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Set, Stag y Partido. Only The Sooty Twilight Of Sheffield

Ides levar unha tunda negra


Ella sabe, como el dragón de San Jorge, que los gritos que ella misma profirió cerraron su yelmo. Ella sabe que los jabalíes se extinguieron en Inglaterra hace 300 años. Ella vive en la negra aldea de lápidas.

Ella sabe cuántos son los caídos porque cuenta los arrodillados. Ella sabe que volveremos a alimentarla el año que viene. Ella late y llamea, bebe y folla. Como las luces del Norte en su pelaje.

La otra crónica, la escrita según el tradicional método galeguidade ao pao, informa:


Sheffield Stags 6 - Porcos Bravos 1

The Sheffield Stags: Dave Moxon (Gk); Andy Marriott; Ben Torres (5); Col Whaley; Rob Bellamy; Lee Bowyer (1); Shabba; Irish; Andrew Z Z; Ollie Rae; Fenners y Rob Roy Hist

Os Porcos Bravos: Santi Barrilete (Gk); Marcos; Fontaiña; Frank; Lutzky; Martín (1); Del Río; Jorge; Serge; Manu Blondo y J. Arsenal

Venue: Crookes Road, Sheffield, bajo esas losas grises que en Inglaterra llaman nubes. Sale el sol a ratos, es primavera en el tajo inglés de Yorkshire. En perfectas condiciones a pesar que acabaremos jugando con porterías de waterpolo.

Attendance: Un centenar de privilegiados. Afición entregadísima a la Causa a la par que elegante, entendida y animosa. Disfrutaron de la matanza. Preside el partido Helen, mujer de Julian Batty, uno de los fallen comrades stags caídos en el período entre la XI y la XII. Steve Pearce es el otro. Se celebró un sentido homenaje por ambos antes del encuentro.

Uniformes: Los stags visten de verde irlandés. Sin comentarios. Os porcos bravos, estrenan camiseta negra de Amura con ribetes morados. Muy apropiada.

El Laurence Bowles al mejor jugador porcobravo es para Santi Barrilete. Primer jugador de la Manada que repite galardón.

El Derek Dooley's Left Leg al mejor jugador inglés, es para  Ben “Torres” Shackshaft. También es el primer stag en repetir honor. Y el primero en superar la barrera de los 10 goles.

Ray Cundy debuta en el banquillo stag con una aplastante victoria. Tal cual Bill Shankly revivido. Tenemos árbitro por segunda vez en el torneo. Un notable Mat Smith, que pasa a la historia por pitar el primer penalti de la Anglogalician Cup.

En la XII hubo nuevo trofeo físico. Es la segunda soberbia de peltre. La primera, después de XI ediciones, quedó en propiedad dos Porcos Bravos.

Los Stags detienen la hemorragia tras tres tristes derrotas consecutivas. Y lo hacen a lo grande.

Volvemos al empate a títulos. Seis para cada equipo. Con igualdad en el frente, ocho años después. Con la particularidad que 7 ediciones se han disputado en Inglaterra, por 5 en Galicia.



La Anglogalician es un bucle que se anuda y desanuda en la oscuridad. Los Stags de Sheffield llevaban desde el 7 de Octubre de 2011 sin poseer la madre de todos los griales. Un mundo dentro de un mundo. Tenían dos opciones. Una era dejarse llevar por el desagüe del desencanto; la otra, empezar de cero, reconstruir el equipo, renacer de las cenizas. Los que saben del carácter inglés sabían que la primera era inviable. Por lo tanto, los stags fueron añadiendo piezas futbolísticas edición tras edición en sus años de la langosta  hasta completar un potente  puzle en la XII. Ahora no sólo tienen un equipo con presente, sino uno cargado de futuro. Cuentan con dos jugadores muy buenos, Ben Shackshaft y Lee Gordon, una defensa solvente capitaneada por Shabba y Marriott y, gente interesante como Ollie Rae, todos arropados por una escuadra rocosa que sabe lo que se hace. No es moco de pavo en estos tiempos. Los ingleses, con su nueva revolución industrial,  han llevado la Anglogalician Cup al año 2020.

La puesta en escena de la Duodécima es más verde que un día de San Patricio. El equipo local ha hecho los deberes. Iniciativa en el juego, marcaje individual a la sala de máquinas del porcobravismo trotón  y presión en zonas específicas del resto del campo cuando no tienen el balón. La libreta de Ray Cundy tiene hasta siete hojas de variantes tácticas. Os Porcos Bravos, con un equipo bastante limitado, se refugian en el oficio de la Vieja Guardia para capear el temporal. En eso, y en el descomunal trabajo defensivo de Lutzky y Barrilete. Entre las triquiñuelas de los visitantes, destaca el saque de portería rifando esa cosa redonda, a cargo de uno de los menos dotados en el pase de la Manada. Habrá que entrenarlo para la próxima vez porque sorprendió a propios y extraños. Sheffield no había mirado al cielo con tanta preocupación desde la Segunda Guerra Mundial. Con todo, los minutos pasan y la racanería gallega parece que va a funcionar pese a la incesante ofensiva inglesa. El espejismo termina cuando  Lee Gordon Bowyer  y Ben Torres se sacan de la manga una fantasía  plena de talento, que echa por tierra todos los mitos casposos acerca de las cualidades técnicas del jugador inglés. Es el 1 a 0, resultado con el que acaba la primera parte. Juran que el portero stag iba a su banquillo preguntando  si tenían que contarlo entre los 100 espectadores.

El descanso da para mucha literatura barata. Los gallegos ponen todos los huevos que no dejaron en Newcastle en la cesta de un  final tenso y apretado. Un rechace, un gol con el culo, un algo. Jugar a la italiana, vamos. Los ingleses, tan metidos en el partido que aprovechan el intermedio para ir corriendo hasta Rotherham y volver, afrontan la reanudación en plan marcar el segundo cuanto antes para ir al Fat Cat.

Las dudas acerca de lo que va a pasar se resuelven insultantemente pronto. La Black Death pierde un balón tonto en la banda, que convertido en centro inglés, llega a un Ben Torres disfrazado de sueco de origen bosnio-croata para que lo controle en el aire y sin dejarlo caer fusile a Barrilete. 2-0. The End. Abierta la caja de Pandora de los males galaicos, los stags dudan. Huelen la sangre del jabalí pero les parece tan fácil que durante unos minutos buscan la cámara oculta. Como no la hay, se lanzan a tumba abierta. Llega el tercero, un cuarto histórico por aquello del penalti que ¿cómo no? marcó Ben Torres, un quinto y el sexto que hace media docena que diría un político. Os Porcos Bravos son ahora el pelele que otrora fue su rival. Peor, son un equipo sin alma, el más imperdonable  de todos los pecados deportivos. Nunca en la historia del equipo hubo tantos cambios voluntarios. Solo les queda evitar el Apocalipsis. Es entonces cuando los stags, con todo el pescado vendido, levantan el pie del acelerador, tan felices como sorprendidos por un  resultado escandaloso. Los visitantes asoman la cabeza y enlazan dos ocasiones de esas tan claras que hay que fallarlas. En la agonía del partido, un barullo en el área local  lo resuelve Martín, demostrando que los killers nunca mueren. 15 dianas lleva en el torneo. Con el mal llamado gol del honor llegamos al pitido final. La Anglogalician Cup está más viva que nunca a costa de un Rey fugaz destronado en el Norte. Quien no se consuela es porque no bebe muchas pintas.

Llegados a este punto, podíamos dejar  morir aquí  esta crónica irrefutable. Una cita apropiada, un guiño críptico al lector espabilado, un dato histórico. Más es justo profundizar  en el espinoso expediente  XII de la Porcallada. Que me perdonen los vencedores y los yonquis del twitter.

Veteranos y noveles naufragaron casi por igual. Casi. Nada más que decir del inmenso Barrilete. Cuando un portero que recibe 6 goles es el mejor de su equipo… Lutzky es un jugador denostado por los puristas del porcobravismo y sus voceros mediáticos debido a su limitada pericia en el manejo de la bocha. Pero en Inglaterra, donde crecen de verdad las cruces de hierro, hizo un partido ejemplar. Se anticipó, pegó, chocó, peleó, le echó cojones. Dos más como él y la cosa hasta igual cambiaba. Dicho sea de paso, debieron expulsarlo unas tres veces. Fontaiña se ha tomado un año sabático en esto del fútbol. Da la sensación que se lo ha dicho a todo el mundo menos a sí mismo. Un partido muy flojo en un jugador de su categoría. Debe regresar cuanto antes. Marcos (muchas felicidades) goza de en un estado de forma insultante para el resto de los porcos bravos. Ahora bien, necesita reconciliarse con la pelota. Del Río es caso curioso. Salta al campo sometido a una presión tan innecesaria como desmesurada y acaba anulándose. Tuvo una ocasión de esas de “solo tienes que empujarla” y ni le dio al balón. Tiene que tomar tila. Martín llegó tarde a la hora fijada para ir del hotel al campo. Esos 10 minutos de desfase los arrastró todo el partido. Ya no son tiempos para delanteros a la vieja usanza cuando los de enfrente te han cambiado las reglas del juego. Aún y así, tuvo una y la metió. Se retirará a los 80. El ahora llamado Main vio el cielo abierto cuando los stags optaron por el marcaje individual a los centrocampistas. En un estado de forma calamitoso, abrazó su rol de espantapájaros con fervor y arruinó el partido a un incansable Rob Turner. Sólo cuando bajó a retaguardia, atisbamos briznas de redención. A un delantero se le juzga por los goles. Es canónico que Sergio en cada edición va a tener la ocasión más clamorosa del partido, de esas que te llegan con todo el tiempo del mundo para pensar que vas a hacer, de esas con las que sueñas, de esas que parecen imposibles de fallar, de esas que… hostias, nunca marca. Lo bueno es que nunca hay problema. Él se consuela post-partido hablando que dio un taconazo en el 33, y así hasta la edición que viene. Jorge es un elemento imprescindible en la presente Manada. Venía lastrado por una lesión importante. Igual por ello, o igual no tiene nada que ver, protagonizó uno de esos chistes que dicen de gallegos. Se pasó el partido decidiendo si subir o bajar, si jugar por la derecha o por la izquierda, si el pantalón del otro era azul o negro. Nuestra ventaja es que ahora vamos a tener un año para preparar la XIII.

