casco.

El Vagabundo pone proa al Eo fronterizo y misterioso. En Gontán, donde los picos de las montañas se visten de niebla, encuentra un bar de mala muerte y buena suerte. En la pared, un mapa del Reino de Galiza, fechado en 1816, donde se nombran las 7 provincias: Santiago, A Coruña, Lugo, Mondoñedo, Ourense y Tui, siguiendo el mismo orden de la leyenda.

Más tarde penetra en Mondoñedo, villa donde el mundo se ve despacio, como hay que verlo. Catedral, berce e mil primavera máis de ese escritor que tanto admiramos y rancia prosopia bajo la misma lluvia. ¿Tiene río?, tiene varios. El Masma es el principal.

El Vagabundo, que había empezado a caminar de noche, se encuentra en Ribadeo muy de mañana y con ganas de tomarse un café o una pinta de cerveza negra. En el muelle, Asturias y otro país enfrente, piensa que estas callejuelas merecen pasearse con mayor sosiego.

El Mersey canta durante 113 kilómetros antes de correrse en el Mar de Irlanda. A su diestra queda la ciudad de Liverpool, ese puerto galego ubicado más al Norte de lo habitual. Medio millón de habitantes y un equipo que viste de rojo. El Vagabundo, que acaba aquí su trayecto, piensa y piensa bien que el Atlántico nos ha dado esta tranquilidad.

El Vagabundo busca una tasca para celebrar que sus pies tienen alma. El Vagabundo se promete a si mismo, que si llega a la séptima pinta, se lía a hostias. Con aquellos del fondo, que me están empezando a caer mal.


222 comentarios:

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  1. las cinco leyes fundamentales de la estupidez y a cada una de sus conclusiones bien pudiera caberle el nombre de cipollez, que encuentro tan eufónico como preciso. dixo...
  2. La primera cipollez advierte de la próvida extensión de la estupidez entre los seres humanos. La segunda señala que ese vicio o ese deleite, la estupidez, puede enseñarse arropada por muy dispares y disfrazadoras y engañosas características. La tercera alecciona sobre la gratuidad de la estupidez, que es algo así como la poesía pura o el deporte olímpico de los tiempos heroicos. La cuarta nos instruye acerca de lo cara que resulta la convivencia y aun la mera tolerancia con el estúpido, y la quinta indica de los obvios riesgos del trato con quien puede ser todavía más peligroso que el malvado. La gente se confía mucho y hace oídos sordos a las sabias advertencias que venimos llamando cipolleces. Nadie debe olvidar que tras la confianza está el peligro acechando con su estúpida y mansísima paciencia.

  3. Odio los números capicúas dixo...
  4. Admito los pálpitos y aun las razones y sinrazones del sentimiento, la lengua en la que se nace y en la que se aspira a morir, el color de una bandera a cuya sombra se vive y se ama y se pelea desde hace ya muchas generaciones, el himno que resuena en el corazón, pero procuro que sobre ellas prevalezcan las adivinaciones y aun las sorpresas de la inteligencia, el espíritu de la lengua en la que hablamos y las ideas que con ella queremos expresar, el sentido de una bandera y aun de todas las banderas, la poesía o la melodía que casi explica el contenido del amor y nos señala sus lindes, etc. Lo malo no es confundir las razones con las sinrazones ni las adivinaciones con las sorpresas sino tomar el rábano por las hojas y, puestos a despeñarnos por el barranco de los despropósitos, hacer lo mismo con el culo y las cuatro témporas. Los confundidores, siendo malos, no lo son tanto como los confundidos que, con frecuencia incluso a su pesar, suelen ser peores.

  5. Miguel Servet dixo...
  6. Una noche, en Liverpool, cuando iba ya por las tres pintas largas, o sea una azumbre y media, más o menos, me asió la mano fuertemente, me miró a los ojos, yo creo que me miró sólo al ojo del corazón, no al otro, y me dijo con muy amarga voz: —Sólo admiro a las mujeres capaces de volverse locas a voluntad y a los hombres aficionados a cruzar cada mañana el recóndito abismo de la muerte, la vociferante sima en la que abreva el demonio; todo lo demás son bagatelas de pequeños burgueses. Si una mujer no sabe loquear según capricho y un hombre no se atreve a jugar a la ruleta rusa el día de su santo, por mí pueden irse los dos al garete o, como decía el cagón, a la mierda, con perdón sea dicho.

