Cuando cayó la noche, el vagabundo entró en una tasca del Norte y se lio a hostias cuando iba por la séptima pinta.
El río Lérez atraviesa 4 concellos durante su discurrir por 60 kilómetros y muere en Pontevedra, entre cantos de sirena y seres indolentes pescando lorchos desde los puentes. El vagabundo opina que en esta ciudad no debe trabajar nadie, pues las terrazas están siempre llenas y la gente no para de ir de compras. Además huele rara.
El vagabundo piensa que mejor seguir el rumbo de la estrella Polar y conocer otras tabernas y otros tractores.
El gótico es oro, el románico es plata y la Anglogalician es peltre.
El vagabundo se encuentra a una huérfana con el pelo de la hermosa color de la zanahoria y un palo en la mano.
- ¿Adonde vas muchacha?
- Ya lo ve, a dar dos palos a un alma en pena...
En Lalín el vino no se pide por tazas sino por cuncas. Y para carne, pan y vino, Carballiño. Que es sitio tirando a feo.
El vagabundo llega a Ourense, villa vieja y de noble origen, ciudad levantada a buen golpe de cincel sobre ilustres piedras, cuna de las más hermosas hijas de Galiza. Quien fundó Ourense no se quedó a vivir allí ni un par de años. El Miño lo haya perdonado.
A Coruña es ciudad abierta, alegre y decidora. La, la, la. Tiene unos 250.000 habitantes y un famosa cervecera. Sus edificios son altos y tienen un mar de historias dentro de sus barrigas. También tiene las playas de Orzán y de Riazor, donde todos los años se ahogan forasteros. El vagabundo pregunta a un neno que pasea por el puerto:
- ¿Qué queda detrás de la Marola?
- Inglaterra, que es un país de marineros. Aquí hasta tenemos un cementerio inglés
- ¿Y allá enfrente?
- La Habana. Famosa por sus pajas.
Betanzos es un pueblo con abolengo, lleno de historia y de jabalíes esculpidos en piedra. En Betanzos muere la mar y se besan con lengua el Mandeo y el Mendo. Si eres tortillera, este es tu casco.
El Vagabundo pone proa al Eo fronterizo y misterioso. En Gontán, donde los picos de las montañas se visten de niebla, encuentra un bar de mala muerte y buena suerte. En la pared, un mapa del Reino de Galiza, fechado en 1816, donde se nombran las 7 provincias: Santiago, A Coruña, Lugo, Mondoñedo, Ourense y Tui, siguiendo el mismo orden de la leyenda.
Más tarde penetra en Mondoñedo, villa donde el mundo se ve despacio, como hay que verlo. Catedral, berce e mil primavera máis de ese escritor que tanto admiramos y rancia prosopia bajo la misma lluvia. ¿Tiene río?, tiene varios. El Masma es el principal.
El Vagabundo, que había empezado a caminar de noche, se encuentra en Ribadeo muy de mañana y con ganas de tomarse un café o una pinta de cerveza negra. En el muelle, Asturias y otro país enfrente, piensa que estas callejuelas merecen pasearse con mayor sosiego.
El Mersey canta durante 113 kilómetros antes de correrse en el Mar de Irlanda. A su diestra queda la ciudad de Liverpool, ese puerto galego ubicado más al Norte de lo habitual. Medio millón de habitantes y un equipo que viste de rojo. El Vagabundo, que acaba aquí su trayecto, piensa y piensa bien que el Atlántico nos ha dado esta tranquilidad.
El Vagabundo busca una tasca para celebrar que sus pies tienen alma. El Vagabundo se promete a si mismo, que si llega a la séptima pinta, se lía a hostias. Con aquellos del fondo, que me están empezando a caer mal.


341 comentarios:
«A máis antiga ‹Máis antiga 201 – 341 de 341 Máis recente › A máis nova»
-
las cinco leyes fundamentales de la estupidez y a cada una de sus conclusiones bien pudiera caberle el nombre de cipollez, que encuentro tan eufónico como preciso.
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 17:33
-
Odio los números capicúas
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 17:35
-
Miguel Servet
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 17:38
-
Miguel Servet
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 17:39
-
esfínter de ano
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 17:41
-
Mandragora Bardot
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 18:34
-
El caso es que aquí va una paja.
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 18:59
-
Más información
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 20:44
-
¡Perseguidme si queréis! Huyo con mi facha en las manos.
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 21:12
-
Xandor Korzybskin
dixo...
-
-
18 de xaneiro de 2026, 22:23
-
Está noche las cabras duermen tranquilas
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 00:13
-
Jean-Jacques Ndala Ngambo y Mohahmed VI
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 21:38
-
Peppone
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 22:58
-
Peter Pan
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 22:59
-
The butcher
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 23:00
-
Si vas a intentarlo, ve hasta el final
dixo...
-
-
19 de xaneiro de 2026, 23:35
-
¿Y si este enfrentamiento generacional es otro truco del sistema al que razonablemente se critica?
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:22
-
Madera de lefa
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:24
-
es inglés pero parece irlandés
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:25
-
acaba ardiendo como si fuera de fósforo en la caldera de Pedro Botero
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:27
-
Truñock
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:28
-
The Puto Pato Glücklich
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 11:31
-
It
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 23:33
-
Orson (Falstaff at Midnight)
dixo...
-
-
20 de xaneiro de 2026, 23:39
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:25
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:27
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:28
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:29
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:31
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:32
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:36
-
Roi Liorta
dixo...
-
-
21 de xaneiro de 2026, 10:37
-
Eres como una gata callejera en celo.
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 00:06
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:32
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:33
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:34
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:34
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:35
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
22 de xaneiro de 2026, 13:35
-
Trampullas
dixo...
-
-
23 de xaneiro de 2026, 22:41
-
J. Battle
dixo...
-
-
23 de xaneiro de 2026, 23:56
-
El Vagabundo
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 00:13
-
Orson (Falstaff at Midnight)
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 00:15
-
Black Hole
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 21:38
-
Tristan Corbière Calvados
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 21:43
-
Herr Pollas
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 22:40
-
si quiere sentir la experiencia de ser pobre tendrá que caminar
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:07
-
sustrajeres, manges, afanes, arrambles
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:10
-
Satan
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:19
-
División 250
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:21
-
Herr Pollas Bowie
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:23
-
Stalin
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:28
-
Que el señor Nietzsche mantenga la palabra, que agarre el tirso y lo traiga de la India a Grecia
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:36
-
pero que se baje de la cátedra, en la que ha de enseñar ciencia; que congregue tigres y panteras bajo sus rodillas, pero no a la juventud filológica de Alemania
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:42
-
Para dejar un comentario, haz clic en el botón de abajo para iniciar sesión con Google.
dixo...
-
-
24 de xaneiro de 2026, 23:47
-
326 años
dixo...
-
-
25 de xaneiro de 2026, 01:13
-
Sasquatch. En una orange plank road entre el estar Delfín y el ser Fiera Corrupia
dixo...
-
-
25 de xaneiro de 2026, 23:42
-
Sasquatch. En una orange plank road entre el estar Delfín y el ser Fiera Corrupia
dixo...
-
-
25 de xaneiro de 2026, 23:43
-
Sasquatch. En una orange plank road entre el estar Delfín y el ser Fiera Corrupia
dixo...
-
-
25 de xaneiro de 2026, 23:51
-
¡Hay que tomar lecciones de abismo!
dixo...
-
-
25 de xaneiro de 2026, 23:54
-
¿Afeminado, meapilas, avaro, impotente?
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 00:15
-
El problema era éste: Finito quería a Zorrita, pero Zorrita quería a muchos más
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 00:23
-
Pitufo Blondo
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 00:26
-
Eyacular 21 veces al mes es beneficioso para la salud masculina
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 08:39
-
El Maizal de Sombras de Juan Fake
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 09:41
-
Quedequebujarra
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 13:01
-
Alba Woke
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 13:03
-
Excrementos
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 20:07
-
el propietario de una estrella
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 22:55
-
León Saint-Just
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 23:20
-
León Saint-Just
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 23:21
-
Due to a technical issue, we couldn't complete this request. Please try again.
dixo...
-
-
26 de xaneiro de 2026, 23:25
-
un tal Pero que andaba por aquí en tiempos de la reconquista. Vaya a saber: ¿Tú de quién eres? De don Pero. Este es perote
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 10:27
-
Valerio Catulo Marco Tulio Lépido Diocleciano
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 22:35
-
Moncho Ñedo
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 22:37
-
Una ciudad como Mondoñedo —decía Cunqueiro—, como Betanzos, Tours, Florencia o Nuremberga, es el más fino producto de una cultura occidental, una escuela de la más alta calidad civil y humana
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 22:48
-
A. C. M
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 22:55
-
El carro de heno
dixo...
-
-
27 de xaneiro de 2026, 22:57
-
Semónides Amorgos
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 11:27
-
Semónides Amorgos
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 11:28
-
Semónides Amorgos
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 11:29
-
Al menos cómete esas flores
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 18:48
-
los bebés nacen cubiertos de una sustancia blanca y cerosa llamada vérnix.
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 18:50
-
Los vamos a joder
dixo...
-
-
28 de xaneiro de 2026, 18:54
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 09:08
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 09:09
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 09:11
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 09:12
-
O Xoves Hai Cocido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 09:13
-
Barba de tres días y mirada de trauma mal digerido
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 16:06
-
Fuera del Topocho
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 16:07
-
Los cirujanos son los únicos que conocen la medida de sus tajos.
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 16:08
-
Ahora mantiene cierta dignidad y una distancia.
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 16:10
-
Todos los escritores reconocemos miles de influencias, pero siempre le tememos al verdadero padre.
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:37
-
No tengo ni puta idea.
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:40
-
Sab Hueso
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:43
-
si no estás alienado, es que estás muerto
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:50
-
¿No hay ayuda para el hijo de la viuda?
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:52
-
¿No hay ayuda para el hijo de la viuda?
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 17:56
-
Λεωνίδας et Les quatre cents coups
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 18:10
-
Odio eterno a los peregrinos
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 18:14
-
una singular preferencia por el quiasmo
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 18:26
-
Investido con bata de casa de camocán jaspeado
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 18:42
-
Investido con bata de casa de camocán jaspeado
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 18:57
-
el colirrojo en los cerezos
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 19:45
-
Vate con un bate
dixo...
-
-
29 de xaneiro de 2026, 19:54
-
Boroman
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 09:47
-
John Doe
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 09:57
-
Beber a CAM(a)RA lenta
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 10:51
-
el material fetiche de los teóricos de la conspiración
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 15:25
-
Necesitamos un Mistagogo que aleccione al Cardumen y adoctrine al Hato
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 20:00
-
Necesitamos un Mistagogo que aleccione al Cardumen y adoctrine al Hato
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 20:02
-
Radical Porco Bravo
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 23:37
-
Radical Porco Bravo
dixo...
-
-
30 de xaneiro de 2026, 23:43
-
Tanta polla de Europa, tanta puta mierda de Europa...
dixo...
-
-
31 de xaneiro de 2026, 08:58
-
Anónimo
dixo...
-
-
31 de xaneiro de 2026, 12:19
-
Michelin Star
dixo...
-
-
31 de xaneiro de 2026, 18:47
-
Una pareja de raza blanca denuncia a una clínica de fertilidad después de dar a luz a una bebé de raza negra
dixo...
-
-
31 de xaneiro de 2026, 20:40
-
Asclepio Taburdio
dixo...
-
-
1 de febreiro de 2026, 18:16
-
Vagabundo iletrado
dixo...
-
-
1 de febreiro de 2026, 18:24
-
Deacon Sangriento
dixo...
-
-
1 de febreiro de 2026, 20:12
-
Despido Freire
dixo...