Reflexión aparte es la chavalada. Debes tener mucho cuidado con lo que escribes. Voy a generalizar a sabiendas que siempre trae injusticias. Occidente ha optado por la dejación de funciones con sus cachorros. Que se eduquen a golpe de dedo de tablets, móviles y demás dispositivos enfermizos. Que no nos rompan la cabeza. Culpables de que el nivel de exigencia actual en todos los aspectos esté al nivel de una estación de metro, somos todos. Joder, todos. Podemos apuntar a los padres hiperprotectores, a los educadores progresist@s que mienten sobre la vida y las abejas, a los entrenadores que van de “soy tu mejor amigo”, a las multinacionales que moldean rebaños de consumidores ante el aplauso foquita de los medios de comunicación prostituidos al bastardo servicio de vender la errónea idea que sólo un Mundo es posible. Todos, joder. Culpables somos todos. Con los bárbaros a las putas puertas. Que hasta igual quieren entrar para hacer lo mismo y me joden el discurso alarmista. No, no les ocurra hablar de sacrificio, disciplina, compromiso, entrega u Honor. No lo hagan que pronto les tachan de reaccionarios. Que enseguida les señalan con el dedo y acusan que querer traumatizar a los chicos. Pero que luego tampoco nos sorprenda, por poner un ejemplo pillado por los pelos, que jueguen un partido con la misma sangre con la que piden una hamburguesa triple en el McDonald´s.

La diferencia entre comprometerse e involucrarse la podemos explicar con un plato de huevos fritos y lonchas de bacon. Un english breakfast a golpe de todas las mañanas del mundo. En dicho plato, la gallina es quien se compromete y el cerdo quien se involucra. Valga esto para tantas otras cosas. La XIII se vaticina como una mutación nihilista de las otras doce ediciones. The Gathering Stags contra unos Porcos Celtas ya sin laureles pero con una debacle que mitificar. En un año, saldaremos cuentas o las heridas serán más profundas.

Exactamente a la misma hora que jugábamos la XII, en la no muy lejana Leicester, 70.000 personas salían a sus calles a rendir homenaje a Ricardo III, el último rey inglés muerto en un campo de batalla, hace nada menos que 530 años. Los restos del monarca, trasladados en un armón, recorrieron la ciudad hasta la Catedral bajo una lluvia de rosas blancas, símbolo de la casa de York. A estas alturas de la Anglogalician Cup, nadie debería sorprenderse al saber que el emblema de batalla de Ricardo III era... un jabalí.



The Dirty XII, Una Macarrada Logística. Carrying Coals to Pons Aelius, Galician Shore.

Esto es el Norte. ¡Hacemos lo que queremos!



Programa Oficial de la XII Edición.

19 de Marzo
Macarrada Logística

03.45
Bajamos a Oporto para subir a por la XII.
El avión sale a las 6.30 de la ciudad lusa y la llegada a Stansted está prevista para las 9 horas.

12.19
Primera parada técnica en Newark-on-Trent, Nottinghamshire. Tras las pisadas de Lady Godiva aunque no estemos en Coventry.

15.23
Ya estamos en el Reino de Northumbria.
Durham. Patrimonio de la Humanidad. Península rocosa ceñida por el Río Wear. Pubs, catedral y Castillo.

Entre lusco e fusco
La Manada llega a Newcastle.
El Río Tyne divide Newcastle y Gateshead a lo largo de 21 km y pasa por debajo de 10 puentes.
Nuestro campamento base es el Jurys Inn Newcastle Gateshead Quays. Ya acortaremos el nombre y alargaremos la noche.


20 de Marzo
NEWCASTLE
El emblema del Jabalí ha regresado al Norte.


21 de Marzo
Macarrada logística

Debe ser Primavera desde anoche.

9.09
Acechando el terrible puente cortado del día, abandonamos The Toon y a sus urracas.

12.12
Sé fiel a Sheffield.
Repetimos en el excelente Royal Victoria Hotel, inaugurado en 1862.

13.19
Welcome to the Steel City pints in Fagan’s then:

Tres Opciones:
1) Sheffield United vs Port Vale. Volvemos a cruzar nuestros caminos con Nigel Clough, hijo de Brian. Le hemos visto entrenar al Burton Albion en la II, al Derby County en la VI, y ahora a los Blades. El Port Vale es el equipo del cantante Robbie Williams.
2) Buskerismo Zanfogriento en el propio Fagans’ for afternoon music/beer session joined by some local musos.
3) Piss-artists forgo footie and the music to visit more and more of Sheffield’s drinking establishments.

19. 01
Hayan marcado la que hayan marcado, reagrupación en The Fat Cat, berce da nosa competición. Pintas más tarde, acudimos al festival de cerveza SIBA, con más de 200 tentaciones distintas.


22 de Marzo
El PARTIDO

11 de la mañana. Debemos alimentar a la Bestia.
El Battlefield es el tradicional Gym Plus Ground, Crookes Road, Sheffield.
Los Stags presentan un equipo remozado, motivado y muy entrenado.
Porcos Bravos han pasado de Coyote a Correcaminos y de Correcaminos a Cigarra.
Guardaremos un minuto de silencio por Batty y Pierce.

13.04
Tercer Tiempo en nuestro hotel amenizado por el local music/Sheffield cultural author JP Bean.


16.07
Salvaje Run Amok cervecero proceloso y ctónico y psicopompo y somormujo y pugnaz e indómito por pubs de Chesterfield Road y Broadfield.

19.30
So, we'll go no more a roving hasta el Lord Byron para intuir el tercer partido más importante de la jornada. El Clásico, que coincide por segunda vez con la Anglogalician.


23 de Marzo

9.45
Visita guiada por la catedral de Sheffield y alrededores, a cargo del gran Ron Clayton.

11.00
Lunch oficial regado con pintas en el Dog and Partridge.

12.09
Hasta la vista Sheffield.

12.44
Parada relámpago en Nottingham.

15.30
Heathrow. Compras, más pintas, anécdotas.

Despegamos a las 17.35

20.40
Aterrizamos en A Coruña
Volvemos en bus para casa.

Hay peregrinos de la Causa, cuya nave va errante de acá para allá, y que nunca echarán el ancla. Peregrinos que tejen la visión de una taberna inasimilable, donde siempre podemos beber sin pagar con la puerta abierta, y el viento soplando.


E coma sempre, o de sempre, Galicia Über Alles !



El Emblema Del Jabalí Regresa Al Norte. Pugnaz E Indómita Penetra La Manada



Porcos Bravos, se os necesita, id a ayudar
decía el cartel sobre la pared
del váter y pensé
en las manos manchadas que colgaron esta llamada.

Civiles carne de elación que desean
“poder ir a luchar contra el enemigo inglés”.
¿No te los imaginas, escondidos en casa, agradeciéndole
al Main tener una ristra de excusas que los ata al sofá?

Huérfanas en minifalda, canciones vulgares,
-versos insulsos sobre las necesidades de la Manada-,
-y sabemos condenadamente bien
cómo debería oler a napalm este toque a rebato-

“¡Porcos Bravos, se os necesita! Allí en Sheffield”,
temblando en el rocío de la mañana,
unos pobres diablos como vosotros
esperando a pegar y recibir por la CAUSA que nació en 2007

Id y ayudad a engrosar las listas
con los nombres de los caídos en la noche inglesa.
Id a ayudar a completar una crónica llena de errores
a los malditos gaceteros

Id a mantenerlos bien a salvo
del malvado enemigo stag
¡No dejéis que igualen a 6!
“Porcos Bravos, se os necesita en Sheffield -allá vais”.

Hay una palabra mejor que aquella,
Porcos Bravos, la hay ¿y no podéis oírla pronunciada
por la boca de un millón de usuarios únicos que reclaman
vuestro sacrificio mientras mantienen su pose en la retaguardia?

Dejad que las putas y las marionetas sigan cantando
canciones cómicas sobre el enemigo,
dejad que los viejos tertulianos y los sodomitas digan
que ahora los tenemos huyendo.

Mejor una XII con honor
que toda una vida sombría.
Porcos Bravos, se os necesita. Venid a aprender
a follar y a beber como los hombres honestos que os precedieron

Aprenderéis lo que pueden hacer los héroes
si sólo pagáis el precio en fentos,
aprenderéis el júbilo y la fortaleza
que hay en vuestro solicito y comunal sacrificio.

Arriesgaos a la vida o a la muerte del balón
bajo el cielo abierto de peltre.
Vivid limpiamente o apagaos rápido
-Porcos Bravos, se os necesita.
Venid a joder futbolísticamente a Inglaterra, en el ingrato nombre de la Anglogalician Cup-.

I Have a Rendezvous with Tractorville. A Esmorga Do Mar Ao Norde By Manuel P. Lourido

In Memoriam Julian Batty



Foi Cunqueiro un fabulador fabuloso. Os seus inimigos, que os tiña, e eran teimudos, noxentos e a maioría barbilampiños, dicían del que só era un mentireiro compulsivo e que fixera carreira coa súa patoloxía. Digo eu que de seres así o mérito do mindoniense sería dobre. Mudou a terapia en literatura.