  7. Miguel Servet dixo...
  8. Hay hombres que nacen con una insobornable pasión de mando que suelen poner al mejor servicio de sus apetencias, y hombres que, por el otro sendero, vienen al mundo lastrados de una benemérita pasión de desobediencia, que suelen regalar al prójimo y a sus afanes; declaro mi simpatía sin reserva por estos segundos, que siempre me parecieron más de fiar y también más útiles al procomún. Aquéllos son quienes, a lo mejor sin saberlo, echan arena a los engranajes de la historia que chirría y aun se detiene a su paso, y estos otros son quienes la mueven, por lo común ignorando que en su corazón fabrican el combustible que la empuja hacia adelante.

    A los historiadores les suele gustar más el recuento de los mandones que la crónica de los que no sonríen al mandón; es posible que su actitud, si más antipática, sea también más rentable, y váyase lo uno por lo otro. La humanidad apila sus muertos y se mira en el espejo de sus muertos, a veces para espantarse y a veces para admirarse, que todo nutre si se acierta a digerir. La historia del mundo no es sino el recuento de sus crímenes; quizá sea peor todavía suponer que no es más cosa que el cómputo de sus inercias.

  9. esfínter de ano dixo...
  10. Todas las teorías son grises y que sólo se enseña lozano el dorado árbol de la vida

  11. Mandragora Bardot dixo...
  12. La intuición de una mujer es más precisa que la cerveza de un hombre.

  13. El caso es que aquí va una paja. dixo...
  14. Cuando hemos alcanzado una categoría, no debemos hacer nada que nos haga parecer inferiores a ella.

  15. Más información dixo...
  16. Discurso violento: no puedes amenazar, incitar, glorificar ni expresar deseos de infligir violencia o daño. Más información.

    Entidades violentas y de incitación al odio: no puedes afiliarte ni promocionar actividades de entidades violentas y de incitación al odio. Más información.

    Explotación sexual infantil: tenemos tolerancia cero hacia la explotación sexual infantil en X. Más información.

    Abuso/acoso: no puedes compartir contenido abusivo, participar en acoso dirigido hacia una persona ni incitar a otras personas a hacerlo. Más información.

    Conducta de odio: no puedes atacar a otras personas por su raza, etnia, nacionalidad, casta, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad grave. Más información.

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  17. ¡Perseguidme si queréis! Huyo con mi facha en las manos. dixo...
  18. Toda obxección, toda dúbida, refírase ao que se refira, é criminal. Aí chegamos. Esa é a liberdade intelectual que se nos deixa. Nós, porén, sostemos que a afirmación libre de todos os puntos de vista, que a confrontación permanente de todas as tendencias constitúen o fermento máis indispensábel da loita revolucionaria.

  19. Xandor Korzybskin dixo...
  20. No hace mucho vi una película que creo es la más desagradable que recuerdo. Anticristos, posesiones, toda clase de secuencias adiaboladas nunca han sido tan crudamente retratadas como en esta historia. Y lo más escalofriante es la propia intencionalidad de la narrativa: el Diablo no existe, es una patología que puede curarse a fuerza de "reinserción" (ese final demoledor que tan bien exprime Dugin en las páginas finales de su POLITICA AETERNA).

    Rumiando el sabor acre, a cenizas del Averno, que me dejó la cosa, comprendí mucho mejor la profunda sensación de liberación, de esperanza, de RESETEO, que me había dejado ese final feliz de ERASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD con Di Caprio evitando de carambola el destripamiento de Sharon Tate con un amigo, un perro y un lanzallamas.

    Poco después de epifanizar con este trabajo de Tarantino, la realidad (antes de que Trump 2.0 retornase a la Casa Blanca) parecía reproducir ese momento final en un pequeño agujero negro de América Latina que estaba siendo redimido de su fatalismo miserable por un sujeto carismático y más quirurgo que demiurgo, cirujano de hierro (que dirían nuestros bisabuelos noventayochistas): El Salvador llevaba agonizando desde décadas sin la menor tregua a la esperanza hasta que llegó Bukele y mandó parar.