-
-
1 de febreiro de 2026, 22:13
-
El Zurdo
dixo...
-
-
1 de febreiro de 2026, 22:17
-
Punxsutawney Phil
dixo...
-
-
2 de febreiro de 2026, 16:13
-
Wanderer
dixo...
-
-
2 de febreiro de 2026, 22:22
-
Blas Trallero Lezo
dixo...
-
-
2 de febreiro de 2026, 22:48
-
Charles Ardant Dupiq B'Auverville
dixo...
-
-
3 de febreiro de 2026, 10:14
-
Wanderer
dixo...
-
-
4 de febreiro de 2026, 23:52
-
Mik Errante
dixo...
-
-
6 de febreiro de 2026, 09:35
-
Cebola Cebolla Onion
dixo...
-
-
6 de febreiro de 2026, 11:03
-
El Heterodoxo
dixo...
-
-
10 de febreiro de 2026, 21:44
-
Esta distancia debe analizarse
dixo...
-
-
11 de febreiro de 2026, 15:13
-
Inglés afincado
dixo...
-
-
12 de febreiro de 2026, 09:54
-
Odiseo
dixo...
-
-
13 de febreiro de 2026, 19:27
-
Uno que se cela
dixo...
-
-
16 de febreiro de 2026, 22:59
-
León Saint-Just
dixo...
-
-
20 de febreiro de 2026, 20:28
-
Montaraz
dixo...
-
-
23 de febreiro de 2026, 09:04
-
Mike Barja
dixo...
-
-
23 de febreiro de 2026, 11:15
-
Inés Castro Barreto
dixo...
-
-
23 de febreiro de 2026, 18:33
-
Liam Neeson
dixo...
-
-
24 de febreiro de 2026, 09:31
-
Pregunta
dixo...
-
-
28 de febreiro de 2026, 10:28
«A máis antiga ‹Máis antiga 201 – 341 de 341 Máis recente › A máis nova»La primera cipollez advierte de la próvida extensión de la estupidez entre los seres humanos. La segunda señala que ese vicio o ese deleite, la estupidez, puede enseñarse arropada por muy dispares y disfrazadoras y engañosas características. La tercera alecciona sobre la gratuidad de la estupidez, que es algo así como la poesía pura o el deporte olímpico de los tiempos heroicos. La cuarta nos instruye acerca de lo cara que resulta la convivencia y aun la mera tolerancia con el estúpido, y la quinta indica de los obvios riesgos del trato con quien puede ser todavía más peligroso que el malvado. La gente se confía mucho y hace oídos sordos a las sabias advertencias que venimos llamando cipolleces. Nadie debe olvidar que tras la confianza está el peligro acechando con su estúpida y mansísima paciencia.
Admito los pálpitos y aun las razones y sinrazones del sentimiento, la lengua en la que se nace y en la que se aspira a morir, el color de una bandera a cuya sombra se vive y se ama y se pelea desde hace ya muchas generaciones, el himno que resuena en el corazón, pero procuro que sobre ellas prevalezcan las adivinaciones y aun las sorpresas de la inteligencia, el espíritu de la lengua en la que hablamos y las ideas que con ella queremos expresar, el sentido de una bandera y aun de todas las banderas, la poesía o la melodía que casi explica el contenido del amor y nos señala sus lindes, etc. Lo malo no es confundir las razones con las sinrazones ni las adivinaciones con las sorpresas sino tomar el rábano por las hojas y, puestos a despeñarnos por el barranco de los despropósitos, hacer lo mismo con el culo y las cuatro témporas. Los confundidores, siendo malos, no lo son tanto como los confundidos que, con frecuencia incluso a su pesar, suelen ser peores.
Una noche, en Liverpool, cuando iba ya por las tres pintas largas, o sea una azumbre y media, más o menos, me asió la mano fuertemente, me miró a los ojos, yo creo que me miró sólo al ojo del corazón, no al otro, y me dijo con muy amarga voz: —Sólo admiro a las mujeres capaces de volverse locas a voluntad y a los hombres aficionados a cruzar cada mañana el recóndito abismo de la muerte, la vociferante sima en la que abreva el demonio; todo lo demás son bagatelas de pequeños burgueses. Si una mujer no sabe loquear según capricho y un hombre no se atreve a jugar a la ruleta rusa el día de su santo, por mí pueden irse los dos al garete o, como decía el cagón, a la mierda, con perdón sea dicho.
Hay hombres que nacen con una insobornable pasión de mando que suelen poner al mejor servicio de sus apetencias, y hombres que, por el otro sendero, vienen al mundo lastrados de una benemérita pasión de desobediencia, que suelen regalar al prójimo y a sus afanes; declaro mi simpatía sin reserva por estos segundos, que siempre me parecieron más de fiar y también más útiles al procomún. Aquéllos son quienes, a lo mejor sin saberlo, echan arena a los engranajes de la historia que chirría y aun se detiene a su paso, y estos otros son quienes la mueven, por lo común ignorando que en su corazón fabrican el combustible que la empuja hacia adelante.
A los historiadores les suele gustar más el recuento de los mandones que la crónica de los que no sonríen al mandón; es posible que su actitud, si más antipática, sea también más rentable, y váyase lo uno por lo otro. La humanidad apila sus muertos y se mira en el espejo de sus muertos, a veces para espantarse y a veces para admirarse, que todo nutre si se acierta a digerir. La historia del mundo no es sino el recuento de sus crímenes; quizá sea peor todavía suponer que no es más cosa que el cómputo de sus inercias.
Todas las teorías son grises y que sólo se enseña lozano el dorado árbol de la vida
La intuición de una mujer es más precisa que la cerveza de un hombre.
Cuando hemos alcanzado una categoría, no debemos hacer nada que nos haga parecer inferiores a ella.
Discurso violento: no puedes amenazar, incitar, glorificar ni expresar deseos de infligir violencia o daño. Más información.
Entidades violentas y de incitación al odio: no puedes afiliarte ni promocionar actividades de entidades violentas y de incitación al odio. Más información.
Explotación sexual infantil: tenemos tolerancia cero hacia la explotación sexual infantil en X. Más información.
Abuso/acoso: no puedes compartir contenido abusivo, participar en acoso dirigido hacia una persona ni incitar a otras personas a hacerlo. Más información.
Conducta de odio: no puedes atacar a otras personas por su raza, etnia, nacionalidad, casta, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad grave. Más información.
Perpetradores de ataques violentos: eliminaremos las cuentas de perpetradores individuales de ataques terroristas, ataques extremistas violentos o ataques masivos violentos, así como también podemos eliminar los posts que difundan manifiestos u otro contenido producido por los perpetradores. Más información.
Suicidio: no puedes promover ni fomentar el suicidio o las autolesiones. Más información.
Contenido multimedia delicado: no puedes postear contenido multimedia excesivamente violento ni compartir contenido violento o para adultos en videos en directo o en imágenes de encabezado. Tampoco se permite contenido multimedia que muestre violencia o abusos sexuales. Más información.
Productos o servicios ilegales o ciertos productos o servicios regulados: no puedes usar nuestro servicio para propósitos ilícitos o en beneficio de actividades ilegales. Esto incluye la venta, compra o facilitación de transacciones de productos o servicios ilegales, así como de ciertos tipos de productos o servicios regulados. Más información.
Toda obxección, toda dúbida, refírase ao que se refira, é criminal. Aí chegamos. Esa é a liberdade intelectual que se nos deixa. Nós, porén, sostemos que a afirmación libre de todos os puntos de vista, que a confrontación permanente de todas as tendencias constitúen o fermento máis indispensábel da loita revolucionaria.
No hace mucho vi una película que creo es la más desagradable que recuerdo. Anticristos, posesiones, toda clase de secuencias adiaboladas nunca han sido tan crudamente retratadas como en esta historia. Y lo más escalofriante es la propia intencionalidad de la narrativa: el Diablo no existe, es una patología que puede curarse a fuerza de "reinserción" (ese final demoledor que tan bien exprime Dugin en las páginas finales de su POLITICA AETERNA).
Rumiando el sabor acre, a cenizas del Averno, que me dejó la cosa, comprendí mucho mejor la profunda sensación de liberación, de esperanza, de RESETEO, que me había dejado ese final feliz de ERASE UNA VEZ EN HOLLYWOOD con Di Caprio evitando de carambola el destripamiento de Sharon Tate con un amigo, un perro y un lanzallamas.
Poco después de epifanizar con este trabajo de Tarantino, la realidad (antes de que Trump 2.0 retornase a la Casa Blanca) parecía reproducir ese momento final en un pequeño agujero negro de América Latina que estaba siendo redimido de su fatalismo miserable por un sujeto carismático y más quirurgo que demiurgo, cirujano de hierro (que dirían nuestros bisabuelos noventayochistas): El Salvador llevaba agonizando desde décadas sin la menor tregua a la esperanza hasta que llegó Bukele y mandó parar.
En Rusia llegó Putin unos años antes y también mandó parar. Quirurgos fríos e inexorables, con algo de aquellos alien que se supone ayudaron a una humanosfera incipìente, casi prehomínida, a elevarse piramidalmente a perspectivas inconcebibles de funcionalidad para esos tiempos: Putin desde la ciudad creada por el zar Pedro desciende a Moscú y todo empieza a cambiar: en cuanto a Bukele, tan ajeno desde su adn mediterráneo oriental al sempiterno lumpen latino, con esa disposición cool tan bizantina y tan siriaca, coge a los "Kevin" salvadoreños del cuello y los aísla de sus víctimas. Porque, a diferencia de la entropía políticamente correcta del chantaje moral y de la latría por lo disfuncional, la prioridad es PROTEGER A LAS VICTIMAS y no prestar más atención y cuidado a quienes las victimizan.
Ese final espantoso, demoledor, aberrante de TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN poco a poco (en Rusia, en Hungría, en El Salvador, en China, en Japón y, con sus tiras y aflojas, en el propio corazón USACO de Occidente) se va transformando en la fantasía salvadora de Sharon Tate, una salvación planteada sin contemplaciones, sin mórbidas justificaciones del actuar de los victimarios, sin priorizar los "derechos civiles" de los mansonitas, sin dar al Diablo la carta del SUPREMACISMO MORAL.
Hoy ese Diablo se refugia en los restos de discordia entre las grandes potencias, restos encarnados en esos regímenes disfuncionales, los "hijos de perra" rooseveltianos (esas diabólicas armas/peones que una potencia usa contra otra). Si se abomina de Zelensky, no se puede (salvo desde el cinismo de los peores hábitos de la Guerra Fría) justificar a Maduro. Lo que Trump y Putin están haciendo bien en relación con Ucrania (su consenso frente a las insidias de UK y de la UE), deberían hacerlo también para Venezuela, trascendiendo el falso dilema entre el tirano en el machito y la "cerda" (uso calificativo duginiano) aupada con el Nobel a liderar una oposición que lleva siendo impresentable ya desde los tiempos de CAP versus Chávez. Un acuerdo entre USA, Rusia y China sobre Venezuela para "singapurizarla", "orbanizarla", "bukelizarla", redimirla de su ya larga y cada vez menos soportable DISFUNCIONALIDAD. Si la MULTIPOLARIDAD del reseteo ha de ser auténticamente creíble, aquí hay una buena ASIGNATURA PENDIENTE que acometer.
Ndala Ngambo arbitrará la XX en Sheffield y los Stags vestirán de blanco.
Amego segarro, robo y corro.
A medida que nos hacemos mayores nos transformamos en nuestros padres; si pudiéramos vivir lo suficiente, veríamos cómo se repiten las mismas caras una y otra vez.