Cóntase de Cunqueiro que chegou ao extremo e deu volta pero antes, xa que estaba alí, decidiu ir á Comisaría de Policía. Quería que lle puxeran no DNI que a súa profesión era fabulador. Pero os da policía non se andaban con chiquitas, que eran máis de vaso de tubo, de toda a vida, e dixéronlle que nones, que non lle podían poñer iso, nin mentireiro compulsivo nin nada semellante. A policía éche moi curta de miras aínda que simule o contrario. A vinganza de Cunqueiro foi fabular aínda máis e deixar o seu nome de pía en herdanza a centos de fillos de madrileños que virían a pasar o verán en Sanxenxo e Bueu. Dise tamén, e isto é un segredo a voces que vai sendo hora de que alguén sen prexuízos revele publicamente, que as derradeiras palabras de Álvaro Cunqueiro foron para a invocación dunha teima que mantivo na privacidade e que xurdiu durante os derradeiros anos da súa existencia. Coma Orson Welles, que antes de morrer en Citizen Kane no pelexo de Charles Foster Kane, volvendo ás lembranzas da súa nenez pronuncia o nome de Rosebud, Cunqueiro o que fixo foi proxectarse ao futuro dende o pasado e deixar no ar aquela palabra máxica que daba nome a un mundo marabilloso que xa non sería quen de chegar a ver. Por iso foi que antes de finar dixo en voz alta: Tractorville.

Un día de verán de mediados dos setenta, na viguesa rúa Marqués de Valladares, moi preto do hotel onde residía, atopouse Eduardo Blanco Amor co seu amigo Cunqueiro e remataron diante da barra da taberna do Rulo, a douscentos metros en dirección suroeste. O mindoniense viña de publicar unha irónica recensión da Spartacus Gay Guide de aquel ano, una coñecida e recoñecida guía dos lugares de encontro para homosexuais en máis de oitocentas cidades de cen países diferentes. No seu artigo, recollido en Sábado Gráfico, poñía en dúbida algunhas recomendacións dos autores da guía, que advertían, entre outras cousas, da actividade represiva da garda civil con respecto do colectivo. Pensaba Cunqueiro que o seu colega quería comentarlle algo relacionado con aqueles textos, a guía e o seu artigo. Pero o que fixo Blanco Amor foi falarlle dun soño recorrente, dos seus problemas cardíacos e dos cartos que precisaba para levar a vida que alguén coma el suponse que tiña que levar. Cunqueiro asentía cansina e cachazudamente, ata que o relato do soño conseguiu espertalo.

Contou despois don Álvaro, que xa é hora de chamalo polo seu nome, que Blanco Amor transformouse cando comezou a falar diso. Aínda máis: foi sempre un transformista da realidade, un presumido e bolboreteiro. E agora, con grande amaneiramento, comezou a narrarlle a historia soñada dunha terra de porcos bravos moinantes. Unha especie de lenda que lle visitaba polas noites e que viña a Galicia procedente dunha terra ignota chamada Tractorville. Unha lenda impregnada de rock&roll telepático que as veces interpretaba tamén un home misterioso que se facía chamar Querido Trasno. Cunqueiro pediu outra rolda e a narración proseguiu, deslavazada, caótica, etílica e soberbia. Cando saíron a rúa as primeiras luces da noite bicaban Vigo.

Eduardo, o petimetre, e Álvaro, o dionisíaco, foron as figuras claves no aggiornamento deste culto atávico que é o porcobravismo visceral da Anglogalician Cup. Por suposto, medran debaixo das pedras autores, bufóns, canónicos e culturetas que sairán a poñer en tela de xuízo canto aquí se ten escrito. Sempre haberá quen goce mexando contra o vento. Porén, os bos e xenerosos coñecerán e recoñecerán as faíscas do lume antigo, a voz bravía que atravesou séculos e mares e fundou unha estirpe que non será esquecida.



JIM Wild Hog (Algunas palabras con el Rey Lagarto en la cola del paro)



Lo conocí en la fiesta de cumpleaños de mi ex amante, la que tocaba el cello, en el patio trasero lleno de flores y de fuentes. Yo estaba pasando una mala racha. Él era un guiri viejo con la piel de prestado que canturreaba por lo bajo y le daba al ponche sin prisa y sin pausa. La camisa abierta dejando brotar una llamarada blanca. Tres piños desaparecidos de la primera línea de combate cuando reía. Tenía una tímida mueca de desidia en la flor de los labios, que debían haber sido carnosos alguna vez, y me sirvió un vaso de aquello y brindó conmigo. A media tarde ya había desaparecido, cuando el sol empezó a caer y por un momento los cuarentones pensamos que volvíamos a tener algo que decir.

Lo reencontré unas semanas después. Yo hacía cola en la oficina S-22. Lluvia racheada y fina de una mañana inhóspita. Él -lo distinguí entre otra gente por la camisa floreada, por las greñas sucias, por ese moverse lento de mar- hacía guantes con un mendigo enano en la puerta del bar de enfrente, donde parecía extinguirse una farra que ya había durado una noche o dos. El cielo era color ceniza. Alguien había incinerado a un perro detrás del horizonte y todo olía a pelo quemado. Y a pelo húmedo. Dos décadas antes hubiese sido una mañana inaugural, pero entonces sólo era ya, pensaba, un cuento repetido. Me vio de lejos, apartó al enano y cruzó la calle hacia mí tambaleándose.

...Hola, amigo.

...

Soy Jim. Nos conocimos en la fiesta, ¿verdad?

Si, hola, Jim.

Me palmeó la espalda con cariño.

Tú estás esperando por el expediente M237 y el certificado de experiencia previa, dijo.

Ajá. ¿Cómo lo sabes?

Sabemos todo, yo y él, dijo señalando con la barba al enano, que apuraba un canuto al otro lado de la calle.

Ya.

Ven con nosotros. La entrevista es allí.

Y entonces, sin esperar respuesta, me cogió del brazo y me arrastró con él hasta la puerta del bar. Me dejé ir. Abandoné la cola. Llevaba una hora buscando una excusa para poder hacerlo, en realidad. Mi eterna debilidad por los colgados, pensé, bendita sea.

Este es Tiny Jim, mi otro yo, dijo mostrándome al enano con un ademán de mago. Y su otro yo se quitó el sombrerito que llevaba a modo de saludo y sonrió con una fila oscura de dientes de oro.

En el bar, los restos del naufragio se habían refugiado y montaban gresca, jugaban a los naipes de pie sobre las mesas, bebían mejunjes parecidos a cerveza. Vomitaban. Jim apartó a varios borrachos a empujones. Jim le estampó una jarra a un tipo en la cara y el tipo dijo “gracias”. Estaba oscuro y hacía frío, y olía a sudor congelado, y Jim parecía moverse más rápido, de pronto. Fuera la lluvia arreció. Dentro era todo una farra última y desesperada, y todos mascullaban, y todos gritaban, y todos se mordían los labios y se arrancaban los ojos, y todos se devolvían los ojos después, pidiéndose disculpas, y todos agitaban las manos y se escupían a la cara, y se limpiaban con servilletas de papel los unos a los otros. A un lado, apiñada en un metro cuadrado, la banda tocaba música extraña. Música del siglo XX, quizá. Música tan antigua como una hostia en la boca. Música como la sangre vieja. La música.

Pero Jim tarareaba algo distinto y nos guiaba hacia el fondo del bar, y nosotros lo seguíamos. El enano y yo.

¿Dónde estoy? Veinte años de vuelta en la ciudad y no conocía el garito. Eso pensé.

Estás en la casa del señor, dijo Jim con una mueca lánguida, mirándome de refilón. Estás en una de sus estancias. Una estancia sutil.

De pronto había perdido el acento americano. Hablaba en un español con un estribo lejano de Europa del este en las eses. En el rincón más oscuro del garito, el enano apartó a patadas a un tipo que dormía sobre una mesa, la despejó, puso sillas en torno y nos sentamos a beber en la penumbra. Apareció una botella de aguardiente blanco. Yo llevaba tiempo sin beber así, casi sin ver, al calor de una conversación mortecina y ambigua cualquiera. Sin más que no ser.

Llevabas tiempo sin beber en la penumbra. Tómatelo con calma.

Me lo tomo con calma, Jim, dije apurando un vaso de caña.

¿A qué te dedicas, Jim?, dije llenando el siguiente.

Jim me miró divertido. Luego miró al enano y el enano empezó a hablar. Lo escuché por primera vez. Tenía una voz aguda y ronca, un hilo, un riachuelo sucio, un gorjeo extrañamente hipnótico. Acento cerrado de Lugo.

Decía: Jim estudia, Jim trabaja. Jim fue desratizador. Jim vendió helados. Jim fue chapista. Jim fue puto. Jim fue chulo. Jim...

Hace tiempo que no bebes en la penumbra, decía Jim, pero no pasa nada. Hace tiempo que no haces esto de no ser, pero en seguida se recuerda, meu. Lo único que tienes que entender es de donde viene el problema.

¿Qué problema, Jim?

Jim fue carnicero en Tánger, Jim fue polizón. Jim fue soldado. Jim fue yonqui. Jim fue estrella del baloncesto universitario. Jim...

Tu problema, que es nuestro problema.

No tengo...

Jim fue traficante. Jim viajaba a Tailandia y volvía por Camboya, en avión. Jim fue ilustrador de comics. Dibujaba hombres peludos con grandes pollas, cabeza de fuego y corazón de ceniza. Jim fue pipa de Steppenwolf...

No tengo...

No tengo un problema, estuve a punto de decir. Tengo un millón.

No, sólo tienes uno, dijo Jim.

Jim fue traficante otra vez. Era fácil salir desde Camboya porque nadie piensa que lo vayas a hacer. La condena por tráfico es la pena de muerte. Jim fue monje. Jim fue traficante otra vez. Jim cagaba aquellas bolas en tres escalas distintas, en los retretes de los aeropuertos, y luego se las volvía a meter por el culo. Jim pensaba que aquello era parecido a rezar.

Y mientras hablábamos y bebíamos, muchachas de quince años salidas de la nada habían tomado el escenario y aullaban el vals del transgénero, enseñando sus muñones solidarios y sus prótesis steam-punk al ritmo de una versión de Laibach.