    En Rusia llegó Putin unos años antes y también mandó parar. Quirurgos fríos e inexorables, con algo de aquellos alien que se supone ayudaron a una humanosfera incipìente, casi prehomínida, a elevarse piramidalmente a perspectivas inconcebibles de funcionalidad para esos tiempos: Putin desde la ciudad creada por el zar Pedro desciende a Moscú y todo empieza a cambiar: en cuanto a Bukele, tan ajeno desde su adn mediterráneo oriental al sempiterno lumpen latino, con esa disposición cool tan bizantina y tan siriaca, coge a los "Kevin" salvadoreños del cuello y los aísla de sus víctimas. Porque, a diferencia de la entropía políticamente correcta del chantaje moral y de la latría por lo disfuncional, la prioridad es PROTEGER A LAS VICTIMAS y no prestar más atención y cuidado a quienes las victimizan.

    Ese final espantoso, demoledor, aberrante de TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN poco a poco (en Rusia, en Hungría, en El Salvador, en China, en Japón y, con sus tiras y aflojas, en el propio corazón USACO de Occidente) se va transformando en la fantasía salvadora de Sharon Tate, una salvación planteada sin contemplaciones, sin mórbidas justificaciones del actuar de los victimarios, sin priorizar los "derechos civiles" de los mansonitas, sin dar al Diablo la carta del SUPREMACISMO MORAL.

    Hoy ese Diablo se refugia en los restos de discordia entre las grandes potencias, restos encarnados en esos regímenes disfuncionales, los "hijos de perra" rooseveltianos (esas diabólicas armas/peones que una potencia usa contra otra). Si se abomina de Zelensky, no se puede (salvo desde el cinismo de los peores hábitos de la Guerra Fría) justificar a Maduro. Lo que Trump y Putin están haciendo bien en relación con Ucrania (su consenso frente a las insidias de UK y de la UE), deberían hacerlo también para Venezuela, trascendiendo el falso dilema entre el tirano en el machito y la "cerda" (uso calificativo duginiano) aupada con el Nobel a liderar una oposición que lleva siendo impresentable ya desde los tiempos de CAP versus Chávez. Un acuerdo entre USA, Rusia y China sobre Venezuela para "singapurizarla", "orbanizarla", "bukelizarla", redimirla de su ya larga y cada vez menos soportable DISFUNCIONALIDAD. Si la MULTIPOLARIDAD del reseteo ha de ser auténticamente creíble, aquí hay una buena ASIGNATURA PENDIENTE que acometer.

  21. Está noche las cabras duermen tranquilas dixo...
  22. Ndala Ngambo arbitrará la XX en Sheffield y los Stags vestirán de blanco.

  23. Jean-Jacques Ndala Ngambo y Mohahmed VI dixo...
  24. Amego segarro, robo y corro.

  25. Peppone dixo...
  26. A medida que nos hacemos mayores nos transformamos en nuestros padres; si pudiéramos vivir lo suficiente, veríamos cómo se repiten las mismas caras una y otra vez.

  27. Peter Pan dixo...
  28. Los adultos siguen caminos. Los niños exploran. A los adultos les gusta recorrer siempre el mismo camino, cientos de veces, o miles; puede que nunca se les ocurra salirse de su ruta, arrastrarse bajo los rododendros, encontrar huecos en las vallas. Yo era un niño, lo que significaba que conocía mil y una maneras de salir a la carretera sin pisar siquiera el sendero que llevaba hasta la puerta.

  29. The butcher dixo...
  30. Somos incluso tan pobres que vendemos las vacas por su carne a los carniceros de las grandes ciudades y nos contentamos con cerdo, y lo comemos tanto en todas sus formas, ahumado, atocinado, en picadillo, salado, que acabamos pareciéndonos a ellos, la cara rosa, la cabeza colorada, lejos del mundo, en bosques y cañadas negras.

  31. Si vas a intentarlo, ve hasta el final dixo...
  32. Quisiera descubrir ese auxiliar valioso que aún no tenemos. Con el vientre ceñido por un rabo enorme, así es como me gustaría tomarte. Tu culo ya no se tendería en vano hacia mi vientre, pues con cada embestida sentirías mi polla penetrar más hondo en tu carne, y entonces de verdad creerías que el amante soy yo.

  33. ¿Y si este enfrentamiento generacional es otro truco del sistema al que razonablemente se critica? dixo...
  34. —A los infieles deberíamos matarlos a todos.
    —Puede que sí.
    —¿Fusilados o ahorcados?
    —Tanto tiene.