Los adultos siguen caminos. Los niños exploran. A los adultos les gusta recorrer siempre el mismo camino, cientos de veces, o miles; puede que nunca se les ocurra salirse de su ruta, arrastrarse bajo los rododendros, encontrar huecos en las vallas. Yo era un niño, lo que significaba que conocía mil y una maneras de salir a la carretera sin pisar siquiera el sendero que llevaba hasta la puerta.
Somos incluso tan pobres que vendemos las vacas por su carne a los carniceros de las grandes ciudades y nos contentamos con cerdo, y lo comemos tanto en todas sus formas, ahumado, atocinado, en picadillo, salado, que acabamos pareciéndonos a ellos, la cara rosa, la cabeza colorada, lejos del mundo, en bosques y cañadas negras.
Quisiera descubrir ese auxiliar valioso que aún no tenemos. Con el vientre ceñido por un rabo enorme, así es como me gustaría tomarte. Tu culo ya no se tendería en vano hacia mi vientre, pues con cada embestida sentirías mi polla penetrar más hondo en tu carne, y entonces de verdad creerías que el amante soy yo.
—A los infieles deberíamos matarlos a todos.
—Puede que sí.
—¿Fusilados o ahorcados?
—Tanto tiene.
Los perromoros que pescan sus besugos de reflejos dorados al sur del estrecho de Gibraltar dicen que el viento pasa pero la mar permanece, el ruido de la mar no va y viene como piensa Floro Cedeira, el pastor de vacas, sino que viene siempre, zas, zás, zas, zás, zas, zás, desde el principio hasta el fin del mundo y sus miserias, a la ciudad de Dugium Duio, que era la capital de los nerios, se la llevó el viento y la sepultó en la mar, dicen que entre el petón de Mañoto y el Centulo, esas piedras llevan ahí mil años, dos mil años, tres mil años criando concharelas y percebes, pero el ruido de la mar no va y viene como piensa Floro Cedeira, el pregonero de las saludables virtudes del pulpo crudo, es lo mejor para combatir el reuma y la tortícolis, sino que viene siempre, zas, zás, zas, zás, zas, zás, desde el principio hasta el fin del mundo y aun antes, otros cuentan que Dugium murió aplastada por un terremoto en el canal que separaba la ínsula de Fisterra de tierra firme y unía las playas de Mar de Fóra y Langosteira, cuando recreció el terreno la ciudad quedó sepultada para siempre, la mar muge como un buey amargo, igual que un escuadrón de bueyes roncos y amargos, quizá fuera mejor decir que la mar muge como un coro de cien vacas pariendo, quizá más, y en San Mereguildo de Gandarela, la ciudad que ardió bajo las aguas cuando lo de Juanito Jorick, el dublinés al que caparon por una apuesta en una romería, las campanas voltean al compás de tres por cuatro para que los católicos podamos cantar las alabanzas de la virgen Locaia a Balagota, la moza a la que los infieles frieron el virgo en alpechín y le escarnecieron la naturaleza pintándole los nueve buratos del organismo con purpurina, daba risa verla.
—¿No nota usted que cada día que pasa hay menos vergüenza?
—Pues, sí, puede que sí, yo no sé dónde iremos a parar.
Los perros no valen para mucho porque con los trabones molestan después de haber gozado, la verdad es que tampoco merece la pena probar lo que ya se conoce.
—¿El demonio tiene trabones?
—No creo, eso se sabría.
—¿Y los cabros?
—No creo.
—¿Y los portugueses?
—No creo, los portugueses son como los galegos.
—¿Y los asnos?
—Tampoco.
Los vientos se llaman según la costumbre, esto es, el punto de la rosa de donde soplen, el del N. es el del norte, ya se entiende, al del S. le llaman vento de baixo, el del S.W. es el vendaval, el del E. el terral y el del W. el mareiro.
De todo se cansa uno, de casi todo, y tampoco se sabe demasiado a ciencia cierta si el cansancio es flor espontánea o circunstancia cultivada; bien mirado, es lo mismo que sea la una como la otra cosa porque el cansancio, como la fatiga, el aburrimiento o el desamor, es carne de puñalada que se presenta en cueros y sin avisar.
El dar la cara cada mañana a la hora del desayuno es algo capaz de ensimismar y aun quemar al mismísimo lucero del alba y uno, que ya cuenta los años por cicatrices y las experiencias por latigazos, también quiere probar ese nirvana que casi todos los poetas líricos y algunos épicos llaman las mieles del descanso.
Uno anuncia que se va a su casa a holgar, mejor dicho, que se queda en su casa para holgar, leer y escribir. A lo mejor, lo que pasa es que uno se va con la música a otro lado. El ocio, que no es virus que jamás me haya atacado con mayor violencia, es algo que también tiene sus servidumbres.
Uno de los males endémicos de la xenofobia, la minimización del forastero, suele llevarnos a la conclusión de que se parecen entre sí todos aquellos que no se parecen a nosotros: los chinos, los negros, los gitanos, los moros, los indios, los esquimales, etc. Los que quedan dichos se parecen los unos a los otros no sólo en su aspecto, sino también en su olor y en su sabor: los chinos huelen a yerba medicinal, los negros a pescado crudo, los blancos, según los negros, a muerto, etc.; los blancos (asados, fritos o cocidos) sabemos a caballo de matadero, los chinos a boquerones fritos, los negros a panceta, etc.
Los brujos no crean, sólo participan −con todas esas cosas ‘rebosantes, hirvientes, hinchadas y espumosas que se extienden como una enfermedad infecciosa… Un horror sin nombre’. Lo indecible… la decodificación generalizada de todos los flujos. No hay vuelta de hoja, ni cura, ni caso. Sólo agujeros por los cuales Eso podrá salir arrastrándose
Y si alguna vez os ofendo, os enviaré una rosa roja para pedir perdón. Y si alguna vez recibo una presentada con ese mismo propósito, devolveré una blanca para demostrar que todo está perdonado
El tío iba sentado detrás, comentándolo todo en voz alta, como esas viejas que quieren enganchar una conversación en la cola de los embutidos.
—Vaya adelantamiento. Pues si que hace calor. Hay que ver cómo está el tráfico. Por cierto, ¿es usted iraní?
—No señor, es que soy moreno.
—No crea que a mí me importa.
—No veo por qué iba a importarle.
—Quiero decir que no creo que uno por ser negro…
—Oiga, yo no soy negro, no soy iraní, sólo estoy moreno.
—No se preocupe, yo sé que hay negros buenos y malos, como hay blancos buenos y malos.
—¿Usted es indio…?
—¿Qué?
—Digo que si es usted indio. Indio americano, me refiero. De esos que tiran flechas.
—Oiga, no tiene por qué enfadarse.
—No me enfado, es que me parece usted indio. Me parece que tiene una cara de indio tremenda.
—Bueno, será mejor que lo dejemos.
—No, si a mí no me importa. Hasta me gustan los indios. Yo ser amigo de indio. Buen amigo. No tener miedo.
—Siento haberle ofendido. Es que me parecía usted iraní.
—Pues a mí me parece usted un indio.
—Está bien, déjeme aquí mismo.
—Adiós, que tu corazón galope feliz como un potro en la pradera.
Al moro le llamaba todo el mundo así, y se la traía floja, pero no soportaba toda esa mierda paternalista del gran hombre blanco. Como era casi negro, había desarrollado cierto orgullo de raza. Hay que joderse con eso de la violencia gratuita.
VESTÍA PANTALONES DE LOCO, zapatos verdes de loco y una camisa grande de chino. Toda la ropa era en realidad como de chino loco. Entraba a trabajar a las nueve y salia casi a las diez de la noche, así que tenía unas diez horas al día para vestir como una persona y casi catorce para vestir como un chino loco. Mientras estaba en el almacén o en la tienda no era tan grave, porque allí todos vestían igual y los clientes entraban para comprarse esa ropa de chino y pagaban mucho dinero por ella y se miraban en los espejos y los vendedores aplaudían y todo era parte de la misma locura, pero en la calle todo se volvía contra mí. Y yo pasaba la mayor parte del día en la calle. Repartiendo la ropa a domicilio y llevando trajes devueltos a la tintorería para venderlos después como nuevos. A las once ya estaba en casa durmiendo. Dormía tres o cuatro horas de un tirón y luego salía a beber algo en los bares pequeños del centro, sin hablar mucho con nadie. A eso de las seis y media volvía para casa y dormía un par de horas más. Luego me levantaba, me daba una ducha y caminaba asustado hacia mi loco uniforme.
Mientras andaba haciendo el imbécil, bebiendo en los bares, no paraba de pensar: una mujer te sacaría de todo esto. Una mujer te convertiría en uno de esos que escriben canciones. Una chica cariñosa con un buen culo hará de ti un hombre nuevo. Ordenará tu casa, esconderá el rencor en alguna parte y no volverás a verlo. Y ese día llegó. Una preciosa rubia, con las mejores piernas del mundo debajo del mejor culo del mundo. Después de follar, nos quedábamos abrazados y ella me acariciaba y todo era tan bueno que me sorprendía no pagar peaje. La casa se llenaba de vestidos colgados de las puertas y todo parecía mío. Sólo que lo bueno no dura mucho. De pronto me puse a pensar en todos los tíos que habían estado allí dentro, sacudiendo con lo suyo. No sé de dónde coño venían esas ideas, pero venían. Como la gripe. Me llenaban el alma de odio. Los odiaba a ellos, a los tíos y también a ella, claro por haber estado tan dispuesta, y a mí, por haberme tragado el viejo cuento de nadie como tú y luego, al segundo, me volvía un santo gilipollas y la perdonaba y me perdonaba a mí y hasta los cerdos que habían estado dándole, cada uno con lo suyo. Pero el estado beatífico no duraba mucho. Al rato, una brisa de aire o el perro del vecino me devolvían al abismo y entonces pensaba en rajarle el vientre con un cuchillo de cocina y en volarme los sesos y luego otra vez las caricias y otra vez a follar y hacerse el tonto. Como dicen las canciones, debe ser esto a lo que llaman amor.
ME HE COMPRADO UN MAPA DE CARRETERAS. Lo he estudiado cuidadosamente, y sé que hay al menos siete caminos distintos por los que podrías volver a casa. Si me llamas, puedo decirte cuáles son los más seguros. Ya sabes que la mitad de las carreteras están en obras, así que hay que andarse con cuidado. Cuando te fuiste, estabas sola, pero puedes contar conmigo para el viaje de vuelta. Ten cuidado con las ruedas, porque las llantas han perdido el dibujo y en esta época del año llueve mucho. No conduzcas de noche, porque la música de la radio puede dejarte dormida, y sobre todo vigila la temperatura del agua porque tu coche se calienta demasiado. Ahora me arrepiento de haberte aconsejado un coche usado, pero nos iban tan mal las cosas que me parecía lo menos arriesgado. Me gustaría que tuvieras un coche nuevo y que viajases siempre por carreteras bien iluminadas y que no lloviese todos los días, porque hay al menos siete caminos distintos por los que podrías volver a casa, y me gustaría que pudieses encontrar alguno.
Al fin y al cabo follar siempre conlleva alguna clase de venganza
Volvía borracho a casa y vi la maleta en el suelo. Estaba vacía. Dentro sólo había un papel pegado al forro de rayas. Una lista de lo que el dueño de la maleta llevaba dentro:
cepillo de dientes
tres camisas
dos pantalones
una chaqueta
cuatro pares de calcetines
cuatro calzoncillos
jabón
una toalla
las gafas de leer
dos corbatas
un despertador
aspirinas
cuchillas de afeitar
desodorante
y un peine
Pensé que con sólo llenar la maleta podría ser ese hombre.