Jim...

El enano me llenó el vaso de aguardiente.

Yo lo bebí.

Las chicas pasaron junto a mí, desnudas como la brisa de una nana antigua.

Oh, Jim

El enano me llenó el vaso otra vez.

Yo lo bebí.

Jim fue cocinero en un barco pesquero. La langosta sólo sabe bien cuando se paga cara en tierra. Jim fue guerrillero de Cristo rey, y mató a su hermano. Jim condujo trailers. Jim fue gigoló de ancianas. Jim vivió en hoteles. Jim durmió en cabañas. Jim conoció a Tiny Jim en una discoteca de buenos aires donde cuidaba la puerta. Con la entrada tenías el derecho a lanzar a los enanos contra una cama elástica. Jim fue portero de noche, sí...

¿Y qué es lo que haces tú, según tú?, preguntó Jim.

No supe bien que contestar.

No había hecho gran cosa. Una vez había escrito un libro.

Un libro, dijo Jim, como si paladease la palabra. Libro.

Eres poeta.

No, no soy poeta.

En todo caso, sólo hay una cosa que debes comprender, porque sé que te interesa, dijo Jim.

Si no, no hubieses seguido a Jim, dijo el enano, y me llenó el vaso hasta el borde.

Yo me lo bebí.

Jim fue torturador. Les ponía música de Skinny puppy y de Leiva. Jim estuvo en la expedición de los Porcos Bravos en el 19. Los dejó atrás cuando decidieron salir en bloque del armario y quedarse en Sheffield, con el pub “British Steel” como sede central; cuando la Anglogalician Cup endureció el discurso por primera y última vez. Jim...

¿Y sabes qué es? Dijo Jim

¿Qué es qué?

Qué es lo que debes comprender...

Mi labios se separaron para artícular un “no”, pero entonces entraron los monos en estampida, cargando, con sus uniformes y sus botas de piedra. Había dejado de llover y el sol refulgía sobre sus chapas, en la puerta. De reojo vi a Jim hacer un movimiento rapidísimo con el brazo. La botella se partió, a diez metros, contra la cabeza del primero y lo tumbó. Otras cien botellas volaron. La banda arremetió contra “Hope’s Hero” como un becerro de tres cabezas recién nacido. Las chicas aullaron más fuerte consumiéndose como llamas. Los monos se retiraron tratando de llevarse a los suyos a rastras, dejando regueros de sangre sucia sobre el serrín.

Buen disparo, dijo alguien.

Jim se levantó y el enano me indicó que lo siguiéramos. Donde el bar parecía terminar se abría un pasillo mugriento que llevaba a los retretes, y al fondo de los retretes una portezuela negra de óxido. Y por allí se colaron ambos, y yo tras ellos. Y bajamos por un pasadizo musgoso hasta un sótano, y después por otro pasadizo musgoso que giraba lentamente, y me pareció que nunca terminaríamos de bajar, y el enano seguía entre dientes con su letanía. Jim fue, Jim fue, Jim…pero por fin ascendimos y llegamos a otra letrina infecta, y salimos de ella y estábamos en otro bar lívido y despojado. El aguardiente me calentaba las tripas con su resto de nausea, y reconocí el bar Chantadiña. La última vez que había estado allí con dos amigos, era diez años más joven.

Los hombres bebían en silencio, enrojecidos y artríticos.

Nosotros bebimos en silencio también.

Luego apareció la banda, y los tres músicos dejaron sus instrumentos y se sentaron en un rincón a comer chorizos. En algún momento el cantante aún volvió a rasguear vagamente una polka.

Luego apareció más gente, riendo. Habían capturado a uno de los monos y lo traían atado con una correa de perro. Lo dejaron a los pies de Jim, ensangrentado y manchado de vómito, meándose encima. Un gorila cárdeno y cobarde.

Entonces Jim se subió a la mesa y a voz en cuello cantó “The parting glass”, desafinando, comiéndose las sílabas, escupiendo baba a través de los bigotes, llorando, riendo, amando. Y todo el bar cantó con él.

Nunca volverás a ver algo así, pensé. Nunca. Y pude ver que Jim llevaba unas hermosas botas mexicanas repujadas en plata y con espuelas. Pensé en mi ex amante. Pensé en su aburridísimo marido, en sus niños consentidos, en sus fiestas con pretensiones. Pensé en años muy lejanos, cuando yo llevaba también botas de caña alta.

Después Jim bajó de la mesa y pateo la cabeza del mono con el tacón hasta que le saltó todos los dientes. Y luego siguió pateándola contra el suelo hasta convertirla en una pulpa negruzca de hueso y de pelo.

Después se sentó otra vez. El enano miraba afuera en silencio.

¿Y sabes qué?, preguntó Jim.

Yo me serví un trago. El mundo era lejano aunque claro. Pálido. Lívido como el bar.

¿Qué de qué?, dije.

Qué es lo que debes comprender...

Yo miré afuera también. Los coches barrían los charcos.

¿Qué debo comprender, Jim?

Jim bebió y se limpió la barba con el dorso de la mano. Sus ojos eran negros.

Debes comprender que ser nadie es lo único que tiene un príncipe. Y para tenerlo hay que saber decir no. No. Siempre no. ¿Lo entiendes?

Y luego bebimos más, y vimos caer la noche de nuevo contra las feas casas del otro lado de la calle, y la vimos entrar en el patio trasero sin pedir permiso y comerse las caras de los parroquianos como un fuego de llama azul.

Y mucho tiempo después Jim me repitió: ¿Lo entiendes?

No, dije yo.

Jim sonrió. Sus tres dientes perdidos estaban de nuevo allí, intactos. Había una dulzura interminable en su boca.

Dime entonces lo que deseas, y sobre todo lo que no deseas, y lo tendrás, dijo Jim.

No, dije yo.

Porque había entendido. Y vi que él había entendido también.

Y bebimos. Y luego perdí el conocimiento. O quizá no, pero no recuerdo más. Quizá dormí allí mismo la borrachera durante mucho tiempo, hasta que cerraron y alguien me arrastró por las calles. O quizá bailé también sobre las mesas un sirtaki incinerado y pletórico que más parecía una muiñeira. Quizá me bañé en las fuentes públicas desnudo, jaleado por los viejos del parque, babeantes. Quizá exhibí mi pene fláccido frente a las madres extasiadas a las puertas de los colegios. Quizá meé en mi propia boca para poder añorar esas tardes de lluvia que no volverán. Quizá me quemé con cigarrillos los párpados, para poder ver. Quizá toreé a los coches en las autovías plateadas de un país construido sobre el agua. Quizá rocé la luz de las habitaciones dormidas con unos dedos pálidos, hechos de verdín, dejando entrar en ellas la luna, como un regalo modesto y profundo. Quizá añoré un futuro plasmático y mineral y lo exigí a gritos. Quizá eyaculé sobre los pétalos culpables de las camelias en la piedra. Quizá dormí al raso, en el hermoso país insoportable de la pulmonía, muchas noches. Quizá llamé a cobro revertido todos los que de verdad no me importaban y ello me llevó dos siglos. O quizá sólo estuve detenido en el cruce de siempre, viendo saltar a los pájaros, deseando llorar por toda aquella alegría cósmica y simple, consiguiéndolo. Quizá, pero no lo recuerdo.

Desperté al día siguiente, o al otro, en una cama mullida, en una habitación con cortinas mugrientas y translúcidas, y supe que habían pasado muchas horas y que no estaba en mi ciudad. Los coches siseaban bajo mi ventana. Pensé en lo hermosa que era la vida en ese segundo suspendido, antes de comprobar si tus miembros responden todavía, pero cuando sabes ya que aún estás vivo. En ese segundo, sí, en el que comprendes, a través de un calor en los párpados, naranja, frío, que el mundo sigue ahí. Lo hermosa que es la vida en el exacto momento de renacer. Giré la cabeza hacia mi izquierda. El enano, completamente desnudo y untado en algo que me pareció mantequilla salada, dormía a mi lado y roncaba suavemente, como un bebé.

Nunca volví a ver al otro Jim.

En la ciudad de L., en el mes más feliz de mi vida, mientras mi mujer y mis hijos esperaban en el norte a un hombre que no volvería jamás, escribí mi primer y único poema. Decía así:

Viviré en las cuevas y en los parques.
Amaré a las viejas y a los pájaros. Negras,
como domingos de pésame,
me saludarán las madrugadas, mientras
desvisten su luto para dejarme ver
carne blanquísima, luz
sobre el Atlántico.
Dulces palabras violentas del barrio que despierta
me llevarán hasta ti prendido en alas de papel de estraza.
Y, sucia de grasa de chorizo, la
camisa esperará, sobre la cama.
Viviré en los portales y en los bares.
De las migajas de los amores difíciles saldrán
gorriones y palabras,
indistinguibles en la primera amanecida.
Saltarín y oscuro y opaco tu fantasma, lavado
por los años de ofensas y terror,
casi sin cara,
me seguirá por los andamios de cal y las iglesias blancas,
sobre el chato de vino del mundo
y sus tormentas fingidas,
bajo el agua de sangre que bebes, hoy, en lo más
muerto, esquilmado y real del alma.
Llámale a la ciudad
como te plazca.



Yo soy el Jabalí en la Batalla. Six Feet of English Soil by Boroman




Lo! Praise the prowess of the Porcos Bravos

Of spear armed Celts in days long sped

We have heard, and what honour the Gallego’s have won

Oft wresting the cup from squandered foes

From many a Saxon the ale horn tore.

Loud were the songs of bard’s and the rune’s re-telling

The tales of deeds round campfires told

Bold they were and raimed in black

With strong shield arms for lifting many drafts

And vast their hunger for creatures of the land and sea

Our story born in the mists of legend

told the saga of a meeting before a wedding

Tween races of great renown

A battle was fought that echoed Through the ages

It shook the very heavens

The old gods shrank in fear at the coming tide

The Porcos Bravos and the Stags -

Eternal would the struggle be

Who is good and who is evil?