  35. Madera de lefa dixo...
  36. Los perromoros que pescan sus besugos de reflejos dorados al sur del estrecho de Gibraltar dicen que el viento pasa pero la mar permanece, el ruido de la mar no va y viene como piensa Floro Cedeira, el pastor de vacas, sino que viene siempre, zas, zás, zas, zás, zas, zás, desde el principio hasta el fin del mundo y sus miserias, a la ciudad de Dugium Duio, que era la capital de los nerios, se la llevó el viento y la sepultó en la mar, dicen que entre el petón de Mañoto y el Centulo, esas piedras llevan ahí mil años, dos mil años, tres mil años criando concharelas y percebes, pero el ruido de la mar no va y viene como piensa Floro Cedeira, el pregonero de las saludables virtudes del pulpo crudo, es lo mejor para combatir el reuma y la tortícolis, sino que viene siempre, zas, zás, zas, zás, zas, zás, desde el principio hasta el fin del mundo y aun antes, otros cuentan que Dugium murió aplastada por un terremoto en el canal que separaba la ínsula de Fisterra de tierra firme y unía las playas de Mar de Fóra y Langosteira, cuando recreció el terreno la ciudad quedó sepultada para siempre, la mar muge como un buey amargo, igual que un escuadrón de bueyes roncos y amargos, quizá fuera mejor decir que la mar muge como un coro de cien vacas pariendo, quizá más, y en San Mereguildo de Gandarela, la ciudad que ardió bajo las aguas cuando lo de Juanito Jorick, el dublinés al que caparon por una apuesta en una romería, las campanas voltean al compás de tres por cuatro para que los católicos podamos cantar las alabanzas de la virgen Locaia a Balagota, la moza a la que los infieles frieron el virgo en alpechín y le escarnecieron la naturaleza pintándole los nueve buratos del organismo con purpurina, daba risa verla.

  37. es inglés pero parece irlandés dixo...
  38. —¿No nota usted que cada día que pasa hay menos vergüenza?
    —Pues, sí, puede que sí, yo no sé dónde iremos a parar.
    Los perros no valen para mucho porque con los trabones molestan después de haber gozado, la verdad es que tampoco merece la pena probar lo que ya se conoce.
    —¿El demonio tiene trabones?
    —No creo, eso se sabría.
    —¿Y los cabros?
    —No creo.
    —¿Y los portugueses?
    —No creo, los portugueses son como los galegos.
    —¿Y los asnos?
    —Tampoco.

  39. acaba ardiendo como si fuera de fósforo en la caldera de Pedro Botero dixo...
  40. Los vientos se llaman según la costumbre, esto es, el punto de la rosa de donde soplen, el del N. es el del norte, ya se entiende, al del S. le llaman vento de baixo, el del S.W. es el vendaval, el del E. el terral y el del W. el mareiro.

  41. Truñock dixo...
  42. De todo se cansa uno, de casi todo, y tampoco se sabe demasiado a ciencia cierta si el cansancio es flor espontánea o circunstancia cultivada; bien mirado, es lo mismo que sea la una como la otra cosa porque el cansancio, como la fatiga, el aburrimiento o el desamor, es carne de puñalada que se presenta en cueros y sin avisar.
    El dar la cara cada mañana a la hora del desayuno es algo capaz de ensimismar y aun quemar al mismísimo lucero del alba y uno, que ya cuenta los años por cicatrices y las experiencias por latigazos, también quiere probar ese nirvana que casi todos los poetas líricos y algunos épicos llaman las mieles del descanso.
    Uno anuncia que se va a su casa a holgar, mejor dicho, que se queda en su casa para holgar, leer y escribir. A lo mejor, lo que pasa es que uno se va con la música a otro lado. El ocio, que no es virus que jamás me haya atacado con mayor violencia, es algo que también tiene sus servidumbres.

  43. The Puto Pato Glücklich dixo...
  44. Uno de los males endémicos de la xenofobia, la minimización del forastero, suele llevarnos a la conclusión de que se parecen entre sí todos aquellos que no se parecen a nosotros: los chinos, los negros, los gitanos, los moros, los indios, los esquimales, etc. Los que quedan dichos se parecen los unos a los otros no sólo en su aspecto, sino también en su olor y en su sabor: los chinos huelen a yerba medicinal, los negros a pescado crudo, los blancos, según los negros, a muerto, etc.; los blancos (asados, fritos o cocidos) sabemos a caballo de matadero, los chinos a boquerones fritos, los negros a panceta, etc.

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