Los días se torcerán de mil maneras distintas. Se inclinarán a un lado y a otro. Tendrán todo tipo de formas y estarán llenos de cualquier cosa. Billetes de lotería premiados, accidentes aéreos, agujeros en el cemento de tu calle, remedios para las nuevas enfermedades, enfermedades aún más nuevas, un nuevo zoológico con animales salvajes dentro y edificios altos de cristal de espejo, de esos que sólo sirven para que los vecinos vuelvan a meterse en sus propias vidas, perros vivos, peces muertos, amor, bibliotecas, un circo, presentadores de programas de radio nocturnos asesinados, espero que haya algo de esto, billetes de lotería sin premio, venta por catálogo, neveras sin ruidos y vida informática. Los días serán mil cosas y las noches seguirán siendo lo mismo.
Soy un imbécil que viaja para ver a unos imbéciles que se están quietos y que algún día serán imbéciles que viajan para ver a los imbéciles que ya viajábamos antes y nos cruzaremos en los aeropuertos con nuestras bolsitas del Duty Free. Pero ya no sonreiré a nadie porque ya seremos todos iguales. Puede que pasen un millón de años, pero algún día seremos tan graciosos y tan pobres como toda esta gente y entonces serán ellos los que escondan sus libros de poesía y sus compact disc portátiles mientras los hijos de mis hijos les pegan mocos en las mangas y se cagan dentro de sus formidables sonrisas.
Por eso no puedo seguir contigo. No hay ningún misterio en ti, no hay ternura, no hay sensibilidad. Siento tu sudor como si fuera pus, y tu olor corporal se eleva como el hedor del fango. Prefiero meter la polla en el hocico de un cerdo antes que en tu coño. Y bien, ¿explica eso por qué no vengo a tu cama?
Cebolla grande
1
Patata mediana
2
Bacalao desalado lomo
2
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra.
Pelamos y cortamos la cebolla en juliana. Calentamos un fondo de aceite de oliva virgen extra en una sartén y la pochamos, añadiendo un pellizco de sal, a fuego suave durante unos 15 minutos o hasta que esté bien tierna. Reservamos.
Asamos las patatas en el microondas durante 6-7 minutos. Las pinchamos con una brocheta por toda la superficie antes de introducirlas en él. Cuando estén tiernas las retiramos y dejamos que se enfríen antes de pelar y laminar.
Marcamos los lomos de bacalao en una sartén con un poco de aceite durante un máximo de un minuto por ambas caras. Extendemos las láminas de patata sobre una bandeja de horno, sazonamos y colocamos el bacalao encima. Cubrimos con la cebolla y cocemos en el horno, precalentado a 200ºC durante 10 minutos. Servimos inmediatamente con un poco de pimienta negra.
3 patata, 300 g de migas de bacalao, 4 huevos, 8 aceitunas negras, cebolleta, sal y perejil
Elaboración. Para la receta, necesitamos desmenuzar las migas de bacalao previamente desaladas para que se puedan mezclar con las patatas paja que lleva la receta y no destaquen frente a ellas, ya que lo ideal es que cada bocado lleve una proporción homogénea de pescado, patatas y huevo. Una vez desmenuzados, cocemos durante dos minutos los trozos de bacalao y los escurrimos. Pelamos las patatas y las cortamos en pajitas finas, para lo cual usaremos una mandolina o un cuchillo bien afilado. Después, es esencial dejar las patatas en agua para que luego queden bien sueltas y no se peguen unas a las otras. Las dejamos en agua fría durante unos 10 minutos, y después, antes de freírlas, las secamos dejándolas sobre un paño de cocina. En una sartén, salteamos la cebolleta cortada en juliana fina y cuando esté bien blandita, añadimos los trozos de bacalao. Freímos las patatas en otra sartén hasta que estén doradas y crujientes y las escurrimos sobre un papel absorbente. Mezclamos las patatas con el sofrito de cebolla y bacalao y añadimos los huevos batidos, moviendo con cuidado hasta que el huevo empiece a cuajar, apagando para que quede bien jugoso. Servimos en una fuente y finalizamos la receta de bacalao dorado espolvoreando con perejil picado y decorando con unas aceitunas negras que darán el contraste de sabor y color a este delicioso plato
400 g de bacalao desalado, 5 patata, 1 cebolla, 20 g de harina de trigo, 20 g de mantequilla, 500 ml de leche
Elaboración. Partimos de bacalao desalado tras el clásico proceso de dejarlo en agua unas 36 horas dentro de la nevera y cambiando el agua cada 12 horas. Una vez el bacalao está en su punto, cortaremos pequeñas tiras, con las manos o con un cuchillo afilado. Las reservamos en agua. (También podéis usar migas de bacalao troceándolas cuando estén desaladas). Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas como cuando vamos a preparar una tortilla de patata y las freímos ligeramente sin que se lleguen a dorar. Luego terminarán de hacerse en el horno. Colocamos la mitad de las patatas una vez fritas y escurridas en la base de una fuente amplia. Picamos en juliana media cebolla y mientras se pocha a fuego lento, cocemos los trozos del bacalao en la leche durante dos o tres minutos. Después ponemos las tiras de bacalao con la cebolla y las salteamos juntas. Colocamos el bacalao y la cebolla sobre las patatas en la fuente. Preparamos una bechamel muy ligera con la mantequilla, la harina y la leche en que cocimos el bacalao, añadiendo más leche si fuera necesario. Una vez comience a espesar, lo añadimos a la fuente dejando que se reparta entre los huecos y que cubra las patatas. Horneamos a 190º durante quince minutos y después gratinamos hasta que se tueste la capa superior. Servimos advirtiendo a los comensales que puede estar muy caliente ya que las patatas conservan mucho la temperatura.
600 g de bacalao (lomo), 150 ml de aceite de oliva virgen extra, 3 diente de ajo, 4 cebolla, 800 g de patata, 150 g de aceitunas negras, 2 huevos cocido, 200 ml de leche, perejil y sal
Elaboración. Desalaremos el bacalao durante 48 horas cambiándole el agua durante tres veces. Una vez que tenemos el bacalao desalado lo ponemos en una olla y le añadimos agua hirviendo por encima hasta que lo cubra, dejándolo cocer 15 minutos. Lo escurrimos y en una tabla lo desmenuzamos en lascas quitándole piel y espinas. Entonces lo colocamos en un bol y le añadimos la leche templada dejándolo marinar en ella durante una hora. Por otro lado cocemos las patatas con piel en agua con una pizca de sal hasta que al pincharlas con un cuchillo estas se desprendan de él con facilidad, será dependiendo de la patata, unos 20 minutos. Las dejamos templar, les quitamos la piel y las cortamos en rodajas de un centímetro de grosor. Cocemos dos huevos y los pelamos. Picamos las cebollas en tiras y los ajos y colocamos una cazuela, mejor que sirva también para llevar al horno así nos evitamos manchar otra olla más, añadimos el aceite y sofreímos las cebollas y los ajos durante 15 minutos hasta que estén blanditos. Una vez pasado el tiempo escurrimos la cebolla para un plato y comenzamos a preparar las capas de nuestra receta. Precalentamos el horno con calor abajo y grill a 180ºC. Sin quitar el aceite añadimos la patata en rodajas cubriendo todo el fondo de la cazuela, después una capa de bacalao con la leche que haya absorbido, por ultimo una capa de cebolla. Espolvoreamos con perejil picado y lo horneamos durante diez minutos. Lo adornamos con los huevos cocidos picados en cuartos y las aceitunas negras.
600g de bacalao desalado y desmenuzado, 2 patatas cortadas en cerilla y fritas, 400ml de salsa bechamel, 2 zanahorias ralladas, 1 cebolla cortada en rodajas finas, 1 diente de ajo pelado y picado, 1 hoja de laurel, 100ml de aceite de oliva virgen extra, queso rallado para gratinar, nuez moscada, sal y perejil fresco picado para decorar (opcional).
Elaboración. Preparamos una salsa bechamel como esta. Una vez que esté lista, nos ponemos con el resto de la receta. Ponemos aceite de oliva en una sartén y sofreímos las rodajas de cebolla, el ajo picado y la hoja de laurel, revolviendo con frecuencia, hasta que este bien confitada. Añadimos el bacalao desmenuzado y las zanahorias ralladas. Sazonamos con nuez moscada y dejamos cocer durante unos 7 minutos a fuego medio, revolviendo frecuentemente. Agregamos las patatas paja y mezclamos. Incorporamos la salsa bechamel y mezclamos de nuevo. Rectificamos la sazón y retiramos la hoja de laurel. Vertemos la mezcla a una bandeja de horno. Alisamos la superficie con una espátula y espolvoreamos con el queso rallado. Horneamos a horno precalentado a 190ºC hasta que este la superficie bien dorada. Si hace falta, podemos darle un toque de gratinador fuerte, para que se forme una deliciosa costra de queso en la superficie. Retiramos del horno y espolvoreamos con un poco de perejil picado. Dejamos reposar 5 minutos antes de servir.
Ingredientes para 4 personas. 400 g de magro o magra de cerdo ibérico, 400 g de almejas, 2 patata cortada en cuadradillos, 2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero, 3 diente de ajo, vino blanco, sal y pimienta al gusto, 2 hojas de laurel, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, aceite de oliva virgen extra 3 cucharadas soperas, aceitunas o pepinillos picados para decorar (opcional), cilantro fresco (o perejil si no te gusta) picado para espolvorear 1 limón cortado en gajos (opcional)
Elaboración. Comenzamos cortando los trozos de cerdo ibérico en trozos de tamaño similar y retirando los excesos de grasa. Después, preparamos un adobo o marinada, machacando los ajos en el mortero, añadiendo sal y pimienta negra, las hojas de laurel trituradas y la pulpa de pimiento choricero. Embadurnamos bien la carne con la mezcla y la dejamos reposar en la nevera, al menos durante dos o tres horas. Durante ese tiempo dejamos las almejas en un recipiente con agua y una pizca de sal, cambiando varias veces el agua para que se elimine todo resto de arena que puedan tener en su interior. También aprovechamos para freír unas patatas cortadas en cubos de dos centímetros de lado. En una cacerola, freímos la carne hasta que se empiece a dorar. Agregamos el vino blanco, y subimos el fuego hasta llevar a ebullición, dejando que la carne cueza y se ablande durante 15 minutos. Podemos agregar algo de agua si nos quedamos sin líquido. Retiramos la carne, y metemos las almejas, tapando la cacerola y dejamos que se abran con los vapores. Retiramos una de las conchas de las almejas, -al menos en unas cuantas almejas- para ganar espacio y retornamos la carne, mezclando bien. Terminamos añadiendo las patatas fritas, y espolvoreamos con un poco de cilantro picado, y removemos para que los ingredientes queden repartidos. Opcionalmente, añadimos aceitunas o pepinillos picados y un limón cortado en gajos.
Mucha gente habita el siglo XXI y su año veintiséis de esta manera: empeñándose en leerlo con guías desfasadas, con mapas obsoletos que carga el diablo, porque no es que no sirvan para absolutamente nada, que no sigan valiendo algunas de sus informaciones. El problema es que nunca sabes qué vale todavía y qué no. Y entonces, todo son atolondrados tropiezos.
La violencia hipócrita siempre es mejor que la violencia honesta. Si el vicio tiene que rendirle homenajes a la virtud, es que hay virtud en alguna parte. La hipocresía es una de las comarcas de la civilización. Y una bondad sincera generalizada sería más civilización aún y es un bonito ideal, pero se empieza por alguna parte. Mientras haya hipócritas, habrá esperanza. Cuando solo haya honrados y transparentes hijos de puta, que Main nos asista.
Puede que las humanidades os parezcan inútiles, pero los que estudiamos la lírica provenzal o la cerámica campaniforme al menos no vamos por ahí inventando el gas mostaza ni abriendo tiendas de pollofres.