None can tell for sure

These matters are as of the tide

And the whims of the lords of Valhalla

But this was certain

The war would be long and bitter

And so it has proven

Eleven times the foes had met

The issue went this way and that

Who were once victorious where then defeated

A tide in the affairs of man

And so, to write another saga

One to be told by the bards of vigo and

of pontevedra and corrunna

The Porcos Bravos set forth once more

From the land of rain they came

Their ships with serpent’s prow

drove on with purpose

As for men with blood of ice and

black hearts full of dark design

fell in aspect and in humour

In their midst were heroes many

Who sat in the Halls of the Griffon and swollen Cat

And the hound named bassett

From fresh faced youth and loyal thanes with hair of silver

Main was their captain, with aspect of Crow

The blue and white banner unfurled

Martin he was named, hammer of the Stags

who many a shield wall had broken

Serge, inn-keeper and bard and Santi, the keeper

Louis the scribe and Arthur, minstrel beloved of the folk

And argie, the reaver, fandinho, an artist with ball and flagon,

And marcos, swifter than an arrow and

issac of the golden boots

and Louis named of the river

Their longships sailed the perilous waters

To do honour and battle the Saxon once more

From the North they came

To the land of Steel, fire hidden like Dragon’s breath

Sweeping like a plague through the homelands

Many a draft was taken, many an ale house left in ruin

Many a hostel and homestead defiled

They laid waste from Newcastle to the River Don

A fury unabated, stern through helmets of burnished steel

A plague upon this noble land,

a desolation, a reckoning

To meet their foes on a field of green

The Stags were readied for the coming storm

Pigs they named them, for pigs they were

With allies from the North and Chester’s Field and Rother-ham

But Stags also with hearts of English Yew

Their King, in exile, returning to lead his banner men

Steeled against the foe, the black shadow

Oaths had been taken, for such a deed,

reclaim the cup of pewter

Forged in fire, with handles two

To lay again in it’s home hearth

By the island of Kelham

The balance of the world restored

And so they met again on a field of honour

A stern test, a warrior’s test,

of arms and skill and strength

of arm and heart and liver

who should triumph?

Lo! Let the fates decide and the god’s decree

Long was the fight, and many a shield was sundered

And many a sword was broken and hauberk split

The sound and fury split the very heavens

And yet the struggle was long in doubt

First one then the other held sway

Heroes gave battle, berserk in their fury

But ere did the brave Stags win the day

Their shield wall, too stout to break

Their Saxon hearts beating as of drums of war

The Porcos Bravos, their strength subdued,

Travel had wearied them

As with too much mead and feasting



And this their prize, six feet of English soil…….





Hemos Oído las Calabazas a Medianoche. Cisco&Miño contra el Arcaísmo Yerto de las Marionetas Escuerzas.



En el barrio portuario de North Fork, los emblemas de la Anglogalician Cup retornan como barriles de cerveza. En sus mugrientas calles apenas iluminadas por reflejos de peltre, ni sale nunca el sol ni echas en falta una taberna. Citamos a los hombres de moda de la Anglogalician Cup en el mítico The Feckless Fucker, porque por algún sitio hay que empezar y porque el landlord es amiguete. Mientras esperamos, L.B.Q y servidor matamos el tiempo contando manchas de sangre donde anoche apuñalaron a Boris Orto con un paraguas.

Tardan.
Cisco&Miño definen su labor de terrorismo cultural post-situacionista como la de un equipo creativo de máxima horadación. CEO de Producciones Chorromoco. Usuario Único de ANGLOGALICIAN CUP. Ahora tendrán que añadir que son impuntuales.

Para situar a los lectores. Algunas referencias literarias y gráficas que estén saqueando actualmente Cisco&Miño

Cisco: Por mi parte digamos que las estamos mejorando. Ted Hughes y Garth Ennis. Dentro de un mes serán otras o las mismas.
Miño: Ahora mismo, Zdzisław Beksínski, Richard Caton Woodville, Konstantin Vasiliev, Santi Paredes y Charles Dana Gibson.

Por fin aparecen. Su actitud displicente revela que el éxito se les ha subido a la cabeza. Nos instalamos en un exiguo reservado en la parte trasera del pub. Parece una premonición de dolor. Me llama la atención su indumentaria. Cisco y Miño visten abrigos de corte naval de un imperial azul marino y camisetas grises con un Ronnie Farras psicotrópico aparcando un tractor en llamas. Por todo lo demás, no se parecen en nada.


Presentación. ¿Quiénes y cuántos son realmente en la Firma Cisco&Miño? Aparte del implacable martillo propagandístico de la Anglogalician Cup, como todo el mundo debe saber a estas alturas.

Cisco: Somos y no somos más de 665 y menos de 667.
Miño: Nuestro nombre es Legión. No te jode.


Mal empezamos. Voy a ignorar esta salida absurda de pueril provocación judeocristiana pero me habéis dado pie para preguntaros una que no tenía preparada, ¿combaten os Porcos Bravos bajo la protección de dioses tales como Crom y Ægir o es una pose de malditismo neopagano?

Cisco: Los Stags sí que creen en el Dios Astado.
Miño: Yo en lo que creo es en follar todas las noches con una huérfana distinta usando protección.


Tengamos la fiesta en paz rapaces. A ver, ustedes que han viajado a la Madre Inglaterra con el porcobravismo rampante más irreductible. Aparte de beber de forma compulsiva, ¿se folla en esos trayectos?

Cisco: A mansalva. Pero solo los de siempre.
Miño: Evidentemente que sí. Somos los putos Porcos Bravos.


Visto desde fuera parece que los ingleses no participan mucho de todo el cotarro, ni allí ni aquí, aparte de ejercer su papel del otro ¿A qué se debe? ¿Condescendencia imperialista?

Cisco: Cuando vea a un stag se lo preguntaré.
Miño: La delgada línea roja del Imperio en la Anglogalician siempre la han representado os porcos bravos. Los stags, más que condescendientes, me parecen superados por la magnitud que ha tomado la competición. A ver ahora bajo la égida de la Boromancia...


L.B.Q?, rompeolas hierático en todos los bosques de arce, tercia ahora en la entrevista para aliviar la tensión, pero antes decide pedir otra ronda: ¿Qué tomáis?

Cisco: Dentro de poco, Newcastle.
Miño: Cerveza inglesa en jarra de estaño.


L.B.Q? toma carrerilla. Vuestra vertiente musical parece despreciada por, al menos, un ochenta por ciento de la masa crítica porcobrava.¿Por qué? ¿Qué importancia le dais?

Cisco: No estoy de acuerdo. El buskerismo zanfogriento ha llegado para quedarse. Por ejemplo, Querido Extraño trovando en Bristol es uno de los hitos de la Anglogalician. La vertiente musical está firmemente arraigada en la psique colectiva de la Causa. Y lo que es más importante, alentada desde el Rodillarato.
Miño: Yo que voy a cantar que no se sepa. Soy el líder de Guadalete y los Detractores, letrista de guardia en Gog y las Hienas Telepáticas, y, en nada me voy de gira por el sur de Galizalbión con Willy Sex y los Sogas. Por si fuera poco estoy preparando un disco de versiones del genial Rafa Berrio. Joder, ¿qué más tengo que demostrar?


Hablando del Rodillarato. Realmente, ¿Qué hostias es?

Cisco: Es un altar cripto-administrativo que necesita ser regado diariamente con litros de sangre. La tuya valdría para hoy.
Miño: Un cóctel molotov con gasolina robada a Lovecraft, a Orwell y a Ballard; y, un mal menor que evita que la Manada devenga en rebaño.


En la cúspide del Rodillarato está el Main. Hay quien le acusa de delirios de grandeza. Seamos francos, ¿Se pueden tener delirios de grandeza en The Anglogalician Cup?

Cisco: Los únicos delirios que conozco en la Anglogalician son los de la revista De Lirios y Nenúfares. Y a un par de porcos bravos. No creo que ahora mismo nadie se atreva acusar de nada al Main. Ya ejecutó a todos los disidentes e incluso a algunos que no lo eran.
Miño: Es el puto Amo. En muchos aspectos lo veo como el cruce definitivo entre Chuck Norris, Sherlock Holmes, Bobby Murdoch y Cartman. Tengo claro que “No Main, No Anglogalician”.


Ahora que mentas De Lirios y Nenúfares. ¿Qué posición tienen Cisco&Miño en la guerra cultural abierta entre Le Vacuum Realism y el Grupo Quantrill?

Cisco: La del misionero.
Miño: Le Vacuum Realism son los mandarines culturales del todo y los del Grupo Quantrill son los enfants terribles de la nada. O al revés. Una X en la quiniela del nihilismo que nos impregna.


Hay una anglofilia manifiesta en la misma raíz de la Anglogalician. Hay una germanofilia manifiesta, por oposición, quizá, en el discurso suevo de la parte galaica (no sé si el discurso de la otra parte existe). ¿Pura provocación o educación nacional-católica hispánica subyacente en las Marcas del Oeste?

Cisco: La única doctrina oficial del porcobravismo es la del celtoatlantismo feniano y yo no voy a saber más que la doctrina oficial. La de los stags supongo que es la de perder.
Miño: A mí me da igual que sean inglesas o alemanas.


El blog de la Anglogalician Cup y sus incontables ramificaciones, espurias o no, parecen haber cobrado una especie de vida propia como experimento meta-literario on-line. Entre la ristra de referencias mutadas y la multiplicidad de las personalidades reales o imaginadas, la cosa se convierte en un problema, a veces delicioso, a veces chusco. Bastante hermético, en todo caso. ¿Era esa la intención inicial? ¿Hasta dónde puede llegar dada la calidad de sus entradas?

Cisco: ¿No hay ayuda para el hijo de la viuda?
Miño: Yo solo sé que mientras me divierta voy a continuar. El día que me resulte una obligación o me aburra, lo dejo. Sobre las intenciones iniciales, son las mismas que han empedrado esta orange plank road que todos transitamos.