El que no sienta la masculinidad completamente caracterizada, que espere en un armario.
Pretenciosos que nos mostráis un volumen enfático que és un globo muy hinchado; empulones de vía estrecha, tumbaollas vergonzantes, Gargantúas de quiero-y-no-puedo; aquellos que mordéis más de lo que podéis tragar, y que después el público no podemos ni digerir; aquí tendréis un huequecito.
Lo que no funciona por acumulación funcionará por eliminación.
He aquí como ocurrió:
Yo había recibido un cascote ferruginoso de granada en la bola y me quedé en blanco, cuando sentí que me cogían por las barras.
Pensé: "¡Estoy seco!", pero estaba más para allá que para acá como para hablar. Cuando me quedé sin aire me encontré con unos seres volátiles a quince piés como mínimo por encima de un suelo que parecía una balsa de excrementos; pues sabes, nunca me ha gustado jugar con las nubes en una posición inestable; sólo deseaba una cosa: volver al suelo. Me dije: "No estoy lisiado, solo tengo que deslizarme a lo largo de las ramas; empujando hacia abajo con fluidez." Pero decirlo es no hacerlo. Cuando quise intentarlo, ví que los árboles y yo éramos la misma cosa. No es demasiado divertido verse convertido de repente en una hoja que da sombra, en un empleado de luto, sabiendo, sobre todo, que no había ninguna razón para que esto terminara. Intenté una véz más abandonar el árbol, ¡pero era tan ilusorio como atrapar el viento!
Yo era árbol y muy árbol. Sentía como el corazón asesino palpitaba como si quisiera estallar en la maleta de mi pecho. Creía que esta sería la última línea de mi capítulo, me equivocaba. Una cavidad parlante envasó mi frente cornuda, pasó a mi protuberancia respiratoria, de allí a la maleta pectoral, descendió a la andorga y me abrasó una pierna.
Aullaba como una sirena, sin darme cuenta de que, desde que mi pierna se había quemado, ya no estaba enganchado al árbol. Hice un movimiento y caí sobre un minino que, en vez de ser chafado, se fundió en mi maleta pectoral. ¡No era precisamente un acto de amor! El, sobre todo, estaba que echaba fuego y yo no sabía que hacer para que se pirara rápidamente.
Tuve una idea -y tenía que ser verdaderamente gilipollas para no haberlo pensado antes-. Me puse a plantar un pino y después de algunos gruesos cagarros como chuscos la bola del minino asomó por el final del tunel de mi recto. Y cantaba y cantaba, el escandalo que hacía era peor que la guerra de los culos.
Tiré de la bola del minino, y después de unos diez minutos de esfuerzos, conseguí sacarme de encima el minino. Una vez libre, la cosa más urgente era salir de allí cagando leches. En cuanto a mí, estaba en los bosques flotantes de Baco y sin embargo tomo a Dios por testigo de que no tenía nada en el desocupado estómago desde hacía dos jornadas. Se me doblaban las piernas, sin duda porque no había saciado mi apetito desde hacía tiempo y, al cabo de diez metros, me desvanecí y no tardé en dormirme. Me desperté al sentir las grandes gotas de lluvia que caían sobre mi cabeza como si fueran fresones. "¡Dios mío, la descarga!"
Esta palabra tuvo un efecto mágico, como una bofetada, y el sol reapareció. Podía ser mediodía y, como estábamos en verano, el sol debería haberse encontrado justo encima de mi bola. Estaba a mi izquierda y se acercaba a mí a toda velocidad, como un horno a toda fuerza, cubriendome con su gran manto salado. Cinco o seis minutos después, ¡estaba entre mis piernas!, y mi polla erguida como un rábano.
¡Ah! ¡Que gusto, compañero! Era como un juego nuevo y todo jugaba en mí. Jamás había imaginado algo tan depravado. Y te aseguro que ahora se ha acabado con las mujeres. ¡Que vayan a quitarse las bragas a otra parte!; ¡No puedes saber lo que es! ¡No puedes saberlo!
Se supone, yo no lo afirmaría, pero algunos eruditos nos lo aseguran, que la flor del castaño posee efectivamente el mismo olor que ese prolífico semen que la naturaleza tuvo a bien colocar en los riñones del hombre para la reproducción de sus semejantes.
Una tierna damisela, de unos quince años de edad, que jamás había salido de la casa paterna, se paseaba un día con su madre y con un presumido clérigo por la alameda de castaños que con la fragancia de las flores embalsamaban el aire con el sospechoso aroma que acabamos de tomarnos la libertad de mencionar.
-¡Oh! Dios mío, mamá, ese extraño olor -dice la jovencita a su madre sin darse cuenta de dónde procedía-. ¿Lo oléis, mamá...? Es un olor que conozco.
-Callaos, señorita, no digáis esas cosas, os lo ruego.
-¿Y por qué no, mamá? No veo que haya nada de malo en deciros que ese olor no me resulta desconocido y de eso ya no me cabe la menor duda.
-Pero, señorita...
-Pero, mamá, os repito que lo conozco: padre, os ruego que me digáis qué mal hago al asegurarle a mamá que conozco ese olor.
-Señorita -responde el eclesiástico, acariciándose la papada y aflautando la voz-, no es que haya hecho ningún mal exactamente; pero es que aquí nos hallamos bajo unos castaños y nosotros los naturalistas admitimos, en botánica, que la flor del castaño...
-¿Que la flor del castaño...?
-Pues bien, señorita, que huele como cuando se eyacula.
Reflexione sobre cuál es, a su juício el mayor obstáculo, el más importante, el más fundamental. En una palabra, si su vida tiene algún punto en el que nace la dificultad para llevar álgo a cabo, ¿dónde está? Piense en cuál es el pequeño accidente que causa los grandes transtornos.
-Reflexione: ¿Qué és lo que quiere?, ¿qué és lo que busca? En lo íntimo de su corazón, ¿qué aspira a ser o a hacer?. ¿Qué és para usted lo más importante?
-Reflexione: ¿Está bién en el sitio dónde vive?
-Reflexione sobre cuál és la peor acción que haya cometido durante los últimos doce meses. La acción de la que esté usted más avergonzado.
-Reflexione atentamente sobre quién és.
-Reflexione: ¿Qué és lo que le amarga?
De pronto me topé a un venado y le dije: eres un animal en extinción voy a sacar mi cámara para siempre recordarte y mis contactos te compartan: el astado volteó a verme y me dijo: tú también eres un animal en extinción solo que no te tomaré fotos para que los seres que habiten el futuro vivan felices creyendo que nunca exististe.
Vivimos en una cultura del presente que, por alguna razón, y significativamente, decidió emplear la elocuente expresión “Eres historia” como opcional reproche o insulto, y por tanto eligió revelar información olvidada sobre sí misma. Según ese criterio, la imponente distopía de George Orwell 1984 ya pertenece, como texto y como fecha, al mundo de Ur y Micenas, mientras que el nihilismo hedonista de Huxley todavía apela a un consenso indoloro, empapado de diversión y libre de estrés. La de Orwell era una casa de los horrores. A menudo parecía poner a prueba la credulidad porque proponía un régimen que iría a cualquier parte para conquistar y poseer la historia, para reescribirla y reconstruirla, y para inculcarla, a través de la coacción. Mientras que Huxley, autor de una utopía al estilo californiano en 1932, anticipó correctamente que un régimen así podría romperse, pero no doblarse. En 1988, cuatro años después de 1984, la Unión Soviética desechó su plan de estudios histórico oficial y anunció que estaba en marcha una nueva versión autorizada. Ese fue el momento preciso en que el régimen aceptó su extinción. Para una servidumbre verdaderamente feliz y vacía, no obstante, se necesita una sociedad en otros aspectos sofisticada donde no se enseñe nada de historia.
La fragilidad, el genio, la creatividad y la irracionalidad nunca dejarán de hostigarnos, siempre estarán allí para seducirnos y embrujarnos, serán deleite y tormento, porque nos muestran nuestros múltiples rostros, no solo la profunda oscuridad de la depravación, sino también la naturaleza casi milagrosa de aquello que consideramos normal, cotidiano y miserable: el sentido común. Aunque no cabe ninguna duda de que corremos un gran peligro al dejar que los espíritus de la sinrazón galopen fuera de control, libres y salvajes, tampoco podemos exorcitarlos del todo, porque sin ellos no solo seremos más pobres en muchos sentidos; sin ellos puede que no sobrevivamos.
Tengan presente que una buena obra no tiene explicación, una mala obra no tiene excusa y una obra mediocre carece de todo interés. En consecuencia, los comentarios sobran.
Poco hay peor que el vagabundo persistente y el repetido gesto del payaso abolido
Libérame del reino de la cantidad.
No permitas que sea valorado por el número de amigos o de seguidores.
Las masas nunca estuvieron sedientas de verdades. Se alejan de la evidencia que no es de su gusto y prefieren deificar el error si el error les seduce. Quienquiera que sea capaz de proveerlas de ilusiones será fácilmente su amo; quien quiera que intente destruir sus ilusiones será siempre su víctima
Estos franceses son una dinastía que parece condenada por el destino a disolverse en la delicuescencia de todas las miserias fisiológicas.
Las personas activas ruedan como rueda la piedra: con la necedad del mecanismo
No hace zumo por no pasar por el soporífero trabajo de exprimir las naranjas, y también para no tener después que fregar el exprimidor. De no ser por eso, se bebería no un vaso, sino una jarra. Le encanta el zumo de naranja, pero hay que hacerlo, y eso ya es otra historia.
La Coru, desde el barco, triste y gris en la llovizna, perdiéndose en la lejanía
La esperanza es lo último que nos pierde y gloria al Main en las harturas
A medida que la grisalla marengo de la reacción se convierte en un nuevo smog que cubre el Continente e islas adyacentes de idioteces, el intelectual, el crítico, el artista, el homosexual, el loco, el marginal debe acentuar su marginalidad por salvarse de la contaminación del «Bien» y, sobre todo, porque su conversión no va a ser nunca respetada, sino más bien despreciada y humillada. En la ciudad del culo roto no se olvida ni se perdona. A veces se comenta que los homosexuales, en determinado gremio, son un clan, un grupo de presión. A mí eso no me parece mal, aunque uno prefiere el rebelde solitario.