En vuestro blog se habla desde hace tiempo de gente al filo de la navaja como Quantrill o Bloody Bill Anderson. Se celebra la carga de Balaklava. Entre líneas, se os compara poco menos que a una partida de rebeldes crepuscular y heroica. Es algo que podría parecer adecuado para una banda de rock, no sé si tanto para un equipo de fútbol. ¿Qué tenéis de rebeldes, qué de heroicos y qué de crepusculares?

Cisco: Crepuscular es nuestra carrera futbolística. Respecto a todo lo demás, es un sucedáneo irónico a lo club de la lucha que a falta de una oportunidad mejor de darse hostias de verdad, nos permite obtener la redención a través de hazañas heroicas en lugares como Yardley Gobion.
Miño: Las comparaciones son odiosas. Y de Yardley Gobion no se debe hablar.


Una ligera, ¿Freya o Beyoncé?

Cisco: Todos somos Hildisvíni.
Miño: Las dos. Aunque me sorprende la pregunta.


Ahora una pesada. Cisco y Miño, ¿son pareja artística al modo armario de Gilbert&George?

Cisco: No.
Miño: ¿Te refieres a Gilbert&Sullivan?


Si como sostuvo alguien en el blog, Galicia fuese un país inventado, ¿qué aportaría la Anglogalician Cup a tal invención?

Cisco: Galicia no es un país inventado.
Miño: Ni creo en la fronteras ni en los países ni en las banderas.


Volviendo a lo puramente deportivo, los Stags parecen incapaces de recuperar la hegemonía. Su tiro de mierda desperdiciando tres ediciones de ventaja ha sido estrepitoso ¿Acierto de los Porcos o incapacidad de los ingleses?

Cisco: Desde Land's End to John o'Groats solo se canta Its just like watching Porcos Bravos. Le dimos el gallo a Asclepio y la cosa fue para arriba.
Miño: 6 victorias a cinco no son para tirar cohetes. No hay que bajar la guardia que el orgullo precede a la caída.


Barrilete y Willy S son una constante en vuestra obra. ¿Qué?

Cisco: Barrilete tiene la cabeza bien amueblada y Willy S tiene cuerda para rato
Miño: Barrilete será siempre nuestro Míster aunque si hay que beber grosella negra se bebe, mientras que Willy S es la cara amable del genocidio, el Tom Hagen del tinglado, un Pol Pot imprescindible en nuestro enorme aparato mediático. Y mira que es enorme.


Viviendo dentro de todo el tinglado, ¿es forzoso considerar que la discordia es cosa ordinaria? La caza salvaje de pingüinos y pichichinabos en los prados de heno de Larry Bowles, ¿no os provoca repulsión?

Cisco: No soy muy de manzanas. Catherine Deneuve estuvo muy dable en su momento.
Miño: ¿Qué tengo yo que ver con una acacia en flor?. En todo caso es una caza con balas de fogueo que se produce en un juego dentro de un juego. Si hay alguien que lo toma en serio es que tiene un problema serio.


L.B.Q, bardo multidisciplinar y gran ayuda en la entrevista, aprovecha este momento para irse. Gareth Liddiard le espera en el “Dutch Fustian” para un acústico sold out.

Ahora que me quedo solo ante el peligro, decido acortar la entrevista ¿es cierto el rumor que os sitúa como los autores materiales del artefacto de Los Chorromocos Descarrilados de la Anglogalician Cup? Como si tuvieras poco trabajo como Cisco&Miño...

Cisco: Por mí como si dicen que soy el jodido Main o que hago las alineaciones. Paso de rumores. Por pasar, paso de esta entrevista.
Miño: Stavrogin Frouma y Raskólnikov Lóstrego are dead. Rosencrantz and Guildenstern Are Dead.


Blades u Owls?

Los dos al unísono: Blades.


Estoy harto de sus muecas de hastío. Nos despedimos en la entrada. Ellos van a tomar one for the road al Rodaballo&Carallo. Ni se molestan en preguntar si les quiero acompañar. Me voy con la sensación que han vacilado de mala manera. Que si mañana repito la misma entrevista, contestarían de forma distinta. La verdad es que no me han caído muy bien. Un par de prepotentes que creen que el talento les sirve de excusa para ir por la vida pisando gente.

Les veo alejarse silbando por Dry Run Hollow Road, proas desafiantes contra la sede cernada de Henderson&Bolla Hastings. Entonces volvieron a lanzarse piedras y ladrillos, y más tarde llegaron las balas…

¿Qué hay después de la muerte?

Cisco: Vos sois el estudioso de la teología.
Miño: Otra entrevista.

Viaje Sentimental por Yorkshire, por England, e incluso por Gales. Uno no se libra de un Reino unido

In Memoriam Steve Pearce, aka John Terry



Los ingleses, los ingleses, que vienen los ingleses, the englishmen are coming. La noticia corre como la pólvora por los mentideros habituales. Estamos en Abril del año 2007. Guarden la fecha en la memoria.

El heraldo de la nueva es uno que luego acabó siendo conocido por el título de Mainporco, aunque esa es otra historia. “Pontevedra - nos explicó- va a ser el campamento base durante 4 días de unos 20 ingleses procedentes de Sheffield que están en ruta celebrando una Stag’s Night”- ¡Ah, bueno! acabáramos. Yo me preparé para lo mejor y las fuerzas de seguridad para lo peor.

Desde aquello, las cosas rodaron cual cabeza decapitada. Mi primer contacto contra ellos fue cerca de la capilla de San Roque, esperando el autobús que nos llevó a ver un partido entre Celta y Mallorca. Recuerdo bien, como si de una aparición se tratase, a un sorprendente y variopinto grupo de personas de diferente altura, edad y grosor, vistiendo camisetas de futbol en su mayoría rojiblancas (Sheffield United) o blanquiazules (Sheffield Wednesday). Hay que reconocer que estos ingleses, de futbol saben bastante (excepto jugarlo) y no querían dejar pasar la oportunidad de visitar un campo tan mítico como Balaídos.

Digresión: Ni por asomo se me ocurrió que siete años después aún estaríamos compartiendo unos fines de semana, ahora numerados a la romana, tan divertidos como anhelados, o, que gallegos e ingleses mantendríamos contacto regular a través de las redes sociales y del enorme aparato mediático de la Anglogalician Cup.

Se cuenta y rumorea que al día siguiente del partido en Vigo se jugó un correcalles resacoso entre los ingleses y un grupo infame de locales prepotentes que vendieron la piel del oso antes de cazarlo. Yo no acudí porque mi rodilla estaba aún peor que en la actualidad. Sin saberlo me estaba perdiendo la I.

Desde entonces he visitado seis veces Sheffield, seis viajes llenos de anécdotas y grandes momentos. Aquí va mi resumen, hecho a base de machetazos y pintas:


Primer Viaje

Septiembre de 2007. La despedida del Main, cuando todavía no lo era. Por motivos obvios, las opciones eran Inglaterra o Inglaterra. Además, ahora teníamos un motivo de peso para viajar a la ciudad del Acero. Así que emprendimos viaje un cuarteto de pioneros (hubo muchas bajas de última hora). En Inglaterra se nos unió un quinto. ¿Somos los Porcos originales? La polémica está en el aire, sostenida más que nada por los que no hicieron ese viaje.

Digresión: Me gusta viajar a Inglaterra, no sé desde cuando tengo esa atracción, aunque sí recuerdo, que ya siendo muy pequeño, la primera historieta que siempre leía en los comics, era la de Sir Tim O´Theo que siempre acababa bebiendo las pintas en el Ave Turuta, junto a su fiel Patson.
Algo así nos pasa a los Porcos, siempre acabamos la historia tomando unas pintas en los pubs.

Dicen que la primera vez siempre es algo especial e inolvidable. Ciertamente guardo un grandísimo recuerdo de este viaje. Burton Upon Trent no es que destaque por sus grandes monumentos ni su belleza ni nada parecido, pero qué más da, si como ellos la definen es The Britain´s brewing capital & the ale center of the world.
Está todo dicho. No faltó por tanto, lo que estábamos buscando, excelente cerveza, y además, nos encontramos con la grata sorpresa de un salvaje festival CAMRA.

Curiosamente, en este primer desplazamiento apenas estuvimos 24 horas en Sheffield. Poco tiempo pero bien empleado.
Tras tres días de destrucción personal en Burton (escapada a la recomendable ciudad de Nottingham incluida) nos levantamos golpeados por el vicio el domingo 23 para hacernos unos 100 kilómetros en coche y llegar a tiempo de ¿jugar? ¿disputar? ¿patear? la II, aunque conste que de aquella aún no sabíamos que era la II.

Después el tercer tiempo en un pub llamado Psalter Tavern, que devendría en cuartel general de los Porcos por los tres viajes siguientes: III, V y VI.
Tras la comida, una ruta cervecera (que ahora ya es tradicional acto oficial) por el Fat Cat donde prendió la chispa, el Kelham Island Tavern, Riverside y Harlequin.

Por si fuese poco y para dar la puntilla a nuestro hígados acabamos el viaje en Liverpool.


Segundo Viaje

Bien, cualquiera podría pensar que esto de la AGCUP, no pasaría de ser una idea alocada de todos, verbalizada por el Main siempre atento al zeitgeist y a colgarse medallas, producto de una ingesta excesiva de cerveza con sus correspondientes fases de exaltación de la amistad y cantos regionales. Una idea, como tantas otras, que caería en el olvido y que nunca más se hablaría de ella.

Pues no, el concepto de aquel 23 de septiembre de 2007 era demasiado bueno como para dejarlo ir a morir sin más. Descubrimos que estábamos dispuestos a sacrificarnos por la Causa y al día siguiente de proponer la competición, ya buscábamos nombre para el equipo, diseño para el trofeo, e ideas varias para que el chorromoco siguiese adelante.
Y, cómo no, la mejor muestra de sacrificio era dar el primer paso y para que no se enfriase la cosa decidimos en Liverpool que viajaríamos en la primavera siguiente.

Claro que, para ello debíamos superar dos obstáculos importantes.

El primero, las parientas.

- ¿Qué vas a volver a dónde?
- A Sheffield, a jugar un partido.
- Qué partido ni que gaitas, déjate de bobadas hombre, tú no vas.
- Que si, que sí, que es una competición seria y que es importante ganar la Copa.
- Ya... las copas, ya se yo las que son, la de los cubatas y las pintas esas...
- Que no mujer, que de verdad es ir a jugar un partido muy importante.
- Ahora irse de juerga con los amigotes, se le llama así... Que no, que tú no vas...
- ...
Y de morros una temporada.

Entiéndase que ahora cualquier persona que quiera viajar, tiene como prueba fehaciente para negociar un blog con tropecientos mil usuarios únicos y chorrocientos miles de comentarios-piontas, tiene un facebook de miles de seguidores con fotos donde mostrar los lugares de interés que visitan los Porcos Bravos, tiene un twitter que está buscando su sitio bajo la lluvia, tiene 10 blogs bastardos más, y, por si fuera poco y para dar más lustre, sólo hay que tirar de la excelente prensa local y ver las cosas bonitas que ponen acerca de los Porcos, firmas tan importantes y autorizadas como Rodrigo Cota, Adrian Rodríguez y Clara Aldán, entre otras.

Ahora os parece fácil cabrones, pero los inicios fueron difíciles, muy difíciles.

El segundo, el equipo. Ahora que el partido es oficial no podemos volver a presentarnos cinco en precarias condiciones y volver a dar un espectáculo similar al de la II. Ahora somos la punta de lanza del fútbol gallego. Por lo tanto necesitábamos convencer a alguien más para poder jugar un partido en condiciones. El reclutamiento funcionó de aquella manera (la creación de este BLOG en febrero de 2008, ayudó a ello) y así pasamos de ser cinco expedicionarios a ocho, número de rima fácil.

Así que de Santiago a Madrid y de Madrid a Leeds. De nuevo en Inglaterra.

De este viaje quiero destacar la excursión por North Yorkshire. Estuve a punto de no ir y quedarme por Sheffield de turismo, pero como me levanté temprano decidía acompañar a los demás. Os digo, posiblemente una de las jornadas más bonitas en todos los viajes a las Islas.
Estoy seguro que no seré el único al que le no le importaría repetir visita a Masham (y sus sublimes cervecerías Theakston y Black Sheep) Ripon y York. Tal cual un capítulo de Downton Abbey.

En esta edición estrenamos entre otras cosas la Copa de peltre que ahora pueden ver en O Grifón. Perdimos el partido por 1-0.

La típica ruta cervecera Fat Cat, Kelham, Riverside, Harlequin, cierra la visita a Sheffield.
El viaje vuelve a recalar en el puerto de Liverpool.


Tercer Viaje

Una vez al gran Norm de la serie Cheers, le preguntaban:
- ¿Qué va a ser Norm?
- Pues como tengo que hacer tiempo para tomar la segunda pinta, vete poniéndome la primera.

A nosotros nos pasa algo similar, para beber la segunda vamos haciendo tiempo bebiendo la primera, para tomar la tercera pasamos el tiempo con la segunda, para bajar la cuarta nos entretenemos con la tercera, para disfrutar de la quinta nos vamos pidiendo la cuarta...

Diez meses después del segundo, hacemos el tercer viaje a Inglaterra. Entre medias hemos ganado la CUP por primera vez y la competición se va asentando, Vamos a disputar ya la V edición.

Viajamos uno más que la vez anterior, nueve.

Sheffield nos ofreció como siempre un excelente fin de semana, coronado por el triunfo 1-3 en el terreno de juego.

En Rugby, curiosamente, decidimos que dejaríamos de jugar con polos de rugby y empezaríamos a jugar de negro. Bueno, lo de los polos lo decidimos entre todos, lo de jugar de negro, el Main. Rugby fue una arriesgada parada técnica, camino a Londres.

A partir de esta edición, siempre hicimos los viajes hacia y desde Londres.

Es una pena perder la baza de Liverpool, una ciudad muy futbolera, con cultura, compras, marcha apocalíptica, pubs majestuosos, una ciudad ideal para el porcobravismo. Esperemos que algún día el señor Michael O´Leary vea el gran negocio que puede suponer la AG Cup y se decida a poner una línea directa en condiciones horarias decentes.


Cuarto Viaje

Taberna de Moe, día de San Patricio.
- Vale, oídme, hoy es el día del año que se bebe más ¿quiénes son los que van a conducir?
Se levantan unas pocas manos.
- Pues largo de aquí, que solo quiero a los que dejen la pasta.

El cuarto viaje coincide con la VI. Saltamos turno y volvemos a jugar fuera de casa. Es Marzo de 2010. Aunque viajamos el día después de san Patricio, no tenemos el problema, ya que ninguno pilota un avión. Por tanto la previa del viaje también fue interesante.

La idea se asienta completamente y pasamos a ser 12 viajeros en esta ocasión. Doce en el patíbulo.

Oiga, pero no todo es beber. Hacemos turismo, vemos otra muchas cosas como orfanatos e incluso, quien lo diría, visitamos fábricas de cerveza.

En este viaje tuvimos la ocasión de conocer la Thornbridge Brewery. Una visita entretenida e interesante con unos dueños muy amables que nos regalaron botellas de Jaipur.

También vamos al fútbol. Hemos visitado los campos del Burton Albion , el Sheffield United y el Sheffield Wednesday.

Perdimos el partido de la VI por 2-1, y aun así disfrutamos de un gran tercer tiempo por los pubs que todo el mundo a estas alturas debería recitar de carrerilla: Fat Cat, Kelham, Riverside, Harlequin...

De regreso a Londres, la alocada y estupenda idea de desviarnos a Newton a conocer el Queen´s Head Pub, uno de los siete magníficos de CAMRA. Estas cosas hacen grupo, mito y leyenda en el porcobravismo.


Quinto Viaje

Como casi siempre, toca madrugar y mucho (ya saben lo duro que es ser un porcobravo) pero... de nuevo Norm al aparato.
Woody: ¿le pongo una pinta, Mr. Peterson?
Norm: es un poco pronto, ¿no Woody?
Woody: para una cerveza
Norm: no, para las preguntas estúpidas.

Así que nunca es pronto para la primera antes de embarcar.


19 meses de espera para volver a Sheffield. Estamos en Octubre de 2011 y vamos a disputar la VIII.

Por primera vez no subimos el número de expedicionarios y volvemos a ser 12.

De este viaje destacaría dos cosas, por un lado Whitby, valió la pena las horas en el bus de Finlandia Travel. Seguramente esta localidad portuaria cargada de literatura está en el pódium de lugares más bonitos hollados por el porcobravismo.

La segunda, el acto más formal y protocolario que hemos vivido en la historia de La AGCUP, la recepción que la alcaldesa de Sheffield concedió al equipo en el Sheffield Town Hall. Todo un privilegio y un honor poder asistir al mismo.

Entre medias, el inefable alojamiento en el Harley Inn, asistir al segundo partido más importante de Sheffield (el steel Derby) y jugar el primero, la AG CUP, que perdimos por 4-2.

También suenan en mi memoria los magníficos conciertos en el Yellow Arch.
Es justo resaltar a estas alturas de la canción, que la faceta musical ya es parte indivisible en los actos de la AGCUP, algo que celebro totalmente ya que hace que esta aventura haga más ruido, se expanda cada vez más y vaya creciendo e incorporando nuevos adeptos a la Causa.


Sexto Viaje

Madrugón y cosas personales en la cabeza, pero en esta ocasión recurro a Homer Simpson:

Homer: Muy bien cerebro. Tú no me gustas a mí y yo no te gusto a ti, pero solventemos esto y podré seguir matándote con cerveza.
Cerebro: trato hecho.

Me doy cuenta que cada vez espaciamos más los viajes. Posiblemente la crisis. El sexto viaje para la disputa de la X, lo hacemos casi 20 meses después del último, De hecho nos saltamos el año 2012 como nos vamos a saltar el 2014.

Quizás por todo ello, viajamos con muchas ganas y record de participantes hasta el momento, 15 porconautas.

De Londres a Bristol y de allí a Sheffield, pasando por Gales (Wales).

Posiblemente hemos encontrado nuestro cuartel general definitivo en el Victoria Hotel. Gracias a su ubicación y al tour del maestro Ron Clayton descubro bastantes aspectos de esta ciudad que no había visto en los cinco viajes anteriores. Y espero que no hayáis olvidado lo de las siete colinas de Sheffield y lo de los ríos Don, Sheaf, Porter, Brook y Rivelin... Será materia de examen para poder embarcar en futuras expediciones.

Otra cosa que me ayudó en este viaje de mayo de 2013 fue haber visto la final de la copa española de antifútbol. Ahí aprendí como no debíamos jugar el domingo. Y resultó. Segunda victoria a domicilio. Ganamos 2-4 y nos trajimos la copa de vuelta a casa.

Destacar la visita al Cutlers Hall, impresionante sede del Gremio de Cuchilleros, una visita interesante aunque abstemia, el concierto de los Killer Joules y The Payroll Union, y el mítico recorrido del tercer tiempo por la habitual zona de perdición del Fat Cat y aledaños.


EPÍLOGO

Por la cerveza, causa y a la vez solución de todos los problemas de la vida. –Homer

Con una cerveza en la mano y una pinta en la otra nació todo esto y espero que sigamos brindando mucho tiempo por la larga duración de la Anglo Galician Cup.

He disfrutado de seis estupendos viajes a Inglaterra. Espero hacer muchos más.