Hummm... yo me he pintado la polla de negro en varias ocasiones y en fiestas porque las damas presentes querían follarse a un negro o meterse una polla negra, hay condones negros ya sé y también los he usado ay papi qué ilusión una polla negra pero hay una pintura que puede usarse para estos casos y confieso, ay, que me he pintado la polla para que pareciera la polla de un negro
En el arco iris ¿quién puede trazar la línea donde acaba el color violeta y empieza el anaranjado? Vemos con claridad la diferencia de los colores, pero ¿dónde, exactamente, se mete el uno en el otro, mezclándose con él? Así sucede con la cordura y la locura
Ser vagabundo en el siglo XXI es un hobby de pijos
Cabeza Desperada: vengo que me clavan cruces en la boca Cabeza de Amiga: y eso, ¿qué te ha pasado, Doña Nervios? Cabeza Desperada: ¿que qué me ha pasado? ¡que qué nos ha pasado! Ahora va el Pocasangre y dice que no sabe si finalmente se va a suicidar el 14, haciendo eso del haraquiri como el chino maricón ése del Mishima Cabeza de Amiga: ya te dije yo que ese perejil se iba a venir por las patas abajo Cabeza Desperada: Me manda un audio con esa voz de pito de ultratumba que le sale cuando se pone en plan oscuro, como esos rumanos con los que se la zurra cuando cree que estoy dormida, que no quiere vivir pero que no puede hacernos eso al niño y a mí. ÇY que como acto de elección su fin no puede ser no sé qué mierda de la meta trinchera versus el Espíritu del Mercado Cabeza de Amiga: el estupendo… pues recuérdale lo del aborto, al papón. Ahora no os puede hacer esto Cabeza Desperada: si es que le hice una videollamada y se lo dije, al tonto polla Cabeza de Amiga: ¿Y? Cabeza Desperada: ¿Y? ¿Y? Pues que se quedó con esa cara de pez que pone cuando dice que no está en plan estatua del Retiro. Se fue la conexión y en re llamada vengo desde hace un taxi Cabeza de Amiga: Ya, es que cuando se atasca, se queda lechugo. No lo sabré yo. Desde niño le pasa, al Cirilo. La Fase Marcelo Cuerva, le decíamos en casa, por lo del abuelo Cabeza Desperada: .... total... está en esa fase total Cabeza de Amiga: ¿y qué pasa ahora con los del podcast? El streaming ya estaba firmado y la cláusula de penalización ¿Cómo se lo vas a explicar a esos ninis? Cabeza Desperada: No sé, es que haga lo que haga, vamos a quedar fatal Cabeza de Amiga: ¿y no cambiará el Pocasangre de opinión? Cabeza Desperada: yo qué sé, si éste es un ovillo dentro de un enigma Cabeza de Amiga: un chichinabo y un flojo es lo que es, que te lo dije yo siempre: este es un arraclán en un tintero… Cabeza Desperada: un raro toda la puta vida Cabeza de Amiga: un raro, sí, y un gilipollas también Cabeza Desperada: es que no sé cómo vamos a pagar todo lo que nos hemos hecho Cabeza de Amiga: no te preocupes, nena, que seguro que se arregla y al final no te pasa nada Cabeza Desperada: sí claro, que dios te oiga Cabeza de Amiga: que me oiga y te ayude, sí Cabeza Desperada: a ver si tenemos suerte y nos pasa Cabeza de Amiga: sí cariño, sí Cabeza Desperada: nos pasa Cabeza de Amiga: que sí, mujer ¿por qué dices eso ahora? Cabeza Desperada: por hacer bien las cuentas Cabeza de Amiga: eres una desquiciada Cabeza Desperada: … no me gustaría ver que ahora camino sola en esto Cabeza de Amiga: No sé de qué me hablas. Tienes que calmarte ¿Le has llamado? Cabeza Desperada: ¿a quién? Cabeza de Amiga: a Mario Cabeza Desperada: rellamada Cabeza de Amiga: ¿y? Cabeza Desperada: apagado o fuera de cobertura Cabeza de Amiga: ay, que al final va a ser que sí, vida, que te endemonias a la mínima Cabeza Desperada: no daría yo palmas. Aunque más nos vale a las dos que tengas razón Cabeza de Amiga: ¿me quieres decir algo? Cabeza Desperada: nada... Cabeza de Amiga: pues nada.... Anda, llama otra vez Cabeza Desperada: ¿qué vamos a hacer? Cabeza de Amiga: tú no te preocupes y llama
Si escoció fue porque el dardo hizo diana.
Creo que las personas que tenéis el privilegio de no estar atravesadas por nada de eso tenéis que andar con mucho ojo de cómo nombráis las cosas y de cambiar porque el lenguaje genera pensamiento y creo que ahí tenéis una labor que hacer de informaros de cómo hacer para que no sea estigmatizante el lenguaje.
Un hombre solo de pie hasta el final, firme (con miedo, naturalmente), pero firme sin ceder un milímetro a la turba al sentimentalismo la estupidez ambiental o la mamalonería generalizada. Un hombre a la contra es un espectáculo de gran belleza casi la única porque la belleza ha de ser desafiante para ser.
Si pudiera elegir, sería un río.
Ellos siguen naciendo cuando mueren. Si pudiera elegir, sería un río, cualquier río. Algo que siempre está naciendo, algo que está pasando siempre, algo que muere en cada instante
Toda revolución acaba siempre en un Napoleón
En mi favor cabrá decir al menos que nunca, nunca, nunca me referí a mí mismo en tercera persona
En el alba de los tiempos habita la epopeya. Los pueblos necesitan un cantor que recuerde las gestas de su estirpe, los hechos determinantes para la identidad, el desarrollo y la configuración de la tribu. Así surge la Épica. Cuando los antiguos bardos dan forma a sus cantos anónimos, evocadores siempre de un pasado prestigioso, lo hacen como representantes del pueblo al que pertenecen, como miembros de un grupo humano, de una comunidad que los ha elegido a ellos para preservar la memoria y cantar las hazañas de unos héroes que han forjado el carácter colectivo.
-¿Es épico este texto?
- No. Es blásico
El que quiera ver el Infierno, Ourense en el invierno
Todo esto tiene raíces remotas, a partir de la sustitución del agustiniano amo ergo sum (amo, por lo tanto soy) por el cartesiano cogito ergo sum (pienso, por lo tanto existo), reduciendo de este modo la ontología relacional a la autoconciencia subjetiva, privando al hombre de esa sana relación con lo real sobre la que se funda la ontología, el conocimiento del ser
El río Álvaro Patricio Cunqueiro Mora nació un 22 de diciembre de 1911, junto a la fuente vieja de Mondoñedo, el día siguiente de haber comido su madre una gran fuente de percebes, el año de los mejores champañas del siglo y de los mejores habanos de Vuelta Abajo
Luego, esculpió melancólicos poemas amorosos de adolescencia porque la tristeza era el gran lujo que se permitía la juventud. Aseguraba que había en Galicia menos meigas que brujas en Castilla la Vieja, y se calzaba un almuerzo de la ría con un pulpo colosal, rollo de picadillo de bonito fresco y pichones, que es plato sabroso y no carga el estómago. De caldo, un rioja suave.
No es tenga incapacidad para lo real, es que tengo capacidad para lo fantástico.
Lo propio del mito es desvelar la verdad por vía de la analogía del ser.
El mito contiene una verdad propia que a su vez no es genéricamente distinta de la verdad en cuanto tal. El mito expresa determinados aspectos de la verdad de un modo que solo el mito es capaz de incorporar y poner de relieve. No hay dos verdades, una mítica y otra filosófica: solo dos tipos de discurso cada uno de los cuales resulta necesario
La retórica es la más antigua enemiga de la filosofía porque el arte del bien decir se puede eximir de la preocupación por decir la verdad, la técnica que gobierna las causas que engendran los efectos de persuasión da el temible poder de disponer de las palabras sin las cosas, de disponer de los seres humanos, disponiendo de las palabras.
Posverdad es manipulación que se señala como nostalgia de verdad al observar la comunicación de un hecho o la adopción de unas actitudes
Señor Vagabundo: ¿Qué significará la conformidad de lo que se dice con lo que se siente o piensa?
Nunca se cuestiona qué hace él con alguien que podría ser su hija. Hay una desigualdad no solo generacional, sino también de género, de estatus, de capital social, económico y cultural. Ella cree que, por ser mayor, él será emocionalmente más maduro, más responsable, y no tiene por qué ser así. No niego que sea posible construir relaciones equilibradas con diferencia de edad, pero requieren mucha conciencia y trabajo.
La memoria se comporta como una superstición sofisticada: creemos en ella porque es lo único que tenemos o creemos tener, aunque sepamos que muchas veces exagera e inventa.
El papel arrugado de la memoria se rompe en cuanto se manipula
300 gramos de migas de bacalao desalado
4 unidades de patata
2 unidades de huevo
1 unidad de cebolleta
perejil fresco
aceite de oliva virgen.
Lava, seca y pica la cebolleta finita.
Lava y seca las patatas.
Escalda las migas de bacalao, saca y reserva.
En esa misma agua ajustándola de sal, cuece las patatas hasta que estén muy tiernas -unos 20 o 25 minutos-.
Saca las patatas, deja templar, quita la piel y pásalas por el pasapurés.
Pocha la cebolleta en una sartén con aceite y mezcla muy bien en un cuenco con la patata y el bacalao.
Añade los huevos y perejil fresco picado e integra bien.
Dale la forma a la masa de croquetas y fríelas en aceite caliente.
Saca sobre papel de cocina ¡y listas!
Ingredientes
500 gramos de patata
400 gramos de col verde
1 unidad de cebolla
2 dientes de ajo
2 unidades de chorizo ahumado
agua
aceite de oliva
sal
Preparación
Pelamos y cortamos en rodajas las patatas.
Pelamos y picamos la cebolla y los ajos.
Lavamos bien la col y la cortamos en tiras.
Echamos aceite en una cazuela y pochamos a fuego bajo la cebolla y el ajo.
Incorporamos las patatas, cubrimos con agua, tapamos y dejamos cocer unos 20-25 minutos o hasta que veamos que la patata está blanda.
Cortamos el chorizo en rodajas y las cocinamos en una sartén desechando toda la grasa que sueltan.
Trituramos un poco la patata añadiendo un poco más de agua y dejando algún trozo entero.
Ponemos al fuego, echamos el chorizo y la col, probamos de sal y dejamos cocinar 5 minutos más hasta que la col esté hecha.
8 rodajas de pescado (merluza, congrio, rape, etc).
1 unidad de pimiento rojo
1 unidad de tomate
1 unidad de cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón
1 hoja de laurel
aceite de oliva virgen extra
sal
perejil fresco
Preparación
Pela el ajo y la cebolla y pícalos.
Lava, seca, quita el rabo y las semillas y corta el pimiento y el tomate en juliana.
Pela las patatas y córtalas en rodajas.
Echa en una cazuela aceite de oliva, pon al fuego y sofríe la cebolla y el pimiento. Luego añade el pimentón, el tomate y las patatas y dale unas vueltas.
Echa sal y laurel, cubre con agua y espera a que rompa a hervir y a partir de ahí deja cocer unos 10 minutos.
Baja el fuego y añade las rodajas de pescado para cocer durante unos 10 minutos más.
Retira parte del agua y a parte dora los ajos con aceite para añadirlos al guiso.
Aplasta alguna de las patatas para darle más consistencia a la salsa e incorpora los ajos y perejil fresco picado.
Ya tienes lista la caldeirada para servir.
Ingredientes
12 rebanadas de pan de molde
2 filetes de ternera muy finos
8 unidades de salchichas
16 lonchas de queso
4 lonchas de jamón cocido
Para la salsa
350 mililitros de cerveza
100 gramos de tomate natural en conserva
200 mililitros de caldo de carne
1 trozo de cebolla
1 diente de ajo
mantequilla
salsa perrins (worcestershire)
harina de maíz
salsa tabasco
sal
Preparación
La salsa
Pela y pica muy finitos el ajo y la cebolla y póchalos a fuego muy suave con un poco de mantequilla en una cazuela y una pizca de sal.
Incorpora la cerveza, el tomate, la salsa Perrins y el tabasco y cocina 3 minutos a fuego fuerte.
Añade el caldo de carne, cocina 10 minutos más, tritura, cuela, vuelve a poner al fuego con una pizca de harina de maiz disuelta en agua, remueve bien y reserva al calor.
El sándwich
Echa un pelín de aceite en una sartén y cocina primero los filetes y luego las salchichas.
Precalienta el horno a 200ºC y tuesta las rebanadas de pan de molde.
Para montar la 'francesinha' coloca una rebanada de pan de molde en la base, encima un trozo de filete y una loncha de jamón.
Pon otra rebanada de pan de molde y encima unos trozos de salchicha.
Termina con otra rebanada de pan de molde y coloca las lonchas de queso tapando la parte de arriba y los laterales.
Introduce los sándwiches en el horno y espera a que se derrita el queso.
Sirve las 'francesinhas' con la salsa caliente por encima y ¡a la mesa!