Me he reído, me he divertido un montón, he conocido muchos pueblecitos y ciudades encantadoras, excepcionales cervezas y mala comida (bueno hasta que conocí el Yorkshire gammon), y a pesar de los dolores de combatir lejos de casa y del cansancio, en cuanto subo al avión para regresar a casa, ya estoy pensando en el siguiente.

He de reconocer que gran parte del éxito de los viajes, es que la compañía es la adecuada. Me lo pareció en el primer viaje, en el segundo y me lo sigue pareciendo.

Gente que sabe ir por libre, gente que se adapta al grupo cuando hay que hacerlo y gente a la que le gusta pasarlo bien, jugar al futbol, la buena música, aparcar tractores y como no, gente a la que le gusta la buena cerveza.

Por ello mi gratitud y mi reconocimiento a Fran, Martín, Lutzky, Marcos, Sergio, Fontaiña, Arturo, Víctor, Xandre, Jorge, Isaac, Pablo, Nando, Fandiño, Charlie, Alfredo, Jose, Luis, Manu, Xurxo y Fer, esas 21 personas con las que he disfrutado estos seis viajes.

Por supuesto no puedo olvidarme de nuestros amigos ingleses, esos que nos han tratado siempre con hospitalidad, que han estado pendientes de nuestras necesidades, que nos han hecho tantos regalos, que han sabido hacer que todas nuestras experiencias en Sheffield hayan sido magníficas (vale, vale, olvidemos los currys, el Harley...) y que hacen que siempre sea un poco triste el momento de la despedida.

Con este apurado recordatorio de media docena de ediciones overseas; con la esperanza de las tantas y muchas por venir, les despido. Como dijo el otro:
- Le aseguro caballero que ni yo mismo me creo la mitad de ese cuento, pero esto que he relatado es verdad.

XII is coming.

No pierdan la cabeza.



Fragmentos para unha hermenéutica deturpada da AGC

I. XENTE AO LONXE

En 1975 fundouse en Londres, UK, o FC Deportivo de Galicia de Londres. Nado da unión dos equipos "Centro Galego de Londres" -adscrito á sociedada do mesmo nome- e "Deportivo de Londres" -homenaxe dun grupo de coruñeses ao equipo dos seus amores-, ten na súa curta historia un traxecto cheo de éxitos deportivos que o fixeron merecedor dun “FA Charter Standard Club" por parte da Federación inglesa de fútbol.



O "Centro Galego de Londres" denominábase inicialmente "Centro Rosalía de Castro" e foi creado nunha reunión nun pub de Notting Hill en 1968 baixo os auspicios de Marcial Folgueiras (de aquí en adiante M.F.). Dende 2006, preside esta institución Nicolás Miño. Baixo a súa presidencia e, en colaboración coa Xunta de Galicia e os propios socios, o clube pasa a ter local social propio na cidade de Londres. Respecto a este acontecemento, pódese ler na súa web: "La compra del nuevo local en 869 Harrow Road, London NW10 5NG trae al club una nueva vida haciendo posible aceptar mas gente que la última sede y creando un punto de encuentro para todo el mundo gracias al restaurante , el bar y la sala de juegos."

"Un punto de encuentro". That´s the point.



II. O MELLOR PEOR PARTIDO DO MUNDO

O 30 de xuño de 2002, un día antes da final do mundial 2002 na que Brasil gañou 2-0 a Alemania con dous goles de Ronaldo Luís Nazário de Lima, disputouse o encontro Bután-Montserrat -naquel momento seleccións 202º e 203º do mundo según a clasificación FIFA, e, polo tanto, penúltima e última seleccións no ránking da organización mafiosa que rexe os des(a)tinos do fútbol mundial.

O encontro foi auspiciado polo cineasta holandés Johan Kramer, o cal foi quen de gañar o festival de cine documental de Aviñón de 2003 coa historia do partido e as condicións nas que tivo lugar. O resultado final, 4-0 a favor de Bután con tres goles da súa estrela Wangay Dorji e disputado a 4000 metros de altura, non reflexa a peripecia dos xogadores de Montserrat, obrigados a unha viaxe de avión con sete escalas que engadían unha parada en Calcuta na cal todo o equipo pillou a disentería nin a festa conxunta das dúas selección durante os días previos ao encontro que fixo estragos no estado de forma de todos os xogadores que interviron no partido.

Bután foi protectorado británico até 1949. Montserrat aínda o é na actualidade. Ás veces penso neste partido. Un grupo de caribeño-británicos collendo un avión para ir xogar a Bután contra outro grupo de tibetano-británicos, chegando enfermos ao estadio de xogo, índose de parranda os días previos, ambos habitantes de dous países minúsculos con historias de colonización-descolonización ás súas costas e non podo evitar que unha sensación coñecida me veña a cabeza: isto parécese a algo pero non remato de saber a que.




III. OS EXTREMISTAS

No libro clásico de Lucien de la Hodde sobre as sociedades segredas na Francia do periodo 1830-1848 atópase unha clasificación daqueles grupos sociais que alimentan os extremismos e conforman iso que se ten chamado "a masa". As categorías que establece o autor son as seguintes:

1. O estudantes
2. Os impotentes
3. Os bohemios
4. O pobo soberano
5. Os tontos útiles
6. Os eternos descontentos
7. Os refuxiados políticos
8. Os elementos criminais

A masa é un ser informe pero dotado do potencial de subverter a orde dominante. Na Francia de 1848 cada un destes oito grupos por si mesmo carecía da forza necesaria para darlle a volta a todo. Pero cando se combinaron entre eles quedaron no borde do cambio de réxime en dúas ocasións. Lucien de la Hodde non sabía aínda a lección que aprenderíamos máis adiante, co Maio do 68: o poder é un tigre de papel, un porco bravo sen colmillos, unha besta exhausta que so oculta o cerca que está de desfalecer a base de levar cousas por diante. O poder non é máis que a suma dos seus símbolos. Pero alguén ten que tirar deles e amosar ao rei espido, baixo eles.



IV. HORROR POLA VIDA COMÚN: UNHA NOTA SOBRE A BOHEMIA

A vida común é iso que te pasa mentras cres estar agardando pola "chamada", pola incorporación aos exércitos dos que están vivos e listos para conquerir o mundo. Moitas persoas viven esta espera como unha especie de stand by no cal vense na obriga de realizar accións que detestan de forma repetitiva (p.e. traballar, madrugar, facerse a comida, limpar a casa, etc etc) mentras o tempo pasa e o "acontecemento" non da chegado. Para conxurar esta angustia de vivir -xa coñecida polos nosos antepasados polo vello nome de tedium vitae, ou polos primeiros poetas da modernidade como spleen- o xénero humano ten inventado estratexias de diverso tipo entre as que podemos atopar tanto o deporte como a guerra. Nalgúns casos, a confusión entre estes dous termos ten dado lugar a híbridos inclasificables e lixeiramente monstruosos nos cales a pompa épica dos actos bélicos recubre coa estrutura da traxedia a banalidade do encontro deportivo.

Porén, fronte a vida común, moitas persoas cabais teñen elixido o camiño da bohemia. O mesmo Lucien de la Hodde, na clasificación anterior di dos bohemios que forman "unha clase imaxinativa que experimenta horror pola vida común". Eses primeiros bohemios que aparecen nos experimentos revolucionarios que salpican o século XIX francés teñen un gusto particular polas tabernas de fóra das cidades: nelas podían conspirar a gusto e a prezo económico dende que as taxas do ano 1830 facían prohibitivo o acceso a o viño nas cidades de máis de 4000 habitantes.

A condición da bohemia é descrita desta forma polo escritor Adolphe D'Ennery y Grangé: "Entiendo por bohemios esa clase de individuos cuya existencia es un problema, su condición un mito, su fortuna un enigma, que no tienen residencia estable, ningún lugar reconocido adonde ir, que no se encuentran a gusto en ningún sitio, y que ¡uno se encuentra en todas partes!, que no tienen una única profesión, y que ejercen cincuenta oficios; individuos que en su mayoría se levantan por la mañana sin saber dónde cenarán por la noche; ricos hoy, hambrientos mañana; dispuestos a vivir honestamente si pueden, y de otro modo si no pueden." Adolphe D'Ennery y Grangé, "Les bohémiens de Paris" (L'Ambigu-Comique, 27 de septiembre de 1843).

V. DE BUITRES E LEOPARDOS: UNHA HISTORIA QUE É UNHA FÁBULA QUE SIRVE DE CODA A UN AUTO SACRAMENTAL

Tal e como conta Francisco Ferrer Leirín no número tres da revista "El Estado Mental", na India, o uso xeralizado do antiinflamatorio Diclofenaco nas vacas ten producido unha grave mortandade de buitres dende o ano 1990. Este medicamento -que permanece nas reses despois da súa morte- pasaba aos buitres que aproveitaban os seus restos mortais producíndolles graves insufiencias renais que desembocaban na súa propia morte. A consecuencia deste crac na cadea trófica foi un aumento considerable dos cans en circulación, que de rebote, deu lugar ao crecemento do número de exemplares doutra especie: os leopardos, superdepredadores especializados en cánidos. Darlle antiinflamatorios as vacas, polo tanto, deu lugar ao aumento inesperado da poboación de leopardos. Tomemos nota: ao mellor reducir os exemplares de delfíns pode dar lugar a un crecemento inesperado da poboación de, poñamos, gatos, tapires, alacráns, dogos ou mesmo outras especies inesperadas...



VI. UNHA FRIVOLIDADE INCONEXA

Nun episodio dos Simpsons Homer di: "Deus é o meu persoaxe de ficción favorito". O meu, sen ningunha dúbida, é o Usuario Único. Esperemos que non sexa vingativo. Nin colérico. Agardemos pola súa benevolencia e imploremos o seu perdón por adiantado. Alabada sexa a súa gloria eterna. Polos séculos dos séculos e polas piontas das piontas, roguémoslle polo ben da sagrada competición. Amén.