Ingredientes
1 unidad de pulpo
300 gramos de arroz de grano redondo
1 unidad de cebolla
2 unidades de tomate
2 dientes de ajo
1 unidad de pimiento rojo
1 vaso de vino blanco
1 hoja de laurel
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
cilantro fresco
Preparación
Descongela el pulpo, lava y pon a cocer durante 15 minutos en una olla con el laurel y unos granos de pimienta, bien cubierto de agua. Reserva el caldo de cocción y trocea el pulpo.
Pela y pica los ajos, la cebolla y los tomates.
Lava, seca, quita las semillas y pica también el pimiento.
Echa aceite en una cazuela y prepara un sofrito con la cebolla, el ajo y el pimiento.
Salpimenta y después, agrega el tomate picado y sofríe.
Echa el vino blanco y deja que se evapore ligeramente para después añadir el arroz y darle unas vueltas.
Para que quede un poco más caldoso o meloso tienes que echar un poco más del doble de caldo de cocer el pulpo que de arroz.
Añade los trozos de pulpo y deja cocer durante unos 20 minutos (si ves que absorbe mucho caldo, añade un poco más).
Espolvorea cilantro fresco picado y sirve.
A veces prefiero el fútbol a todo lo demás. Es como el follar, unos días puedes follar y otros no. No es que deje de quererla ni nada parecido, es que sencillamente no puedo pensar en ello. A veces quiero contar algo, y en cuanto empiezo a hacerlo noto como la historia se escurre y se cae. Se desintegra. Otras veces veo cómo se desintegran historias que ya he contado, y eso es mucho peor. Historias que escribía cuando era un vagabundo cínico y que ahora no me hacen ni puñetera gracia. No creo que vuelva a recordar o a inventar. No quiero mentir. Por eso no me sirven las notas, porque cuando voy a utilizarlas me siento como si tuviera que comer pescado podrido.
El miedo es un vendedor puerta a puerta. El miedo es un abrelatas teledirigido. El miedo es una carpa sobre un circo vacío. El miedo pequeño no es menos miedo que el miedo grande. No existe el miedo a lo desconocido. No hay más miedo que el miedo a las limitaciones y mis limitaciones son los primeros inquilinos de mi casa. El miedo nunca dice nada, el muy cabrón, nunca alza la voz, no tiene prisa, no se encoge, a veces sale a dar una vuelta pero nunca se va muy lejos. El miedo siempre sabe por donde andas. No se agobia. Tiene preparada la huella antes de que des el paso. El miedo reparte pistolas descargadas. He aprendido algunas cosas este año y algunas más el año pasado pero sé que básicamente el miedo sigue siendo el mismo. El miedo es la parte de mi cuerpo que más crece con los años. El miedo es un tonto con un martillo. El miedo se cree que lo sabe todo pero en realidad el miedo y yo manejamos los mismos datos: La larga lista de todas las cosas de las que nunca seré capaz.
Ya lo has conseguido.
No estar más en ningún sitio, ni con nadie. Mirar para siempre desde las fotografías. Aguantar sumergido hasta el final de todas las desgracias.
Adelantarte a los niños tontos.
Suspender la vigilancia.
Te encontró un electricista, ¿lo sabías? Un electricista, seguro, lo he leído. Menuda mierda.
Desconectado.
Soñaste que alguien te recogía y soñaste que alguien te lloraba.
Te equivocaste las dos veces.
Bienvenido a nada.
TODAS LAS GENERACIONES MEJORAN MUCHO cuando el tiempo ha escondido ya a los imbéciles. Entonces se quedan solas las gestas, los héroes, los dueños del verdadero talento, las buenas ideas. Lo demás desaparece. Nadie se acuerda del resto de los niños que estaban también en la foto con sus medias sonrisas debajo de flequillos de domingo. Solo se habla del niño con el círculo rojo alrededor de la cabeza, el que descubrió la vacuna, cruzó a nado el océano, cambió el curso de la pintura o derrocó al régimen. Los demás niños salen de la foto para siempre, se esfuman para que su vulgaridad o su torpeza no fastidien la estadística. Para que sus caras vacías no arruinen el retrato generacional. Y así, con este sistema, se va creando el peso de la historia, que se arrojará después sobre los siguientes para ahogarlos por injusta comparación. En esas estamos.
la lluvia me gusta más cuando estoy lejos de casa, porque empaña un espejo que no es el mío.
Cogería lo que es mío y sabría a qué atenerme Encontraría mi polla, finalmente, entre un montón de pollas abstractas o no, le haría un sitio, vería su tamaño real entre el resto de las serpientes, estudiaría los movimientos de las demás y le enseñaría a la mía nuevos trucos, la entrenaría según sus estrictas nociones de eficacia, no daría un paso en falso. ¿No podría desear como ella, exactamente igual que ella, para evitar las sorpresas? ¿Cómo coño puede uno estar seguro, absolutamente seguro, de qué comida le tiene que comprar a su perro?
Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar. Berreos como jaras calcinadas. Tumbado sobre un costado, su cuerpo en forma de zeta se encajaba en el hoyo sin dejarle apenas espacio para moverse. Los brazos envolviendo las rodillas o sirviendo de almohada, y tan sólo una mínima hornacina para el morral de las provisiones. Había dispuesto una tapadera de varas de poda sobre dos ramas gruesas que hacían las veces de vigas. Tensó el cuello y dejó suspendida la cabeza para poder escuchar con mayor claridad y, entrecerrando los ojos, aguzó el oído en busca de la voz que le había obligado a huir. No la encontró, ni tampoco distinguió ladridos y eso le alivió porque sabía que sólo un perro bien adiestrado podría descubrir su guarida. Un perdiguero o un buen trufero cojo. Quizá un sabueso inglés, uno de esos animales de cortas patas leñosas y orejas lacias que había visto una vez en un periódico llegado de la capital.
Por suerte para él, el llano no daba para exotismos. Allí sólo había galgos. Carnes escurridas sobre largos huesos. Animales místicos que corrían tras las liebres a toda velocidad y que no se detenían a olfatear porque habían sido arrojados a la Tierra con el único mandato de la persecución y el derribo.
recuérdalo siempre: no hay final glorioso de trompetería hay final amargo de fagot final neutro de fagot final confortador y doméstico de corno inglés y ni te enteras de sus ventajas o de sus vicios ni de sus ventajas ni de sus vicios
no, no hay ventajas todas las ventajas se las toma el enemigo tu enemigo el dueño del arsenal tú sabes que es un obseso de las ventajas pero no es tu enemigo
tú también eres un vicioso de las ventajas aunque no quieras declararlo soplas en una pajita y esperas que salgan pompas de jabón volando pero salen aullidos de lobo volando y tauteos de zorra volando o mejor maullidos de gato manso volando y te desesperas y quieres ahorcarte con una cuerda de violín o un sedal de pescador de jibias o ahogarte en el lavabo o desnucarte golpeándote contra la esquina de una mesa etcétera
no merece la pena que te desnudes a nadie le importa nada ni el precio oficial de la remolacha para la campaña azucarera ni nada la arroba de sexos de varón y hembra la arroba de nalgas de varón y hembra y menos que a nadie a tu padre no pronuncies su nombre que acaba de quedar en el cementerio civil detrás de las tumbas de los masones a su cobijo en el camino de las arañas y de los lagartos
—No entiendo la conducta de esa estrella —le dijo un hombre a otro.
—Ni yo, ni ella —le argüyeron— pero el surco de su trayectoria ahí está.
Al final el hombre se pierde en un juego de palabras pero retorna siempre al instinto
El camino, que es la cosa más simple y más hermosa, la más franca y elemental, es también a nuestros ojos un misterio grande, un pozo sin fondo y una revelación purísima e incomprensible. El camino le habla a uno y uno no entiende nada, por supuesto, no aprende nada y si aprende algo lo olvida al instante. El camino lo hace uno cargado con sus bártulos pero sobre todo con sus demonios y sus preocupaciones imbéciles, a menudo perdiéndose todo lo que el camino le muestra y le regala, le enseña y le confía. Esta vez, por ejemplo, el camino surcaba tierras y más tierras quemadas, montes calcinados que, bajo la lluvia, aún desprendían como un lamento el olor acre del hollín; montes habitados por los esqueletos negros de castaños centenarios, de madroños y encinas abrasados, y ahí, en esos tristes kilómetros, el camino era maestro callado y paciente, elocuente: a un lado y a otro, el monte quemado dejaba a la vista… ¿sabéis qué? Yo os lo digo: latas, botellas, loza y ladrillos rotos, lavadoras, cemento, somieres, inodoros, plásticos derretidos e innumerables, todo lo que se pueda imaginar que tira el hombre en su no parar, y que tira junto a los caminos. Toda nuestra inmundicia, nuestros detritos, revelados ahí a la vera, a la que nos asomamos como al espejo de nuestra alma, y solo nos consuela pensar que antes o después la naturaleza lo compostará todo, igual que compostará más pronto que tarde nuestra especie entera, incluidas nuestras maravillosas catedrales, nuestras sublimes óperas y novelas, de las que nada quedará. Amén.
Siempre demasiado pronto, desde luego, el peregrino regresa y ese, el de vuelta, es el camino que más cuesta, el repecho más empinado, por más que se haga en cómodos y veloces alvias y autobuses: desde la ventanilla que nos separa del agro por el que hemos andado y andado como esforzados y alegres hobbits, la máquina desanda rápido lo andado muy despacio, y el brusco movimiento nos cuesta un poco la vida mientras vemos desfilar la senda roja y el monte negro, el puente aquel, el río y el árbol rebrotado, la ermita a cuyo lado pasamos sin sospechar cuánto iba a faltarnos ahora.
Solo trata de hacerte ver la consecuencia
de una mentira. Todo es una cadena, estamos implicados
en las culpas ajenas. Nadie es enteramente inocente.
No tengo supersticiones. Ni manías. Lo único: no me gusta volar y tengo que volar. Cada vez que tengo que volar me cago en todo. Es lo que hay. Soy muy torero. El torero es una manera de pensar, de ver la vida. Son gente extraordinaria. De alguna manera, no sé, son como estrellas del rock. Van a los pueblos cuando son fiestas a torear. Es otra manera de ver el mundo. Ven la vida de otra manera.
¿Cómo puede un hombre que se halla en los límites extremos de la ectomorfia y cerebrotonía ponerse en el lugar de otro situado en los límites de la endomorfia o viscerectonía o, salvo en ciertas zonas muy circunscriptas, compartir los sentimientos de quien se encuentra en los límites de la mesomorfia o somatotonía?
Nadie sabe si le Main sigue sobrio por consiguiente la policía se hará cargo de la situación y el ejército regresará a sus conventos…
Se masturben delante de la pelo zanahoria sus próceres antiguos,
venga el palpitante apócrifo y los montaraces bichos,
dúdese del monarca y su invisible dios de paja,
reconózcase al demente el derecho a tener tres lenguas,
permítase al perdido vagar hasta encontrarse,
y darse de hostias con los herejes.
Homelessness is not funny, poverty is not funny
Britannia and patriotism are reduced to absurdity, drowned out by an onslaught of dry ice and the sounds of a Luftwaffe air-raid and Hitler’s speeches
Tamworth Tap, en Tamworth, Staffordshire.
Otra vez ganador del National Pub of the Year que fallan los amigos de CAMRA
Y van 3 títulos, récord absoluto de este prestigioso premio.
Felicidades al cubo.
La lista de ganadores:
2025: The Tamworth Tap, Tamworth, Staffordshire
2024: The Bailey Head, Oswestry, Shropshire
2023: The Tamworth Tap, Tamworth, Staffordshire
2022: The Tamworth Tap, Tamworth, Staffordshire
2019: The Bell Inn, Aldworth, Berkshire
2018: Wonston Arms, Wonston, Hampshire
*2017: Cricketers Arms, St Helens, Merseyside
*2016: George & Dragon, Hudswell, North Yorkshire
2015: Sandford Park Alehouse, Cheltenham, Gloucestershire
2014: The Salutation Inn, Ham, Gloucestershire
2013: The Swan with Two Necks, Pendleton, Lancashire
2012: The Baum, Rochdale, Greater Manchester
2011: The Bridge End Inn, Ruabon, Wrexham
2010: The Harp, Charing Cross, London
*2009: The Kelham Island Tavern, Sheffield, South Yorkshire
2008: The Kelham Island Tavern, Sheffield, South Yorkshire
2007: Old Spot Inn, Hill Road, Dursley, Gloucestershire
2006: Tom Cobley Tavern, Spreyton, Devon
2005: The Swan, Little Totham, Essex
2004: The Fat Cat, Norwich, Norfolk
2003: The Crown & Thistle, Gravesend, Kent
2002: The Swan, Little Totham, Essex
2001: The Nursery Inn, Heaton Norris, Greater Manchester
2000: Blisland Inn, Blisland, Cornwall
1999: The Rising Sun, Tipton, West Midlands
1998: The Fat Cat, Norwich, Norfolk
1997: The Sair Inn, Linthwaite, Huddersfield, West Yorkshire
1996: Halfway House, Pitney, Somerset
1995: Coalbrookdale Inn, Coalbrookdale, Shropshire
1994: Beamish Mary Inn, No Place, between Stanley and Beamish, Co Durham
1993: Three Kings, Hanley Castle, Worcestershire & The Fishermans Tavern, Broughty Ferry, Angus
1991: Great Western, Wolverhampton, West Midlands
1990: The Bell Inn, Aldworth, Berkshire
1989: Cap & Feathers, Tillingham, Essex
1988: The Boars Head, Kinmuck, Aberdeenshire.
* Pubs visitados por el Porcobravismo en marcha a través de las Islas. Queda mucho cabrón con pintas por asumir.
El Vagabundo son los padres
Como reflexión no me parece intolerable: comprometerse con, y hacer esfuerzos grandes por, las lenguas minorizadas es bueno e importante. Pero este extremo me resulta completamente ajeno. ¿Procrear para salvar una lengua? ¿Se hizo el hombre para la lengua, o la lengua para el hombre?
Le Main se saca en procesión a sí mismo una vez más
La fiera recobra su dominio en nuestros adentros, nos sentimos como animales que van de caza, y lo mismo que el sabueso se estremece durmiendo y corre tras la presa en sueños, así el corazón se ensancha y grita de alegría en su cubil al sentirse una vez más devuelto a la libertad y a sus instintos sin ley y sin traba. Cada uno se divierte como puede, y va hacia el diablo por su propio camino.
Hay dos tipos de aficionados: los materialistas que miran el marcador para saber si su ilusión gana o pierde aire y los románticos que no necesitan evidencias para apoyar a los suyos. Sólo los segundos merecen el nombre de «hinchas».
Toca volver a currar como cabrones
Cuando cayó la noche, el vagabundo no quiso entrar en poblado. Se lo impedían unos inconcretos y remotos remordimientos de conciencia.
Fdo: Camilo Joder Main.
Non se pode comer o que un quere cando lle apetece.
Tenemos 14 palabras para definir esto
La prosa del Main, una cosa que sin duda sucede en el pasado
Repasemos: verbos auxiliares (como haber y ser) y verbos copulativos, predicativos, transitivos, intransitivos, pronominales, reflexivos e impersonales. Se agrupan en tres conjugaciones, con formas no personales que son el infinitivo, el participio y el gerundio, y cuyas formas personales tienen dos modos: el indicativo con cinco tiempos simples (presente, pretérito imperfecto, pretérito, futuro y condicional) y cinco tiempos compuestos (pretérito perfecto, pretérito pluscuamperfecto, pretérito anterior, futuro perfecto y condicional perfecto). El modo subjuntivo tiene tres tiempos simples y tres compuestos. También tenemos un imperativo que, afortunadamente, sólo tiene tres personas (los demás tienen seis y con terminaciones diferentes en cada una de ellas).
El símbolo y la realidad se entrelazan en estos ríos para peligro de toda razón
El gran problema del mujerismo (que es una forma konsomol de feminismo) es que va, inexorablemente, feminizando las sociedades occidentales, es decir, suplantando el orden social masculino, basado en la razón, por un orden social femenino, basado en la emoción. Y un orden social basado en la emoción está condenado al fracaso, la empatía suicida y el caos.
La mirada de los OTROS degrada el sendero de lo íntimo.
Quien se acomoda a esa mirada, que no pretenda merecerse ni un momento de intimidad.
I wake up in Punxsutawney
on February second — every day.
It's supernatural. I don't even
try to explain it anymore. So,
I live each day as if it's the
only day I've got.
Su puesto debe ser elevado y solitario. Parece mandar, pero jamás parece luchar.
Qué español de bien no ha oído nombrar eso de “Si la Candelaria plora, ya está el invierno fora”? También se dice, como veremos enseguida, con una innumerable variedad de estrambotes y con las más extrañas variantes.
La Candelaria es una festividad de la Virgen (la “Purificación de Nuestra Señora”) que se celebra en España el día 2 de febrero. En algunos casos, nada excepcionales, a esta festividad verá el lector que algunos la denominan “Santa María”, sin más.
Celui qui rapporte le cierge de la Chandeleur allumé, pour sûr ne meurt pas dans l’année
Con los mendigos la cosa resultaba más difícil que con los vendedores ambulantes porque mamá no quería darles dinero por nada del mundo, aunque habría sido lo único que hubiera pasado por la rendija de la puerta, pero mamá nos explicaba que no quería dar dinero a ningún mendigo para que no lo gastara en alcohol. Lo que pasa es que eso no quitaba que quisiera darles algo, por compasión o para que no nos hundieran la puerta, tanto da, y a ésos mamá los engañaba con un truco. Primero echaba un vistazo con la puerta entreabierta y si veía que era un mendigo joven, entonces a través de la rendija le decía: bueno, joven, tiene usted un aspecto fuerte y sano, me parece que no me equivoco si lo que usted necesita es un empleo. Sí, decía entonces el mendigo, así era, pero por desgracia no tenía ningún empleo, por eso mismo era mendigo y venía a pedir una limosna por el amor de Dios; y ya está: ya había caído en la trampa, pues mamá no se chupaba el dedo y sabía muy bien que el que busca trabajo lo encuentra, al fin y al cabo las cosas ya no son como cuando la inflación, decía mamá; hoy en día cualquier persona joven y fuerte que disponga de dos brazos y dos piernas sanos puede encontrar trabajo, basta con que arrime usted el hombro; y entonces mamá, sin darse con rodeos, le proponía arrimar un poco el hombro y poner orden en la parte del sótano comunitario que nos correspondía y que estaba patas arriba porque a ninguno le apetecía poner orden allí. En nuestro compartimiento del sótano había un montón de trastos viejos traídos del Este, no había luz y estaba lleno de telarañas, ninguno de nosotros se atrevía a entrar allí. Y cuando haya usted terminado con el sótano, entonces tendrá lo que se merece, decía mamá, y había ganado la partida, porque el mendigo no sabía qué responder a eso y por lo general se largaba rezongando entre dientes; después de todo era un mendigo y no tenía por qué arrimar el hombro. Ahora bien, si resultaba que el que estaba en la puerta no era un mendigo joven y de aspecto sano, entonces solía ser uno que no tenía dos buenos brazos ni dos buenas piernas para ganarse el pan, porque había perdido por lo menos un brazo o una pierna en la guerra, y mamá ya veía que no era cuestión de hacerle arrimar el hombro y ponerlo a limpiar el sótano, sino que lo consideraba completamente inofensivo. Pero por si las moscas a éstos tampoco les daba dinero, y es que mamá ya había visto a más de uno sin las cuatro extremidades al completo, tomándose una cerveza o una copita de aguardiente en un puesto de bebidas, lo que pasa es que como los mendigos de este tipo eran inofensivos y no había que temer, mamá le decía: espere un momento; cerraba la puerta para descorrer la cadena y dejaba entrar al mendigo al interior del piso y una vez en la cocina le daba una rebanada de pan con mantequilla y un vaso de leche, o un plato de alubias que había sobrado a mediodía a causa de nuestro apetito y de los grumos de grasa, y porque de las judías verdes colgaban unos hilillos o gusanillos que siempre se nos quedaban atravesados la garganta y nos impedían tragar.
A nosotras no nos entraba en la cabeza que esta clase de mendigos pudiera pasar a la cocina. Si alguien pierde un brazo o una pierna en la guerra, lo más probable es que haya sido soldado, nos decíamos, y entonces lo más probable es que haya matado a unas cuantas personas o quizá incluso a un montón de personas, y nos parecía un poco absurdo que mamá precisamente no dejara entrar en casa a los mendigos que probablemente aún no habían matado a mucha gente o que, bien mirado, aún no habían matado a nadie, mientras que los que probablemente ya habían matado a un montón de gente, a ésos los dejaba entrar después de descorrer la cadena, y encima podían pasar a la cocina, y eso que mamá tenía un miedo atroz a que pudieran violarnos y asesinarnos. Una vez le preguntamos a mamá: pero, ¿por qué lo haces?, y dijo que eran lisiados de guerra, pero nosotras nos quedamos igual durante mucho tiempo. Nos daba mala espina.
Tiene fama popular de persona atrabiliaria, sanguinario y de intemperancias propias de un enfermo, de un paranoico
Hoy he caminado
Y he leído
Tengo cebolla entre los dientes
Y la locura quemada por el sol
He caído en lo obvio
Y en lo cierto
Aquí
Todo mi cuerpo es un absurdo
El pelo que se cae
Las uñas que no paran de crecer
El hambre que se repite
La piel que cuelga...
Un nido de avispas es mi cráneo
Y con mi lengua lavo mis heridas.
No enseñar al que no sabe
Así como aquellos que pintan paisajes se colocan en el llano para contemplar la forma de las montañas y los lugares elevados, y para examinar la llanura se encaraman en las cimas, del mismo modo, para conocer bien la naturaleza de los pueblos, hay que ser príncipe, y para conocer la naturaleza de los príncipes, hay que ser pueblo
- The English have a great hunger for wet places. I fear they hunger for Galiza.
- Then you must deny it to them.
- You are an Englishman. Are you not loyal to England?
- To England and to other things.
La vida es un sueño que camina y la Anglogalician es el regreso a casa.
Los grandes escritores no quieren decir nada. Los grandes escritores son los que uno lee y siente como si paseara por el bosque y de pronto tropezara con un dragón. Sabes que los dragones no existen, pero ahí está. El arte que dice o pretende decir algo no sirve para nada. Por eso hay tan pocos grandes escritores. O haces aparecer al dragón o cállate la puta boca. Me digo.
Las ideas generales odiadas por las ideas parciales es lo que constituye la lucha por el progreso.
Yo deseo que el camino le sea clemente y que no acabe usted con los pies aspeados
Voy por rutas imperiales caminando hacia le Main
y llevando al asno de cabestro, se encaminó poco más o menos hacia donde le pareció que podía estar el camino real.
Critics are like eunuchs in a harem. They're there every night, they see it done every night, they see how it should be done every night, but they can't do it themselves.
Dígamelo
usted que fue un héroe en alguna
Edición
usted que adoctrina a los niños
usted que bebe mucha cerveza
usted que posee los mares
y pasea a la intemperie
usted que ha ganado a los ciervos y aparcó un tractor
dígamelo usted
por qué el sorteo de ayer
jodió nuestros planes de regresar al Norte
Publicar un comentario